Televisión

Broncano tendrá que convertir 'La Resistencia' en un 'Hormiguero' si quiere competir contra Pablo Motos desde TVE

  • La cadena pública quiere cerrar la contratación del presentador para el 'access'

Si sale adelante el fichaje de David Broncano por TVE, el presentador tendrá que hacer muchos cambios en el formato que hoy conocemos como La Resistencia. Al menos si quiere tener alguna opción de ser competitivo contra El Hormiguero de Pablo Motos, un programa absolutamente asentado en el access de Antena 3 que ha derribado a todos los rivales que le han puesto delante.

La Resistencia, icono de Movistar durante años y responsable en buena medida de la imagen de marca del canal, no podrá emitirse en La 1 tal y como lo conocemos hoy en día. Exigirá cambios en el tono y en el contenido para adaptarse a una televisión en abierto, generalista y, sobre todo, pública.

Hasta ahora, La Resistencia ha sido un programa viral -no tiene nada que ver con la audiencia- que ha generado ruido en las redes sociales. Sobre todo por los cortes que el programa comparte en X [antes Twitter] y los fragmentos que cuelga en Youtube (cuando empezó eran vídeos más largos que los actuales), aunque muchos espectadores nunca han visto un programa completo. Esos extractos corresponden a la parte más llamativa de las entrevistas con los invitados y, sobre todo, a las preguntas famosas del programa: cuánto dinero tienes en el banco y cuántas veces has tenido sexo (masturbación incluida) en el último mes. Difícilmente se podrá escuchar eso a las 22.00, después del Telediario de Marta Carazo y El Tiempo.

Los invitados tampoco podrán ser los mismos. Broncano alterna famosos de renombre -actores, cantantes o deportistas mainstream- con otros perfiles más alternativos, muy poco conocidos, que pueden tener espacio en el solitario late night, pero no en el competitivo access. Y, si no, que se lo pregunten a Jorge Javier y el fracasado Cuentos Chinos, que no logró llevar a ningún personaje de gran nivel que pudiera competir con los que se sentaban con Pablo Motos.

El humor de Broncano, Grison y Ricardo Castella -muchas veces bordean límites controvertidos, dejémoslo ahí- es una de las señas de identidad de ese tono que ha convertido a La Resistencia en el programa favorito de algunos nichos de audiencia. Y esas bromas solo son posibles en la madrugada y en la tele de pago, que no está fiscalizada ni tiene que responder a los principios de servicio público de TVE. Nadie se imagina que la comicidad de La Resistencia pueda ser exportable a una televisión pública y en un horario en el que "ni los niños ni Lunnis se han ido a la cama".

En este punto, si TVE quiere competir con El Hormiguero tendrá que hacer un formato tan generalista, tan familiar y con unos contenidos tan amplios como los que Pablo Motos lleva desplegando 18 años en un formato líder de audiencia. La Resistencia, sí o sí, tendrá que dejar de ser La Resistencia. Porque no es el presentador, es el formato.

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