Televisión

El viaje al pasado Chenoa, concursante antes que presentadora de 'Operación Triunfo': "Fui una ignorante con iniciativa"

A Chenoa le cambió la vida hace 22 años, cuando cruzó la puerta de la Academia de Operación Triunfo en la primera edición de un formato que es historia de la televisión. Nada volvió a ser igual para ninguno de los concursantes que participó en aquel experimento -fue un exitazo pero podría haber sido un fiasco- que los convirtió en auténticas estrellas, primero televisivas y luego musicales. "Me tiré a la piscina a ver qué pasaba. Y vaya si pasó", nos cuenta Chenoa, recordando la revolución profesional y personal que vivió en 2001.

Dos décadas después, Chenoa vive una segunda pirueta profesional en medio de una agitada situación personal, tras anunciarse la separación de su marido, año y medio después de su boda. Esta noche se estrena como presentadora de la nueva edición de OT que hoy lanza Prime Video, por primera vez en una plataforma de pago, pero en directo, a las 22.00.

¿Cómo te preparas para este reto? ¿Sientes vértigo?

Tengo un equipo que me guía muy bien, soy de escuchar y estudio mucho. Parece que estoy estudiando más que en la universidad. Me gusta mucho escribir lo que voy a decir y pasar el guion a mi propia letra, como si estuviese en el insti. Me interesa tener fluidez. Quiero hacerlo natural e interiorizarlo, pero he estudiado mucho.

¿Qué es lo que más temes a la hora de presentar un formato como OT?

Sabes que es una gran oportunidad, de gran envergadura, pero te tiras a la piscina porque si han pensado en mí es porque me quieren a mí. Eso lo llevo al lado más nostálgico y empático, porque sé lo que el concursante siente en cada momento. Además, he sido jurado y también tengo empatía con ellos, porque no sé lo que van a hacer.

¿Qué te remueve volver al formato en el que te conocimos?

Piensas que los recuerdos los tienes controlados, pero es mentira. Entras en la academia y hay una catarsis porque hay una nostalgia muy bonita que la usas a tu favor.

¿Cómo esperas que sean los concursantes? ¿Llegarán resabidos?

Jugamos con el factor de la improvisación. Es decir, descubrir cómo reaccionan a cosas que, por más que crean que las sepan, no las han hecho. La incertidumbre es maravillosa y es el factor que OT muestra.

¿Vienen más preparados a nivel audiovisual?

Claro, porque ellos han nacido con el móvil en la mano. Nosotros entramos con la peseta y salimos con el euro... Yo necesitaba un conversor, porque no me enteraba de nada. Ha cambiado todo mucho, incluso en plató, y tendrán que aprender a manejarse entre las cámaras.

Entraste en OT sin saber a lo que ibas y en una época sin la presión de las redes, aunque el éxito al salir fue brutal...

Claro, yo fui una ignorante con iniciativa. Porque no sabía lo que iba a pasar. Había estado 10 años echando maquetas por todos los lados. Me hacía fotos, grababa casettes y lo mandaba a todos los sitios. Me decían 'no' de todas partes. Cuando me llamaron de OT estaba en una guardería limpiando los mocos a los niños. Por la noche cantaba en el casino. Me tiré a la piscina a ver qué pasaba. Y vaya si pasó.

¿Cómo de exigente eres en tu trabajo y en tu nueva labor de presentadora?

El soporte de ir a un psicólogo es básico porque te da herramientas para bajar al juez interno, que yo lo tengo elevado. A veces me flagelo demasiado, es un machaque, y me pierdo el disfrutar de las cosas o la espontaneidad. Luego me vengo arriba y me tienen que parar. [En OT] Voy a bajar el juez interior, pero no mucho.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud