Televisión

Mediaset rompe con La Fábrica de la Tele tras diez meses infernales: adiós a los padres de Sálvame

La Fábrica de la Tele es pasado para Mediaset. A falta de los flecos formales, el gigante audiovisual ha tomado una decisión irreversible: finiquitar su relación con la que ha sido una de las productoras amigas y desde luego una de las que más éxitos y dinero consiguió para la cadena de Fuencarral a lo largo de más de tres lustros, incluyendo Sálvame o Deluxe. El estrepitoso fracaso de Cuentos chinos ha sido la gota que ha colmado el vaso, como anticipamos, y ha podido más que otros éxitos de la empresa pilotada por Adrián Madrid y Óscar Cornejo.

Fuentes de toda solvencia confirman a Informalia que la relación entre productora y grupo televisivo ha entrado en una fase de no retorno tras varios desencuentros públicos y privados. La productora comandada por Óscar Cornejo y Adrián Madrid prepara sus maletas de Fuencarral después de la salida de su gran mentor, Paolo Vasile, y de unos últimos diez meses infernales marcados por su falta de feeling con el nuevo capo del conglomerado berlusconiano Alessandro Salem.

La cúpula de Mediaset considera que La Fábrica de la Tele es una de las principales responsables de la crisis de imagen y de audiencias que comenzó a padecer ya durante la última etapa del mandato de Paolo Vasile.

Constituida en febrero de 2006, La Fábrica de la Tele ha sido la principal de las productoras participadas de Mediaset. Pertenece a Peras Producciones Audiovisuales (Adrián Madrid, 34,9%) y Manzanas Producciones Audiovisuales (Cornejo, 34,9%), y Mediaset controla el tercio restante a través de Mediterráneo. En las últimas cuentas disponibles registradas, que corresponden al ejercicio 2021, la facturación asciende a casi 33 millones de euros, con un beneficio de 5,2 millones. Por entonces estaban en pantalla Sálvame diario, en todas sus versiones, además de Deluxe y otros prime time como la serie documental biográfica protagonizada por Rocío Carrasco, de la cual se emitieron trece entregas. En 2022 llegaría la segunda temporada titulada En el nombre de Rocío (otras 14 entregas). Telecinco principalmente y Cuatro en cierta medida sufrieron una visible polarización de su audiencia cuando se emitió, al principio con gran éxito, ese docudrama de Rocío Carrasco, producido por La Fábrica de la Tele.

El principio del final

Se señala como una de las causas de esta contundente pérdida de audiencia, casi una huida de espectadores, el uso y abuso de una posición tan marcada a favor de una de las partes. La evidente parcialidad de la inmensa mayoría de presentadores y colaboradores a favor de la supuesta víctima, sin una sola sentencia judicial que corroborara las acusaciones de la hija de Rocío Jurado, primero hacia su ex marido y después contra su hija y casi toda su familia, se prolongó nada menos que durante más de 25 entregas en prime time, lo cual provocó primero el destierro de varios directores o de presentadoras hasta entonces tan significadas como Carlota Corredera. La propia Rocío Carrasco y una buena parte de sus familiares y personajes satélites fueron vetados después por Mediaset, pero tal vez ya era tarde.

Cabe recordar que la misma productora que ahora es 'expulsada' de Mediaset tenía en su 'nómina' como contertulio de Sálvame a Antonio David Flores, hasta casi el día del comienzo del docudrama por entregas, incluso cuando ya se había grabado y los productores conocían los testimonios de Rocío Carrasco, aunque no el gran público. Solo prescindieron del ex guardia civil cuando empezaron las emisiones.

Otra de las causas del final de la relación entre La Fábrica y Mediaset es sin duda consecuencia de la flagrante, evidente y reiterada desobediencia de la empresa de Adrián Madrid y Óscar Cornejo: no respetaron la línea editorial de la empresa a la que facturan, especialmente después de que Fuencarral pusiera en marcha un Código ético que para muchos fue un disparo a la línea de flotación de los contendidos de La Fábrica. Igual que aquella imposición de Mediaset que prohibió a los de Sálvame hablar de política, un mandato que Ana Rosa Quintana, lógicamente, se ha saltado desde que ocupó el horario de sus antecesores.

A la polarización generada por la docuserie sobre Rocío Carrasco (Contar la verdad para seguir viva) se suma la colección de condenas judiciales y las polémicas que arrastra La Fábrica de la Tele y especialmente el escándalo de la 'Operación Deluxe', marcada por el supuesto soborno a un Policía para conseguir información reservada que salpica a personas que trabajaron y cobraron de la productora de Sálvame.

Cuentos chinos es la gota que colmó el vaso pero Jorge Javier tiene contrato y sigue

Ana Rosa Quintana desveló hace unos días en Informalia que Jorge Javier "tendrá un papel", adelantando que al presentador badalonés sí le van a hacer un hueco en Mediaset. Él no tiene contrato con La Fábrica sino con Mediaset, hasta 2025. Y no es descartable que se encargue de conducir la futura edición de Supervivientes.

Ana Rosa Quintana también contó en este portal que aceptó las tardes llevaba cinco meses rechazándolas, lo cual es síntoma de que Alessandro Salem, tal vez desde su primer día como consejero delegado, buscó quitarles peso a Adrián Madrid y a Óscar Cornejo. El siciliano no aceptó algunos puntos clave de la hoja de ruta del jubilado Vasile, que tenía prevista la continuidad de Sálvame, y fio la espina dorsal de la parrilla de Telecinco a Unicorn Content (Ana Rosa), levantó el veto a productoras de Banijay, como Shine Iberia, Mediapro o Gestmusic y dio más cancha a otras productoras de la casa como Producciones Mandarina, gran favorita para hacerse con el prime time del viernes con un magacín de actualidad y cotilleo. La factoría de Santiago Botello y Pedro Revaldería ha estado históricamente enfrentada a La Fábrica.

La empresa que producía Sálvame ha perdido casi las tres cuartas partes de su colosal facturación de sus buenos tiempos. Eso sí, recibió un encargo de oro para resucitar la franja del access prime time. Pero fue definitivo el pésimo recorrido de los Cuentos chinos de Jorge Javier Vázquez, fulminados tras apenas 10 entregas y caer por debajo del 6% de share. La paciencia de Salem y Manolo Villanueva llegó a su límite y se tomó la decisión de romper con La Fábrica. Solo faltaba saber cómo y cuándo partir peras con la empresa participada que bajo el imperio de Vasile había sido 'la reina del mambo'. Y ahora ha llegado el momento. Los responsables de La Fábrica de la Tele, en mínimos históricos de producción, no parecen conformarse con la producción de Todo es mentira, Socialité y el Chester, este último renovado con bronca para el prime time de Cuatro. Ninguno de los tres programas funciona mal pero Mediaset puede perfectamente mantener en antena los tres formatos, dado que las marcas le pertenecen, y dárselos a otras productoras, como ocurrió cuando le quitaron a Bulldog (otra participada de la casa) Supervivientes para dárselo a Cuarzo (Banijay).

Tres posibilidades

La inminente ruptura a nivel empresarial entre Mediaset España y La Fábrica de la Tele que ahora adelantamos en exclusiva podría hacerse de tres formas, explican fuentes informadas sobre el divorcio a Informalia. La posibilidad que cobra más fuerza es que la productora sea liquidada, ya que su pasado y la inminente resolución de la 'Operación Deluxe' hacen que la imagen de compañía este contaminada.

Otra posibilidad es que Mediaset España compre el 70% que no posee de La Fábrica de la Tele, en manos de Adrián Madrid y Óscar Cornejo; pero esta hipótesis no aporta nada a la cadena de Fuencarral ya que, como decíamos, las marcas de la productora (desde Sálvame al Chester) pertenecen a la editora de Telecinco y no necesitan a La Fábrica para seguir con los espacios que quieran conservar.

Tampoco está descartado que Madrid y Cornejo compren el 30% de La Fábrica de la Tele que pertenece a Mediaset España, y utilicen esa empresa como vehículo para emprender el vuelo en otros parajes televisivos. Cada uno cuenta con casi el 35% de la productora a través de sus vehículos patrimoniales Peras Producciones S.L. y Manzanas Producciones S.L. Hasta ahora, Mediaset imponía a La Fábrica facturar únicamente para las cadenas de Fuencarral a nivel nacional, si bien podían producir para cadenas autonómicas o streaming.

RTVE, clave en el futuro

Como decimos, Mediaset España tiene el derecho a veto en La Fábrica de la Tele para impedir que ésta produzca formatos para cadenas estatales. Por ello, la productora 'solo' ha podido trabajar para Telecinco, Cuatro, algunos canales regionales (Telemadrid o la extinta catalana 8TV) o plataformas (Netflix, que este próximo 10 de noviembre estrenará el viajero Sálvese quién pueda con los personajes de Sálvame). El deseo de Madrid y Cornejo, según se dice entre pasillos, sería trabajar para RTVE, ya que su futuro en Mediaset es negro y la posibilidad de instalarse en Atresmedia, casi nula.

José Pablo López depende de La Moncloa

De acuerdo con nuestras informaciones, el director de Contenidos generales de RTVE, José Pablo López, no ve con malos ojos incorporar a Madrid y Cornejo, ya que en su etapa como director general de Telemadrid la autonómica compró a La Fábrica de la Tele remedos de Aquí hay tomate (El Madroño) u Hormigas blancas (Huellas de elefante). Es verdad que algunos excesos en los contenidos del programa que presentaban en la autonómica, como ciertas cosas que decían de la infanta Elena, llevaron a Isabel Díaz Ayuso a prescindir de ellos. La Fábrica nunca llegó a entender muy bien la diferencia entre una cadena privada y una pública.

La relación entre directivo y productora fue tan estrecha que quien en su día fue mano derecha de López, Daniel Forcada, pasó de la dirección de Comunicación de Telemadrid a encargarse en la actualidad de este área en La Fábrica de la Tele.

El problema para José Pablo López es que sus acciones en última instancia dependen del dedo cesarista de José Miguel Contreras y Miguel Barroso, comisarios políticos en la sombra, directivos de Prisa y principales susurradores a nivel mediático del presidente del Gobierno Pedro Sánchez y de la presidenta de RTVE Elena Sánchez.

Este veto podría saltar por los aires si el viento político les es propicio, ya que el pacto de investidura estatal entre PSOE y Junts per Catalunya, a Esquerra, podría cambiar las fuerzas en el consejo de RTVE.

Estaría gracioso, pero esto es un cuento chino como los de Jorge Javier, que si el PSC se viera obligado a sacrificar la alcaldía de Barcelona que ostenta Jaume Colloboni, exmarido del productor Óscar Cornejo, alguien decidiera compensar al edil barcelonés con un ministerio o la presidencia de RTVE, una carambola que ahora solo puede estar en la imaginación de algún estratega pero que haría feliz a su ex marido.

Marc Giró, Óscar Cornejo, Adrián Madrid y José Pablo López

Cornejo se llevó a Marc Giró como colaborador estrella de Rocío, contar la verdad para seguir viva, y allí el presentador y experto en moda defendió la versión de Carrasco de forma vehemente. El marido de Santi Villas presenta Late Xou, un formato que José Pablo López ha ascendido al pasarlo del circuito local de RTVE Catalunya a La 2 a nivel estatal y RTVE Play.

Este particular late show contó precisamente en su primera temporada con la visita de la propia Rocío Carrasco. El espacio fue puesto en marcha el pasado año con la colaboración de Óscar Cornejo, ya que su sociedad Manzanas Producciones S.L. avaló con 600.000 euros a la factoría de Villas y Giró, la minúscula Minuto de Barras que se nutre de actuales trabajadores y exempleados de La Fábrica de la Tele. O sea, Cornejo ya está trabajando para RTVE. Esta relación tampoco ha sido bien vista desde Mediaset, aunque Cornejo defendió que su participación avalando esa productora fue a título personal, y no como parte de La Fábrica de la Tele.

Tampoco agrada en Mediaset la sospecha de que de un modo u otro La Fábrica de la Tele tenga relación con el gran filtrador que proporciona grandes exclusivas de la cadena a un conocido perfil de redes sociales que ataca al gigante audiovisual.

20 años de gloria

En 2003 Adrián Madrid y Óscar Cornejo coincidieron en la puesta en marcha de Aquí hay tomate, producido por la cadena a través de Atlas. Ambos reportaban a Santi Botello (Mandarina), por entonces coordinador de contenidos de aquella productora. Aquellos genios revolucionaron las sobremesas por su atrevimiento y frescura, y por supuesto por la buena labor del presentador Jorge Javier Vázquez y de la presentadora, Carmen Alcayde. Las demandas constantes acabaron con aquello pero en apenas cuatro años y con el apoyo de Vasile, que percibió su inmenso talento, alumbraron La Fábrica de la Tele al calor de las productoras de confianza alimentadas por el capo di capi.

Hormigas blancas, La Noria, Sálvame, Viajando con Chester, Cámbiame, Socialité, TNT, Las Campos, Hable con ellas, Campamento de verano, Las bodas de Sálvame, El gran debate, La caja o El Ventilador fueron algunos de sus hallazgos.

Pero la relación se ha enfriado, especialmente tras el nombramiento de Salem como consejero delegado. Y es que en La Fábrica de la Tele creen que la puesta en marcha de un Código ético por parte de Mediaset fue la excusa del directivo italiano para cerrar Sálvame, que fue clausurado tras una filtración a un medio que habló del final de la "telebasura".

Este término, según escribió Óscar Cornejo en La Vanguardia, "es una invención que sólo busca ponerle palos a la evolución" y supone "resucitar debates retrógrados" que facilitan que el Tribunal Supremo de EE UU derogue el derecho al aborto, al gobierno de Polonia haya promovido la homofobia, que Turquía se retirarse del Convenio de Estambul que combate la violencia contra la mujer. "Eso sí que es basura y no tiene nada que ver con nuestra forma de hacer televisión", escribió.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud