Televisión

Muere María Teresa Campos a los 82 años, periodista valiente, adelantada a su tiempo y madre coraje

María Teresa Campos ha muerto este martes a los 82 años después de varios días ingresada por una insuficiencia respiratoria aguda. La presentadora llevaba tiempo retirada del foco mediático y batallando con una enfermedad que sus hijas nunca han querido hacer pública. La periodista ingresaba el pasado domingo en la Fundación Jiménez Díaz a causa de "un cuadro de insuficiencia respiratoria aguda" y hasta este martes ha estado arropada por todos sus seres queridos. Los restos mortales ya están en el tanatorio desde las 10 de la mañana. 

La gran comunicadora, una de las grandes, llevaba tiempo fuera de los platós pero la madre de Terelu y de Carmen Borrego ha sido sin duda una de las gigantes de la comunicación.

Profesionalmente quiso, mientras tuvo fuerzas, volver al tajo. Lo intentó con La Campos móvil, programa del que sólo se emitió una entrega, entrevistando por las calles de Madrid a Isabel Díaz Ayuso, la Presidenta de la Comunidad de Madrid; y tuvo su silla en Sálvame como defensora del espectador. Incluso concedió alguna entrevista mientras su privilegiada cabeza se lo permitió y también hizo caja mientras le fue posible con el reality de Las Campos, además de conceder alguna entrevista y tampoco hacía ascos a las exclusivas en revistas.

Nacida en Tetúan el 18 de junio de 1941, cuando era protectorado español, la llegada al mundo de María Teresa en el norte del África española fue casual, porque su padre, director de unos laboratorios farmacéuticos, había sido trasladado a Marruecos. Tenía solo un año de vida cuando la futura estrella de la radio y la televisión se mudó a Málaga con su familia. Aunque no nació allí, ella siempre consideró esa ciudad andaluza como su patria chica.

Y fue allí, en una emisora local, donde dio sus primeros pasos como locutora. Después llegó a Madrid, donde pasó por Radio Cadena, en la calle Huertas, a un paso del diario Pueblo. Campos fue pionera al convertirse en la primera directora de Informativos de Radio Cadena Española (RCE). 

Posteriormente, daría el salto a otras radios de ámbito nacional y a cadenas de televisión, consagrándose tras compartir redacciones con los mejores, como su querido Jesús Hermida.

Con un don natural para la comunicación, estuvo matriculada en Málaga en la Facultad de Filosofía y Letras, y hasta quiso estudiar Periodismo, pero no cursó ni un año. Ni le hizo falta.

Trabajó en espacios informativos y pronto se forjó como gran entrevistadora, tal vez la mejor. Calificada en su día como chica Hermida, el onubense se dio cuenta del diamante que era la andaluza. La tuvo en su programa matinal el presentador fallecido en 2015 y ya como directora y presentadora de Día a día se convirtió durante décadas en reina de las mañanas, pasando por las tres principales cadenas con magacines en los que se adelantó a su tiempo, introduciendo la política en donde antes de ella solo había marujeo. Estuvo en TVE y también en Telecinco, hasta que fue tentada por Antena 3 y Mediaset la sustituyó por Ana Rosa Quintana, que acabaría desbancándola. Su paso a la cadena de San Sebastián de los Reyes fue el principio del fin de su declive, aunque fue capaz de reinventarse. Luego llegarían la radio y Qué tiempo tan feliz! O ¡Viva la vida!, espacios vespertinos de fin de semana que bordó y que aún se mantienen con otros nombres y otras presentadoras.

Ganó mucho dinero, defendió a sus hijas y las colocó, gastó lo que quiso, vivió muy bien y ayudó a su familia y a mucha gente. Su popularidad le permitió añadir ceros a su cuenta corriente con exclusivas y programas, un sistema de ingresos heredado por sus hijas y una de sus dos nietas. Tuvo que vender su mansión de Molino de la Hoz, en el noroeste de Madrid, reducir gastos y hasta imploró trabajar mientras la salud se lo permitió.

Fue una madre coraje, que sacó a sus hijas adelante, con su trabajo, con uñas y dientes. Su vida amorosa no fue plana ni monótona. Su primer novio lo tuvo con 17 años. Se llamaba Ignacio, y a él no le gustaba que ella fuera de radio en radio.

Después de un año de relaciones el señorito lanzó un ultimátum a su novia y le dio a elegir entre seguir de periodista o él. Ese no sabía con quién se gastaba los cuartos. María Teresa le mandó a paseo y siguió con su pasión radiofónica. Fue poco después cuando la futura estrella se volvió loca de amor por un locutor malagueño de nombre José María Borrego Doblas, con el que estuvo casada diecisiete años, desde los veintitrés, hasta que ella lo dejó.

El padre de sus hijas era celoso y nunca entendió que para María Teresa la radio era como el aire que respiraba. Ella quería crecer profesionalmente y se marchó a Madrid. "Mi matrimonio no había sido muy feliz. Estaba marcado en buena medida por la mala información sexual y ese tipo de cuestiones. Mi primera satisfacción como mujer la tuve con casi cuarenta años. A partir de esa edad es cuando empecé a vivir plenamente mi sexualidad como mujer. He pagado un precio altísimo por ello", dice en sus memorias.

María Teresa Campos siempre fue valiente en sus declaraciones, y lo bastante moderna y adelantada a su tiempo como para confesar públicamente que no había sido feliz en la cama con ningún hombre hasta 1981. Eso no es incompatible con que durante sus tres lustros largos de matrimonio trajera al mundo a sus dos hijas, pero José María Borrego no fue para ella una buena elección como marido. "Nunca le pude decir que me quería separar legalmente, porque eso no era posible. Así es que, bueno, vivíamos una situación de hecho, que no de derecho". Al padre de las niñas le sentó muy mal que su mujer se marcharse a Madrid. Habían sido 24 años de relación (siete años de novios y 17 de casados). "Mis hijas y yo no queríamos hacerle daño. Pero creía que ya había dado suficiente y que tenía derecho a vivir la vida, mi vida", dice la propia María Teresa en su autobiografía.

"Yo lo que tengo que hacer es quitarme de en medio"

Tan mal le sentó al marido de María Teresa que la madre de sus hijas se fuera con ellas a Madrid que José María Borrego llegó a amenazarla: "Yo lo que tengo que hacer es quitarme de en medio", le avisó. Tenía en el armario una pistola escondida y la utilizó cuando ella llevaba tres años y medio trabajando en Madrid. En la noche del 23 de julio de 1984 la llamaron por teléfono a casa: "Tu marido se ha pegado un tiro". Al escuchar esto, Teresa se fue por los pasillos golpeándose la cabeza. Intentó que sus hijas comprendieran aquel suicidio, ellas adoraban a su padre. María Teresa confesaba tener la conciencia tranquila en el sentido de que, en cuarenta años, había sido fiel a su esposo.

Ella lo superó y al cabo del tiempo empezó a salir y volvió a sufrir por amor. Uno de aquellos compañeros de la radio que la rompió el corazón la dejó por otra más joven, una periodista del equipo de María Teresa.

Después vivió un romance con el director de una conocida revista de información política. Pero aquello no duró. Más tarde, estuvo con un arquitecto vasco, con el que mantuvo una de sus más importantes relaciones. Félix Arechavaleta, que nunca convivió con María Teresa, estuvo con ella 12 años. Él falleció en 2006, cinco después de romper. "Fue como un padre para mis hijas", recordó ella cuando murió.

También se apasionó con un empresario sevillano, gerente del Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla, llamado Felipe Maestro. Después estuvo con el periodista José María Hijarrubia, divorciado. Vivió otro breve romance con con el químico Santiago García. Ella no quería casarse y él insistía.

Más conocida fue su relación con el abogado argentino. De eso hace 25 años y su salud empezó a darle sustos. Ya había sufrido un cáncer de garganta. Esa enfermedad marcó a su familia: de cáncer de mama murió su hermana Araceli en 2015, un terrible golpe al que se sumaría después el cáncer de Terelu, que felizmente puso superar. En 2014 apareció en su vida 2014 Bigote Arrocet. Con el cómico chileno estuvo, de forma intermitente, hasta 2019. No acabó bien pero tuvo con él momentos felices. 2019. Estaba con él cuando sufrió un ictus del que se recuperó, aunque nunca fue ya la misma.

Junto a ella, siempre desde hace muchos años, Gustavo, a quien España conoce como el chófer de la Campos pero que en realidad ha sido un fiel asistente, colaborador, ayudante; un hijo para ella, según la propia María Teresa ha dicho en ocasiones. Sin duda, aparte de su familia, él es una de las personas que peor lo está pasando en estos difíciles momentos.

Entre los numerosos reconocimientos, recibió el Premio Ondas en 1980; el TP de Oro a la Trayectoria Profesional entre 1999 y 2004; la Medalla de Oro de Andalucía en 2000; en 2002 se alzó con otro Ondas. En 2003, con el Micrófono de Oro. La Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo le llegó en 2017. Y en 2022, recibió la distinción a la trayectoria profesional en los premios Andalucía de Periodismo.

Pionera en su tiempo

Sus primeros trabajos en  televisión los hizo en el programa Esta noche (1981), que presentaba Carmen Maura y dirigía Fernando García Tola. En 1984, María Teresa fue candidata para presentar el Telediario, verdadera devoción profesional de la presentadora, pero finalmente eligió los programas de Estudio directo, junto a Marisa Abad; Después sustituyó en La tarde a Pepe Navarro y Nuria Gispert, y llegó después Diario de sesiones. Compatibiliza estos trabajos en televisión con la dirección y presentación del programa Apueste por una en Radio Nacional de España. Durante esta época también probó suerte en terreno del doblaje y la publicidad.

Chica Hermida

En 1986, se puso en marcha la televisión matinal, con José Antonio Martínez Soler como conductor. Con Pilar Miró como nueva directora general, su éxito lo retomó Jesús Hermida, que inmediatamente quiso contar con la presencia en su nuevo programa Por la mañana de María Teresa.

Se convirtió en una "Chica Hermida" y colaboró con diversas secciones: Apueste por una (espacio de debate que lleva realizando en sus programas de la radio muchos años y que realizará en televisión durante 14 años), en el que se enfrentaba dialécticamente a Patricia Ballestero,? sus papeles en los pequeños culebrones del programa, tertulias, etcétera. Fue una nueva y prometedora etapa en la que María Teresa aprendió muchos de los conocimientos que posteriormente aplicaría en su larga carrera televisiva.

Solamente interrumpió su exitosa colaboración con Hermida en 1989 para ser subdirectora del programa de radio Hoy por hoy, de la Cadena SER, que presentaba y dirigía el periodista Iñaki Gabilondo. Volvió a televisión en abril de 1990 para sustituir al propio Hermida, que abandonaba el programa de sobremesa A mi manera para hacerse cargo del Telediario de la noche. Así, María Teresa volvió como directora y presentadora del magazín diario y lo hace con gran éxito, superando los índices de audiencia de su maestro y predecesor.

La reina de las mañanas

En septiembre de ese mismo año 1990, el programa cambia de nombre para titularse Ésta es su casa y en 1991 Pasa la vida. Con este mismo título, María Teresa comenzará a ser la reina de las mañanas: desde septiembre de 1993, el programa pasa a emitirse matinalmente, con lo que vuelve al origen de su presencia en televisión. Hasta 1996 ocupará esta franja horaria con gran éxito, convirtiéndose para algunos en el adalid de la televisión de las "marujas" y para otros en una presentadora todoterreno capaz de realizar todos los trabajos que se le planten, como demuestra en su dilatada carrera. Será por siempre la etiqueta contra la que luchará la presentadora hasta la actualidad.

En sucesivas ocasiones, TVE va a intentar aprovechar el gancho de María Teresa para otros programas. A principios de 1994, estrena Perdóname, reality-show de testimonios de la época al estilo de Lo que necesitas es amor, que no cuaja y es retirado al poco tiempo. Más adelante, en la temporada 1994-1995, presentará Tardes con Teresa los sábados, que compagina con Pasa la vida. También colaboró en el especial de Nochebuena de TVE, Telepasión.

Si bien su éxito en el canal público era notable, siempre se sintió poco aprovechada. Así, en 1996 ficha por la cadena privada Telecinco con un contrato multimillonario de 500 millones de pesetas (3 millones de euros) por temporada (200 programas). María Teresa va a abandonar RTVE para dirigir y presentar hasta 2004, el magazín matinal Día a día, un periódico televisivo con multitud de secciones donde compartirá plató con sus más íntimos colaboradores, de donde saldrán numerosos periodistas y presentadores que hoy hacen carrera, como ya hizo en Pasa la vida y realizará secciones que quedarán para la historia: el veterano Apueste por una, los Monólogos de la plancha (herederos de los que ya hacía desde la época de Hermida), los pequeños teatrillos con su marido de ficción y gran amigo personal, el actor Paco Valladares, el corrillo (talk-show compuesto por personajes de calle y famosos y periodistas) y desde 1998 la aclamada y exitosa Mesa del debate, en el que María Teresa realiza uno de sus sueños profesionales que durante años intentó materializar: dotar la programación matinal de la televisión de una mesa de debate sería con periodistas de renombre en la que comentar la actualidad. Obtiene por ella un gran reconocimiento. Con este programa, se convierte en una auténtica estrella mediática, siendo incluida como una de los tres presentadoras con más credibilidad del país en una encuesta de Gallup 2003, solo superada por Iñaki Gabilondo y Luis del Olmo.

Con Día a día obtiene sus mayores éxitos de audiencia, que oscilará entre el 25% y el 32% de cuota de pantalla en sus ocho temporadas. El consejero delegado de Telecinco, Maurizio Carlotti, al que le une una gran amistad, le va a encargar otros proyectos: en 1998 presenta los sábados Cruce de caminos, dirigido por Ramón Colom y en 2000 dirige el programa de sobremesa Buenas tardes, presentado por Nuria Roca. Vuelve así a los tiempos de su debut en televisión como responsable de un programa, pero no obtiene demasiado éxito y es retirado a los pocos meses. En 2001, presentará el debate vespertino dirigido por su hija Carmen Borrego, titulado Tú dirás. Con ambos programas compite directamente con el programa que presenta su hija Terelu Campos en Telemadrid, Con T de tarde.

En 1998 ficha por la COPE ?para hacerse cargo de las tardes de dicha emisora de radio, compatibilizando este trabajo con la presentación de su programa matinal en Telecinco. Campos se mantiene en el programa titulado precisamente La tarde de Cope, durante dos temporadas, hasta 2000; pero la excesiva carga de trabajo para María Teresa le hacen abandonar el proyecto. Además, la presentadora ha presentado numerosas galas especiales (tanto en TVE como Telecinco) y ha participado en cameos en diversas series de televisión: Médico de familia, Periodistas, Los hombres de Paco, 7 vidas, y ha colaborado en múltiples conferencias por todo el país.

Tras 1.548 emisiones de Día a día?, en julio de 2004 fichó por Antena 3 con un contrato que le une a la cadena hasta julio de 2007, a razón de 6 millones de euros por temporada (1.000 millones de pesetas). El nuevo programa, de corte similar al anterior, se titula Cada día y competirá con la anterior "Reina de las tardes", Ana Rosa Quintana en Telecinco. El magazín de María Teresa pierde el liderazgo después de tantos años a favor de Ana Rosa Quintana y en diciembre de 2005 es retirado ?con una audiencia media de menos del 20 %. Su nuevo espacio, Lo que inTeresa, de menor duración, es un magazín de actualidad y sucesos que sigue incluyendo su Mesa de debate, pero es cancelado definitivamente en abril de 2006.

Tras 16 años dirigiendo y presentando un programa diario en televisión decide tomarse un descanso y preparar nuevos proyectos, aunque continúa ligada a la cadena hasta el final de su contrato en junio de 2007.

Su último trabajo para Antena 3 fue un programa homenaje a la desaparecida cantante Rocío Jurado, fallecida en junio de 2006 y amiga personal de María Teresa.

Su regreso tras el parón

Tras más de un año de parón, en septiembre de 2007, María Teresa vuelve a la radio, sustituyendo a Julia Otero en la dirección y presentación de la última franja de Protagonistas, el programa matutino de la emisora Punto Radio, que creó y conduce en su primera franja el periodista Luis del Olmo. Tras pasar menos de un año en Punto Radio, Teresa Campos decidió romper su contrato con Punto Radio al finalizar la temporada.

Su regreso a la televisión fue de nuevo a Telecinco, donde en 2007 presentó periódicamente un programa de entrevistas en horario nocturno titulado El laberinto de la memoria, donde se muestran reportajes sobre la vida de un popular personaje apoyados en documentos periodísticos y hemerotecas y se realiza una tertulia posterior con expertos y personalidades relacionadas con el personaje.

En septiembre de 2008 hasta mediados de 2009, Teresa Campos dirigió y presentó programa informativo matinal La mirada crítica, con un contrato blindado de larga duración que le une a Telecinco.

A partir de otoño de 2009, empezó a presentar cada sábado una serie de programas monográficos dedicados a fallecidos personajes del panorama español, tales como el torero Paquirri (26 de septiembre y 3 de octubre de 2009), la cantante Rocío Dúrcal (10 de octubre de 2009) o Lola Flores y El Pescaílla (7 de noviembre de 2009), Nino Bravo (28 de noviembre de 2009), Rocío Jurado (19 de diciembre de 2009).

A partir de marzo de 2010 esta serie de especiales, adquiere el formato de programa permanente con el nombre de ¡Qué tiempo tan feliz! en Telecinco, y ante los buenos resultados obtenidos, en noviembre de 2010, el programa pasa a emitirse también los domingos por la tarde, mejorando en 5 puntos la media del canal en esa franja horaria, manteniéndose así hasta 2017, en horario de 18:00 a 21:00, siendo el tema central monográfico o especial sobre alguien famoso en España.

A partir del 14 de octubre de 2010, María Teresa colabora una vez a la semana en Sálvame como "defensora del espectador o de la audiencia", cargo que ocuparía hasta 2017. Además, durante la primavera de 2011 combina ambos espacios con la presentación, junto a Rocío Carrasco, del concurso musical Nacidas para cantar, que emite Canal Sur y en el que se busca a una artista que reúna las facultades de Rocío Jurado.

En agosto de 2014 se hizo pública su relación con el humorista y actor Edmundo Arrocet. La relación finalizó a finales de 2019 mediante un comunicado oficial de María Teresa, hecho público por sus propias hijas, Terelu y Carmen, en el programa Viva la vida de Telecinco. En 2016 se convierte en protagonista junto a sus hijas, Terelu y Carmen, del docu-reality Las Campos, emitido por Telecinco. El 17 de mayo de 2017 sufrió una isquemia cerebral en territorio vertebrobasilar.

El 7 de marzo de 2019, se confirmó que Mediaset no renovó el contrato de larga duración de dos años con María Teresa Campos, después de que su contrato expirase tres días antes.

En enero de 2021 se confirmo que volvía a la televisión de la mano de Mediaset, para presentar un programa de entrevistas subida a un camión transparente La Campos móvil, que debido a la baja audiencia promediada en su primera emisión, es retirado de la parrilla

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