Televisión

Los creadores de Sálvame se juegan su supervivencia en Mediaset a una carta pero Óscar Cornejo y Adrián Madrid miran a RTVE

Hace veinte años España se paralizaba por el romance de Isabel Pantoja Julián Muñoz, el culebrón perfecto entre el alcalde casado y la tonadillera narrado con altas dosis de morbo y divertida leche por el recién nacido Aquí hay tomate, que revolucionó el sector audiovisual con sus cebos.

En aquellas sobremesas de 2003 triunfaba el tándem compuesto por Adrián Madrid y Óscar Cornejo, aún en nómina de Mediaset: Atlas producía en la primavera de hace 20 años estos geniecillos habían parido un formato low cost de sobremesa que a priori era un híbrido entre el ¡Qué me dices! de los noventa y un Caiga quien caiga vecinal.

De aquel pastel triunfó la parte rosa. El catalán Cornejo y el zamorano Madrid, por este orden, se hicieron los amos de Mediaset. Especialmente, a partir de 2007, que fue el año en el que Paolo Vasile se atrincheró con productoras de confianza para cubrir el hueco de hasta entonces grandes proveedores como Globomedia, vetada por alumbrar La Sexta, o su propia Atlas, con Korpa en el accionariado.

El verano más complicado

Dos décadas después del triunfo de Aquí hay tomate, y dieciséis años después del nacimiento de La Fábrica de la Tele, tan rentable gracias a productos como Sálvame, Cornejo y Madrid están digiriendo su verano más complicado en términos laborales. Aunque con los bolsillos repletos de dinero.

La cancelación de Sálvame les ha empujado a firmar un ERE que ha afectado a casi la mitad de sus trabajadores, sus nombres se han paseado por los juzgados por la Operación Deluxe (ahora han sido exonerados) y el sustituto de Paolo Vasile como director general de Mediaset España, Alessandro Salem, no ha dejado de repartir contratos a Banijay mientras que a ellos no les había otorgado ningún programa de relevancia.

Cuentos chinos

La cancelación de Focus, de Cuatro, les abocaba a convertirse en una factoría menor con tres productos de presupuesto medio o bajo: Socialité, que marca números muy dignos en el mediodía del fin de semana, Todo es mentira, que sobrevive en la sobremesa de un Cuatro con un 5%; y el Chester, que volverá con nuevas entrevistas.

Al menos, Netflix les había encargado una docuserie viajera por Estados Unidos y México con varios 'juguetes rotos' de Sálvame: Chelo García Cortés, Kiko Matamoros, Kiko Hernández, Belén Esteban, María Patiño, Lydia Lozano, Víctor Sandoval y Terelu Campos. Pero son muy pocos capítulos, o sea, una limosna para quien viene de hacer decenas de horas de televisión directo a la semana. Pero este otoño la dinámica en Mediaset España puede cambiar de la mano de su penúltima carta, Cuentos chinos.

La esperanza

La Fábrica de la Tele presenta desde hace quince años unas facturaciones que rondan varían entre los 25 y los 35 millones de euros anuales, obteniendo entre 4 y 6 millones de euros de beneficios que en su mayor parte se reparten entre Cornejo (35%), Madrid (35%) y la propia Mediaset España.

Difícilmente en 2023 van a aguantar este nivel de facturación tras la cancelación de Sálvame. Al menos la cifra de negocio podría no desplomarse gracias a Cuentos chinos, que está siendo ya promocionado por Telecinco para ser lanzada en septiembre.

Este proyecto de entrevistas a personajes relevantes y tertulias ligeras de actualidad ha sido ideado para competir con El hormiguero de Pablo Motos al inicio de las noches de lunes a jueves. Jorge Javier Vázquez, de baja desde hace meses, será el maestro de ceremonias y némesis de Motos. Un catalán de Badalona contra un valenciano de Requena.

Fuentes de Mediaset descartan, eso sí, que vaya a ser "una versión progresista de El hormiguero". El propio Óscar Cornejo, ex marido del socialista Jaume Collboni, desveló en una carta firmada en La Vanguardia que sus programas no tendrán intencionalidad ideológica.

"No buscamos adoctrinar a nadie, hemos demostrado ser lo suficientemente frívolos como para adoctrinar. Cierto es que, aunque nuestro objetivo siempre es entretener, es evidente que por nuestra personalidad, por nuestra historia de vida, hay sensibilidades que llevamos más a flor de piel como la igualdad o la tolerancia. Y eso parece que a algunos les escandaliza", aseguró.

En El Mundo, Cornejo aseguró que el final de Sálvame ni mucho menos suponía el final de su productora: "Hay casos como el nuestro en el que un programa muere siendo líder porque se le quiere dejar descansar un tiempo o buscar nuevas fórmulas para llevarlo a cabo en el futuro. Pero son programas, no personas. Las personas seguimos vivas y haremos más programas".

Su 'jefe', Salem, circunscribe su final al desgaste del formato: "En televisión hay una regla: no te puedes acomodar y dejar que las cosas se desgasten. Es mejor intentar cambiar en la medida de lo posible y asumir riesgos. Así se protege la marca. Es darle una salida por la puerta grande".

Ojitos a RTVE

El éxito veraniego de La 1 a lomos del Grand PrixLa Promesa  facilitan que la pública se desprejuicie en términos de contenidos y se atreva a competir contra Ana Rosa Quintana y Sonsoles Ónega en las tardes otoñales con un magazine que podría contar con elementos rosas.

Jordi González, viejo conocido de La Fábrica de la Tele, conducirá La Plaza de La 1 tras haber capitaneado este verano Lazos de sangre. Y Jaime Cantizano liderará Mañaneros en la franja matinal frente a Susanna Griso y Joaquín Prat (con Ana Terradillos en la tertulia política hasta las 11).

Este formato, o El Conquistador del Caribe, podrían abrir las puertas de RTVE a La Fábrica de la Tele. Especialmente por la buena relación entre el director de Contenidos generales de la pública, José Pablo López, y el tándem Cornejo-Madrid.

Cabe recordar que a López no se le cayeron los anillos al otorgar contratos en Telemadrid a espacios rosas de La Fábrica de la Tele como El Madroño (versión 2.0 de Aquí hay tomate) o Huellas de elefante (actualización de Hormigas blancas).

Es decir, que si no se consolidan los Cuentos chinos en Telecinco puede que Cornejo y Madrid busquen acomodo en RTVE para la que ya trabajan algunos de sus empleados a través de la productora Minuto de barras, que realiza LateXou para el circuito catalán con Marc Giró como presentador.

Las grandes fortunas de los creadores de Sálvame y sus vinculaciones (nunca disimuladas) con la izquierda

Además de multimillonarios Adrián Madrid y Óscar Cornejo nunca han ocultado sus más que evidentes lazos con el socialismo. Es verdad que son más sutiles que Jorge Javier. No olvidemos cómo se puso contra Belén cuando la de San Blas expresó sus convicciones políticas, opuestas a las del presentador. Tampoco salió bien parado el paparazzi Antonio Montero por expresar en el programa de La Fábrica de la Tele opiniones distintas.

La aversión de los programas de La Fábrica de la tele (ahora desaparecidos) hacia el PP puede tener que ver con las ideas políticas de "La Cúpula". Como ya hemos apuntado, el tarraconense Óscar Cornejo, de 51 años, estuvo casado con Jaume Collboni, hoy alcalde de Barcelona y remarcado dirigente del PSC. Cornejo estuvo cinco años casado con el socialista pero en 2016 pusieron fin a su matrimonio. 

El otro productor de La Fábrica de la Tele es Adrián Madrid, zamorano e hijo de Demetrio Madrid, ex presidente socialista de la Junta de Castilla León. Demetrio fue diputado por Zamora en el Congreso entre 1977-1983, procurador por Zamora en las Cortes de Castilla y León, y Secretario general del PSOE de Castilla y León (1983-1985), entre otros destacados cargos.

Demetrio Madrid dimitió de su cargo en 1986, tras haber sido procesado en un caso de justicia laboral en una empresa de su propiedad, aunque posteriormente en 1989 quedó absuelto de todos los cargos que se le imputaban. El ex dirigente socialista, ahora retirado y camino del los 85 años, está alejado hasta donde se sabe de la cúpula del partido liderado ahora por Pedro Sánchez. 

Pero en 2017, cuando Pedro Sánchez hizo campaña como precandidato a las primarias socialistas, uno de los destacados dirigentes históricos socialistas que le apoyó claramente fue Demetrio Madrid, como se puede ver en esta imagen tomada durante un mitin en León, y en donde el entonteces precandidato levanta la mano del padre del productor de Sálvame, Adrián Madrid, quien por cierto guarda un enorme parecido con su progenitor.

Recordemos además que uno de las llamadas en directo a un programa como Sálvame fue la que hizo el hoy presidente del Gobierno para hablar con Jorge Javier Vázquez

Tanto Óscar Cornejo como Adrián Madrid son íntimos amigos de Jorge Javier Vázquez. Los tres se han hecho millonarios gracias a su trabajo en Mediaset. Los "jefes" del presentador badalonés empezaron a trabajar juntos en Aquí hay tomate y después montaron sus propias productoras, con más éxitos que fracasos y convertidos en mano derecha de Paolo Vasile, o productora favorita. Su fortuna, tras lustros de grandes programas, en el sentido de rentabilidad para la cadena española de los Berlusconi, asciende a varias decenas de millones de euros. 

En septiembre de 2014, cuando Pedro Sánchez era secretario general del PSOE, llamó en directo al programa para hablar con el presentador después de que Jorge Javier asegurara que no iba a volver a votar al Partido Socialista. Por la polémica en torno a la fiesta del Toro de la Vega. "Yo siempre he votado al Partido Socialista, pero el alcalde de Tordesillas está permitiendo que se siga cometiendo esta barbarie y mi conciencia me impide volver a votar a este partido. Hay que empezar a cambiar las cosas de este modo", aseguró. Instantes después, dijo a cámara: "Quiere hablar conmigo en directo Pedro Sánchez, el secretario general del Partido Socialista", anunció. "¿Os vais a comprometer a presentar una ley para defender que no se produzcan este tipo de espectáculos y para acabar con el maltrato animal?", le preguntó Jorge Javier. Y Pedro Sánchez le dijo: "Nunca me verás en una corrida de toros", se comprometió. "Si ese es tu compromiso, te devuelvo mi voto", añadió Jorge Javier.

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