Televisión

Albert Solà, el supuesto hijo del rey emérito, muere el día que iba a contar su historia en Telecinco

Ha muerto Albert Solá, el presunto Borbón apodado como "El Monarca de La Bisbal", supuesto hijo primogénito de Juan Carlos I. El hombre que tenía un bocadillo llamado precisamente el Monarca en el bar donde trabajaba.

A los 66 años, este hombre, que guardaba un parecido indiscutible con el Emérito, ha fallecido por lo que parecen ser causas naturales. Personas conocedoras de sus circunstancias en estos últimos días explican a Informalia que "sufría una gran ansiedad". Sea lo que sea lo que le haya llevado a la tumba, Albert Solá estaba "muy nervioso", nos aseguran desde su entorno.

Había decidido participar en el programa Quién en mi padre, presentado por Carlota Corredera, que se estrenó este sábado finalmente con el presunto hijo de Julio Iglesias como protagonista. Los planes iniciales de Telecinco, según nos confirman fuentes de toda solvencia, pasaban por empezar con el presunto hijo del Emérito. Pero será la próxima semana cuando se emita. Sin él en el plató, lamentablemente.

Solá había llegado a reunirse en los preparativos previos con Ingrid Saritau, la otra presunta hija del emérito con la que compartía un abrumador porcentaje de ADN. El embrión del programa ya estaba en marcha en aquellas fechas en las que la propia Ingrid se desplazó a Sanxenxo para intentar ver sin éxito al rey.

Hubo entrevistas previas para el programa realizadas en España con ambos y búsquedas de otros posibles hijos e hijas secretas por parte del equipo de investigación de un programa que, según se había gestado en los comienzos, se iba a centrar en buscar a los hijos secretos de los Borbones. Por razones desconocidas, finalmente han comenzado con un tema tan previsible como manido: la supuesta paternidad de Julio Iglesias de su fotocopia viviente, Javier Santos. Será Albert Solà el protagonista de la segunda entrega, el sábado 15 de octubre. Pero él no podrá estar ya en ningún plató.

No se sabe si ha habido alguna indicación de las alturas o simplemente han faltado arrestos para empezar con el plan marcado: estrenarse con el hombre que hubiera conseguido incluso más del estimable 12 por ciento de audiencia media que obtuvo Corredera en su debut.

En los últimos tiempos, Albert Solá no lo pasó bien. Vivía bajo la incertidumbre de si finalmente el programa saldría o no a la luz y se sometería su caso al escrutinio público que solo un prime time, en una cadena generalista, puede otorgar. No es extraño que este tipo de situaciones, cuando se ha dado un paso adelante que puede conllevar consecuencias, provoquen ansiedad. 

Se da la circunstancia de que, desde hace cinco meses y medio, el presidente de Mediaset es Borja Prado y Eulate, hijo de Manuel Prado y Colón de Carvajal,  administrador privado de Juan Carlos I. HBO Max, y no Telecinco, ha emitido el documental Salvar al rey, producido por una empresa participada por Mediaset. Narra la historia de espías, conspiraciones y pactos de silencio, en la que, según cuentan varios entrevistados, la maquinaria del Estado se afana por proteger al rey emérito Juan Carlos I de sus propios actos y ocultar sus escándalos. Esto ha ocurrido tras el relevo en la presidencia de la cotizada, y la salida de Alejandro Echevarría. Detrás de la serie documental están Santiago Botello Álvaro García Pelayo, hermano de Paloma García Pelayo, marido de Sandra Aladro y uno de los dueños de la agencia Gtres.

La productora que ha sacado adelante el documental Salvar Al Rey es Campanilla films, o sea, Mandarina Producciones (Santi Botello), participada de Mediaset España y responsable en su día de formatos como Salsa rosa. Cualquier programa de esa factoría que deseara meter en su programación en abierto Paolo Vasile solo tendría que cogerlo. Pero tras la llegada del hijo del administrador de Juan Carlos I a la presidencia de Mediaset no lo han dado ellos sino HBO Max, solo para abonados.

Borja Prado, el hijo del hombre que fue capaz incluso de ir a la cárcel para proteger al anterior jefe del Estado, no tenía previsto introducir ningún cambio en los contenidos de Telecinco, aunque la cadena ha perdido el liderazgo desde hace un año en favor de Antena 3.

Años intentando demostrar su relación filial

Albert Solá nació en Barcelona en 1956 y fue criado en una familia adoptiva. Siempre defendió que el rey Juan Carlos mantuvo una relación con su madre biológica, una joven de la alta burguesía catalana llamada Anna María Bach Ramon, muchos años antes de convertirse en Rey. El fallecido sostuvo hasta su muerte que era hijo primogénito del rey Juan Carlos I y hermano por parte de padre del actual rey, Felipe VI. Pasó años intentando demostrar su relación filial, pero en 2015 el Supremo no admitió su demanda de paternidad. Aquel año (Borja Prado aún no presidía Telecinco) y Albert Solà dio una entrevista al programa Hable con ellas.

ADN y CNI

En diciembre de 2019 se conocieron unos resultados de ADN, según las cuales existía una coincidencia genética entre ambos del 99,9 %, unas pruebas realizadas en 2007, según el propio Solá, por orden del CNI. Ese año fue entrevistado en el programa Viva la vida de Telecinco. "En 2007, el director general del CNI en Barcelona me propuso personalmente realizar estos análisis. Fue a través de un ex miembro del CNI con quien yo tenía contacto, Antonio Rodríguez.

Vinieron desde Barcelona para hacerlo. Delante de mí llamaron a sus colegas en Madrid y pidieron un favor y que fuera lo más rápido posible: que les enviaran cualquier objeto que utilizara el rey (Juan Carlos I). Al final enviaron un vaso directamente al laboratorio de Lérida donde se realizarían los análisis", según dijo entonces. 

En el caso del programa dedicado al presunto hijo ilegítimo del anterior Monarca, ya se temían según fuentes de la cadena que que el ex presidente de Endesa hiciera valer su autoridad e impidiera que fuera el primero en ver la luz. Se emitirá en la segunda entrega, aunque ya no veremos en el plató al protagonista. Porque ha muerto de forma súbita. En un bar. Rodeado de gente.

En su concepción, el formato Quién es mi padre tenía como plan inicial hacer varios programas, y seguir las pistas de otras personas que aseguran que son Borbones con todas las de la ley, según hemos podido confirmar entre personas que han formado parte de los trabajos de preproducción. No solo se iban a buscar los hijos secretos supuestamente conocidos de Juan Carlos, el plan inicial era incluso dedicar varios programas a los Borbones y sus bastardos, asunto que otorgaría sin duda más notoriedad que los de personajes como Julio Iglesias, Gento, El Cordobés o Carlos Baute, famosos que no gozaron jamás de inviolabilidad, como es el caso de don Juan Carlos.

Albert Solá esperaba su oportunidad para gritarle a España su verdad tras los escándalos protagonizados por el Emérito, pero ha fallecido antes de que los únicos jueces a los que podía acudir, o sea la audiencia,  dictaminara si les parecía o no era el primogénito varón del Rey Juan Carlos, supuesto hermano mayor de Felipe VI. En 2015 el Supremo no admitió la demanda de paternidad de Solà, y recurrió la decisión al Constitucional, aunque tampoco aceptó su recurso de amparo.

Se ignora si Telecinco, que ha llevado con prudente secretismo los inicios de la la producción de esta producción, la emitirá con todos y cada uno de los testimonios de un hombre que renunció a todos sus derechos sobre la monarquía española en una cinta que llegó a grabar para el Cesid. Nunca quiso dinero, solo el mismo reconocimiento público que tuvo Leandro de Borbón, hermano de don Juan, tío carnal de Juan Carlos, uno de los bastardos reales que salió del anonimato, no como otros cientos de bastardos reales de tantas dinastías a lo largo de la historia.

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Hay que ver cómo es Putín!!.

Su influencia alcanza límites insospechados.

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