Televisión

¿Cuánto mide el morro de Ana María Aldón, que estará este domingo en la despedida de Viva la vida?

La inconsistente realidad paralela que exhibe Telecinco, y en la que nos enredamos a menudo para tocar las narices y entretenernos, ha encumbrado entre su muy pintoresco elenco de personajes a uno tan acongojante como Ana María Aldónfamosa por ser la segunda mujer del torero Ortega Cano.

Esta pobre mujer (por lo que dicen, debe estar a un tris de separarse de su desesperado marido) dejó de acudir al programa que la fichó (precisamente porque era quien era), Viva la vida, el que presenta Emma García como si diera cursos de autoayuda de alta gama pero con contertulios como el tal Avilés, un tipo al que no todas compraríamos un coche de segunda mano. Hay otros especímenes en el vespertino que se ha cargado Paolo Vasile, además de muy equipo y algunos buenos periodistas que en cierta medida blanquean las inmundicias exhibidas por el eficaz formato, que vive sus últimas horas.

Aldón "atraviesa su etapa más complicada", dicen algunos cronistas rosas, en ese tono en el que hablan de personajes insignificantes como si estuvieran narrando la vida de Winston Churchill. Resulta que la reaparición televisiva de esa señora, cuyo contrato con el programa acababa el 30 de junio, ha dado mucho de que hablar.

La mujer de José Ortega Cano llevaba año y medio dando clases de filosofía humana en Viva la vida, pero lo dejó porque se agobió. Como parte de ese bucle ridículo de este tipo de sujetos que no pueden hablar más que de sí mismos o de otros de su calaña, explicó lo terrible que era exponerse y a la vez narró por ejemplo ante todo el que quiso verla que había valorado quitarse la vida recientemente. Un drama, un drama televisado, claro.

Ahora se le ha pasado un pelín el soponcio, no del todo, y dice Emma García que "mañana va a estar con nosotros", cebando la reaparición de Aldón este domingo 24 de julio en el plató de Mediaset. Lo de la reaparición es relativo ya que estuvo contando sus dramas a Toñi Moreno Comedramas también en Telecinco, y también cobrando. Cuentan que Ana María Aldón no está al cien por cien y hasta se ha dicho que está trabajando con profesionales para intentar levantar el ánimo. Pero para ella es importante estar en la despedida de Viva la vida, previsiblemente porque le van a dar unas propinas.

Sin duda, los profesionales de Telecinco que rodean a Aldón querrán que esté bien, que no le dé ninguna crisis de ansiedad o se rompa una pierna en directo como a veces ocurre. Querrán que el programa sea un remanso de paz, nada de llantos, emociones y titulares brutales.

Sería de malpensados creer que en realidad a los ejemplares jerifaltes de Mediaset lo que les vendría bien sería que le diera tal jamacuco a Ana María Aldón ante las delicadas preguntas que se sacara el hígado en directo y lo lanzara contra la cámara. ¿Quién podría pensar algo así?

En Dejáte querer, con esa Toñi Moreno capaz de preguntarle a cualquiera con una complaciente sonrisa si lo pasó muy mal cuando mató a Manolete, la andaluza confesó haber "tocado fondo", lo hizo así, ante toda España, se supone que por cariño a la audiencia de Telecinco. Pero Aldón dijo también que su única prioridad en aquel momento era recuperarse. "Hay situaciones que se podían evitar, pero no se evitan. Cuando se pasan ciertos límites hay que retirarse. Eso es lo que he hecho yo. También reflexionar. He reflexionado poco porque la tristeza me bloquea. Yo qué sé lo que voy a hacer. Primero recuperarme, luego lo que venga", dijo a golpe de talonario a la vez que protagonizaba el espacio estelar de la telebasura de aquella noche.

Ana María Aldón adora compartir con España que ha aguantado mucho durante los últimos años. "Ha llegado un momento en el que no puedo más. Los límites los tiene que poner él", dijo en referencia a Ortega Cano, pero no se lo dijo a él, sino en una televisión. Es como discutir en voz alta para que se enteren los vecinos, pero a lo bestia, y cobrando, claro.

"Para mí una cosa importante hubiese sido que él hubiese dicho ésta es mi mujer y la respetáis. Os guste menos o más. Es lo mismo que yo pido a mi familia sobre él. Él tenía que haberlo hecho. Al fin y al cabo el matrimonio somos dos personas", dijo sobre su marido, aun a sabiendas de que Ortega está de los nervios y suplica que le dejen en paz: "Quieren acabar con mi vida y están a punto de conseguirlo", estalló. El papá de Gloria Camila ha estallado avisando de que le va a dar algo y llegó a llamar en directo al programa Ya son las ocho (otro que también se cargó Vasile) para reprochar a su mujer públicamente que hablara de él. "No tenía que llamar a una televisión para decírmelo. A mí me tiene delante", dice Aldón a la vez que ella sí lo comenta por la televisión. ¿No es acongojante el morro que tiene esta tía?

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