Televisión

'Sálvame' y 'Ana Rosa', una guerra de productoras que vive su batalla más cruda por Marta Riesco: ¿hasta cuándo lo permitirá Telecinco?

La emisión de Rocío. Contar la verdad para seguir viva desató una guerra de productoras en Telecinco hasta ese momento inédita. Por un lado, La Fábrica de la Tele, responsable de la docuserie y otros programas de la casa (Sálvame, Socialité, Deluxe); por otro, Unicorn Content, la compañía de Ana Rosa Quintana que firma el magacín matinal, Ya es mediodía y Ya son las ocho.

El testimonio de Rocío Carrasco que todos los colaboradores de La Fábrica respaldaban al milímetro empezó a ser visto con distancia por algunos tertulianos de la mañana. El primer roce saltó por Alessandro Lequio, cuando fue aludido en el documental. El tertuliano recibió el apoyo de Patricia Pardo, que salió escaldada tras llevarse un zasca de Jorge Javier. El conflicto acababa de empezar y aumentó con el fichaje de Rocío Flores como colaboradora, supuestamente para comentar Supervivientes, aunque con el paso del tiempo se ha quedado para hablar de su vida y el culebrón familiar que ha crecido conforme ha pasado el tiempo.  

En aquellos meses, el público asistió a un crudo y desagradable enfrentamiento interno aireado en público donde los cuchillos volaban de un plató a otro. De repente, Ana Rosa dejó de hablar de la docuserie y Carlota Corredera envió un claro mensaje aprovechando uno de los prime time que presentaba en Telecinco. "Estos últimos días hemos descubierto que los negacionistas se dividen entre los que han opinado sin ni siquiera haber visto la serie y los que de la noche a la mañana han decidido no hablar del tema. Quizás para no darle la razón a Rocío Carrasco o lo que es lo mismo: para no admitir que estaban equivocados", dijo la presentadora. 

Preguntada por ese 'apagón' sobre Rocío Carrasco, Ana Rosa se limitó a decir que el programa no lo necesitaba. "Estuvimos dos meses y le dedicamos más de 10 horas, pero cada programa tiene sus objetivos y escaleta", explicó. "Dejamos de hablar del tema porque hicimos el mejor mes de audiencia en 16 años", afirmó. Asimismo, salió en defensa de Rocío Flores. "Se merece que la ayudemos frente a los que la quieren hundir. No hay derecho a querer hundir a una niña de 24 años. Nadie tiene derecho a eso".

El alto el fuego entre productoras -la tirantez de fondo siempre ha permanecido- llegó en cuanto el asunto de Rocío Carrasco desapareció de la parrilla. Y, por supuesto, los mensajes de cariño hacia Ana Rosa se multiplicaron cuando anunció que se retiraba de la televisión temporalmente para tratarse de un cáncer. Jorge Javier, Corredera y el resto de colaboradores se mostraron muy cercanos con su compañera, que estaba atravesando por una dura situación personal. 

Después llegó el huracán Marta Riesco. La noticia de su relación con Antonio David, que había roto con Olga Moreno, volvió a tensar la situación de entre las dos productoras. La periodista trabaja en El programa de Ana Rosa y durante semanas se convirtió en uno de los personajes fetiche de Sálvame. La situación más surrealista se vivió a finales de enero, cuando AR envió a Riesco a cubrir la noticia de la nueva pareja de Urdangarin a Vitoria. Una tarde, el reportero de Sálvame que también estaba en la capital alavesa consiguió que Riesco se pusiera en pinganillo y entrase en directo. Aquel día se produjo una gran bronca con Anabel Pantoja y Jorge Javier, que ahora ha arremetido con dureza contra ella, le llegó a ofrecer fichar como colaborador por Sálvame.

Jorge Javier llegó a pedir la intervención de Mediaset, que sigue permitiendo que la cuerda se tense

Hace un mes, Marta Riesco seguía siendo uno de los personajes habituales del programa de La Fábrica, con vídeos casi a diario. Todo cambió el día que ella denunció "acoso" por parte de ese programa y Sálvame no volvió a hablar de ella durante casi un mes. Este lunes, sin embargo, se produjo un nuevo giro a raíz de unas declaraciones de Riesco en las que aseguraba que había hablado por teléfono con Rocío Carrasco durante una llamada telefónica que había tenido con Luis Pliego, director de Lecturas.

Sálvame pasó de no dedicar ni un minuto a la reportera a dedicarla casi cuatro horas. Jorge Javier cargó con una furia desatada y ella respondió en redes. "Ese señor lleva 25 minutos de acoso hacia mi persona insultándome, vejándome y pidiendo mi despido, todo por haber contado la verdad de una llamada, una llamada incómoda. Llevo dos bajas por La Fábrica de la tele", explicaba. Jorge Javier respondió en directo, pidiendo incluso la intervención de Mediaset, que sigue dejando que la cuerda se tense entre La Fábrica y Unicorn Content, ambas productoras de confianza con una participación del 30% en cada una de ellas. "No te preocupes, Marta Riesco, ¿sabes lo que vamos a hacer? Llegados a este punto la cadena tiene que tomar determinaciones, si tiene a un presentador que acosa a una redactora, lo mejor es que el presentador se vaya hasta que se solucionen las cosas, buenas tardes: "Me voy", remataba.

"Los compañeros, en un ejercicio lamentable, han preferido seguir enfangando"

Desde ese día, la tensión ha aumentado (más) y Jorge Javier no se ha cortado a la hora de dirigirse a los miembros del equipo de la productora 'rival', que inicialmente dieron credibilidad a Riesco a pesar de que Sálvame mostró después las imágenes de las cámaras del restaurante desde donde se había producido la llamada de Pliego sin que aparentemente intervenga Carrasco. "Miguel Ángel Nicolás, las pruebas no se generan las pruebas se muestran. Beatriz Cortázar, quizás deberías tener un poco más de olfato periodístico y saber cuando te la cuelan y cuando no, deberías pensar en dedicarte a otra cosa. Clara Courel, si lo que no entiendes es que hay un desfase de 15 minutos, esto no es una carrera de matemáticas, no sé que imagen estamos dando. La cosa es querer entenderlo. Y a Verónica Dulanto lo único que quiero decirle es que vuelva pronto Sonsoles Ónega", dijo el martes. "Llega Ya son las 8 y es como si dieran las luces y te diera el bajón. Qué bajón. Quité la tele", espetó el miércoles sobre el programa que se emite a continuación de Sálvame. "Hay un momento, compañeros, que hay que reconocer que habéis perdido", dijo a propósito de unas pruebas que Riesco decía tener pero que no ha mostrado. "Los compañeros, en un ejercicio lamentable, han preferido seguir enfangando", añadió. La guerra sigue.

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