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Anna Wintour toma café con Ágatha Ruiz de la Prada

29/09/2015 - 10:00

Aterrizó en España hace 24 horas y ni sus anfitriones ni su equipo de comunicación han querido dar a conocer su agenda completa, pero las redes sociales se han encargado de desvelar algunas de las citas durante su primer día en Madrid. Por ejemplo, un café con la diseñadora Ágatha Ruiz de la Prada y su hija, Cósima Ramírez.

La moda española está patas arriba desde que Anna Wintour puso sus tacones en Madrid este lunes por la mañana. La editora de la edición norteamericana de la revista Vogue, considerada una de las mujeres más influyentes del mundo fashion, se encuentra de visita en nuestro país por primera vez en 20 años. A pesar del cierto hermetismo con el que la Embajada de Estados Unidos, responsable de su viaje, trata de llevar la estancia de Wintour, las redes sociales y la edición española de Vogue han sido las encargadas de relatar cómo fue su jornada.

Vestida con un modelo de estampado geométrico en rojo de Gucci y sus inseparables gafas negras de Chanel, acudió al Museo del Traje de la capital, donde tomó un café con una de las diseñadoras más destacadas del panorama: Ágatha Ruiz de la Prada. La esposa de Pedro J. Ramírez aprovechó la oportunidad para llevar a su hija, Cósima Ramírez, que se mostró encantada de codearse con lo más 'in' del mundo de la moda. A pesar de que la espléndida invitada prohibió expresamente ser fotografiada, madre e hija han colgado una instantánea del encuentro en sus perfiles personales: "Atendiendo a los consejos de la jefa Wintour", decía Cósima.

Después de conocer también a los diseñadores Modesto Lomba y David Delfín durante un aperitivo en los jardines del museo, Wintour dio una conferencia que duró 45 minutos y en los que, según los asistentes, se mostró cercana, amable y muy educada.

La mujer que inspiró la película El diablo viste de Prada compartió su sabiduría con casi 150 asistentes, todos diseñadores en activo o estudiantes de diseño: "Es un buen momento para trabajar en moda porque, con Internet, es más fácil hacerse famoso. Pero la Red tiene una doble cara: es más difícil mantenerse". Aseguró que "en Europa hay mucha creatividad, pero también hay que atender la vertiente empresarial y velar por la mujer que se viste todos los días", aunque destacó que "no hay que seguir las tendencias porque hoy no existen". Wintour aconsejó a los jóvenes diseñadores españoles viajar y trabajar para otros: "Ya se ha acabado la época de la rivalidad entre los diseñadores. Si Wang o Proenza Schouler hoy son marcas de éxito es porque decidimos crear acciones conjuntas, como los premios CFDA".
Por último, aseguró que la moda es cada vez "más democrática" y, desde luego, no es tan frívola como pueda parecer: "Tiene potencial para ayudar al mundo. Mi ex marido (David Shaffer, profesor de Psiquiatría en la Universidad de Columbia) trabaja con una fundación latinoamericana que ayuda a jóvenes con problemas de depresión derivados de la falta de recursos. Yo colaboro activamente en causas como la lucha contra el Sida".

Ya por la noche, la invitada disfrutó de una fiesta en su honor que organizaron sus anfitriones, el embajador de Estados Unidos, James Costos y su marido, el interiorista Michael Smith, y a la que asistieron importantes personalidades del mundo empresarial y del diseño.







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