Estilo de Vida

El error que cometes a la hora de cocer un huevo (y no lo sabías): así se hace de forma correcta

Para cocer un huevo, hay que evitar que hierva el agua (iStock)

El huevo de gallina es un alimento que es imprescindible en la dieta mediterránea al tener una gran densidad nutritiva con apenas 71 kilocalorías. Además de contener los nueve aminoácidos esenciales y una alta riqueza en proteínas, vitaminas y minerales, el huevo tiene lecitina, fundamental para el buen funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso.

Se trata de uno de los alimentos preferidos para aquellos que quieren aumentar su masa muscular, llevando una alimentación rica en proteínas y vitaminas. Al contrario de lo que se creía, la ciencia ha demostrado que el colesterol de las yemas no se transfiere al cuerpo humano y no acarrea ningún riesgo cardiovascular.

Con todo esto sobre la mesa, una de las formas más sanas de comerse un huevo es cociéndolo. El proceso no lleva mucho más de diez minutos: coges un cazo del armario, lo llenas de agua y lo pones en el fuego. Una vez que ya está hirviendo, es momento de sacar el huevo de la nevera e introducirlo para después dejar que pase el tiempo y así conseguir que el interior se solidifique.

Se trata de un proceso relativamente sencillo, ¿verdad? Sin embargo, tienes que saber que llevas todas la vida cayendo en el mismo error. Y es que siempre se obvia en un pequeño detalle. Tal y como su propio nombre indica, son huevos cocidos y no hervidos. Así pues, muchos de nosotros llevamos el agua a la ebullición.

El error está en hervir el agua: ¿qué sucede entonces?

El kit de la cuestión lo dio Harold McGee en su libro La cocina y los alimentos, algo que también trató en 1942 la gastrónoma  M.F.K. Fisher. El estadounidense recomienda que el agua del cazo no hierva nunca si no queremos que sucedan cosas que no queramos.

Existen varios motivos. Son los siguientes:

1. El burbujeo puede provocar que el huevo se mueva dentro del cazo y se pueda golpear con las paredes de aluminio haciendo que aparezcan grietas en la cáscara.

2. La yema también se mueve por culpa de las burbujas, lo que hace que se pueda cocinar más de un lado que de otro.

3. La clara, más próxima a la cáscara, se cocina mucho más rápido que la yema, cuando deberían hacerse al mismo tiempo.

¿Cómo cocer un huevo de manera correcta?

Por tanto, ¿cómo se cuece un huevo de forma correcta? En esta especie de biblia gastronómica, Mcgee insiste en la importancia del fuego lento para cualquier receta. Así, para cocer los huevos de gallina recomienda que el agua esté a 80 grados de temperatura para evitar la indeseada ebullición.

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Por otra parte, aconseja que el huevo no pase de la nevera al cazo directamente porque la cáscara es muy sensible a los cambios de temperatura y podría agrietarse. Por último, el huevo se debe introducir en el cazo cuando el agua aun está fría.

Huevos cocidos (iStock)
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