Estilo de Vida

Cinco claves para mantener la motivación (y la felicidad) laboral tras las vacaciones

Dreamstime.

Volver a conectar con el trabajo tras las vacaciones resulta ser un propósito no siempre sencillo para la mayoría de trabajadores. Julio y agosto son, por excelencia, los meses favoritos para descansar y desconectar de la rutina. Así al menos lo consideran el 42% de los españoles.

No obstante, las vacaciones estivales no son eternas y el momento de la vuelta a la rutina en la mayoría de casos es ineludible. Para hacer que este momento sea lo más sencillo posible de gestionar, tanto para empleados como para las compañías, Udemy -la plataforma de formación y enseñanza online en el mercado- presenta cinco claves importantes para mantener la motivación (y la felicidad) laboral tras las vacaciones.

Para su desarrollo, Udemy ha contado con la colaboración del instructor y experto en liderazgo Agustín López Guzmán. El objetivo es que la productividad y la motivación de los equipos de trabajo no se vean resentidas tras la vuelta a la normalidad manteniendo, al mismo tiempo, a los empleados lo más contentos posible con su vuelta a su puesto de trabajo tras el fin del verano. A continuación, las cinco claves.

Cuidar las relaciones interpersonales

Mantener una relación viva con el resto de compañeros hará que el trabajo se realice de una forma fluida y natural. Aprovecha todas las experiencias vividas durante tus vacaciones de verano para reconectar con el resto de tu equipo, ya sea durante el 'break' del desayuno, a la hora de comer, etc. Algo fundamental, también, para mejorar y construir relaciones positivas, ya no solo entre los trabajadores de un mismo equipo de trabajo sino también entre departamentos. Involucrarles en las tareas diarias, aprender a escucharles y mantener su espíritu activo, entre otros aspectos, son también objetivos primordiales a la hora de volver a retomar la rutina laboral y cuidar las relaciones entre líderes y trabajadores, haciendo que la vuelta sea mucho más fácil y llevadera.

No "forzar" la vuelta

Dejar algún día de descanso entre el fin de las vacaciones y el comienzo de la rutina ayuda a tomar conciencia de ello y prepararse para retomar el trabajo. Es decir, si nuestra reincorporación cae en lunes, intentar que la vuelta de vacaciones sea un viernes, por ejemplo. Asimismo, según un estudio realizado por la empresa Redbooth, los lunes son considerados el día más eficiente de la semana (con una productividad del 20,4%), por lo quizás pueda ser una buena idea que tu vuelta al trabajo coincida con este día y así aprovechar el resto de la semana para ir retomando otras tareas y ponerte al día. Por el contrario, los viernes se contemplan como el día de la semana de menor productividad.

Establecer objetivos y nuevos retos tras la vuelta

Antes de la reincorporación, es fundamental recordar cuáles son nuestros propósitos en el trabajo y establecer nuevos retos. Es decir, llevar a cabo una actividad de reflexión personal en la que tener en cuenta y reconectar con aquello que te motiva de tu trabajo, qué es lo que te hace crecer en la empresa, a quién ayudas con tus tareas diarias, etc. Por su parte, las metas deben ser ambiciosas, realistas y objetivas, además de estar bien definidas desde un primer momento. Así, para lograr estos objetivos, las empresas cuentan actualmente con un gran aliado: la formación, muy importante para conseguir desarrollar y mejorar las competencias de los equipos, así como lograr mejores resultados y conseguir objetivos empresariales. 

Valorar las prioridades de tu equipo

A la falta de adaptabilidad tras el verano se suma la incógnita sobre la vuelta a la oficina de manera presencial o el mantenimiento del teletrabajo, lo que puede llegar a generar una menor motivación por parte de los trabajadores. Tener en cuenta las consideraciones de los empleados en este ámbito es fundamental: conocer sus opiniones respecto al teletrabajo, si consideran o valoran volver a la oficina (al menos, 2 veces por semana), ofrecerles una mayor flexibilidad, etc. En este punto, se estima que el 64% de los trabajadores que se han visto obligados a convertir sus hogares en oficinas durante la pandemia lo sigan haciendo también durante los próximos meses, aunque de manera híbrida, alternando también jornadas en la propia oficina3.

Generar momentos de "no distracción"

Muy importantes para favorecer una atención plena en el trabajo que nos encontremos realizando. Por ejemplo, evitando el uso del teléfono durante, al menos, periodos de 30 minutos, reservando una habitación de la casa o un espacio concreto y aislado de la oficina para realizar un trabajo concreto, etc. Según el estudio 'Workplace Distraction Report', llevado a cabo por Udemy en 2018, en relación a las distracciones en el entorno laboral, el 59% de los trabajadores asumía que el uso personal de la tecnología distraía más que las herramientas de trabajo. Así, y teniendo en cuenta que las horas más productivas del día se concentran entre las 9 y 12 de la mañana2, según un estudio realizado por Redbooth, puedes aprovechar para evadirte de cualquier distracción en esas horas y sacar adelante proyectos y tareas importantes.

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