Estilo de Vida

Las razones por las que el alcohol no es un buen aliado si quieres bajar de peso

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Madrid

El alcohol, además de no ser un buen aliado para bajar de peso, puede afectar negativamente a nuestra salud. Tanto es así que, según indica la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo de alcohol es un factor causal en más de 200 enfermedades y trastornos.

Un estudio publicado por la Universidad de Oxford titulado The American Journal of Clinical Nutrition, que se realizó con 7608 hombres de 40 a 59 años en diferentes ciudades británicas, concluye que la ingesta excesiva de alcohol contribuye directamente al aumento de peso y la obesidad, independientemente del tipo de alcohol consumido. Una relación que viene dada por diferentes motivos.

El alcohol aporta una gran cantidad de calorías

Las denominadas "calorías vacías", es decir, que no aportan ningún alimento o nutriente a nuestro cuerpo. Y es que, las bebidas alcohólicas tienen un alto contenido de azúcar en su composición, que se transformarán y almacenarán en nuestro cuerpo en forma de grasa cuando hacemos consumos elevados.

El etanol, una sustancia presente en todas las bebidas alcohólicas, aporta 7 Kcal por gramo, es decir, más calorías que los hidratos de carbono. y cuando ingresa al cuerpo se utiliza de forma prioritaria como fuente de energía pudiendo por ello su consumo, ser un obstáculo para la quema de grasas.

Efecto memoria

El peso corporal depende del balance entre el ingreso y el gasto energético; este último disminuye con la edad, por lo que una ingesta alcohólica similar puede desequilibrar la balanza en las personas con más años, según explica Juan Carlos Pércovich, especialista en Endocrinología y Nutrición del Hospital Quirónsalud Sur en una entrevista con Alimente+.

Pero esto no evidencia que los jóvenes no tengas repercusiones a largo plazo, ya que, según los resultados de un estudio publicado en agosto del año pasado en el 'American Journal of Preventive Medicine' (AJPM), los jóvenes que consumen habitualmente mucho alcohol (cuatro o más bebidas al día) tienen un riesgo mayor (un 41% más) de desarrollar sobrepeso y obesidad en la edad adulta.

Nos hace comer más

Se ha demostrado que el alcohol desregula el apetito, pudiendo ser la razón por la cual comemos más cuando ingerimos bebidas alcohólicas. Un hecho que se puede acentúar si no hemos comido antes de consumir alcohol, ya que esta sustancia produce un mal manejo de la saciedad y disminuye la liberación de glucosa en el hígado.

Nos hincha y deshidrata

Esta sustancia produce en el metabolismo del agua del organismo y que tiene como consecuencia una deshidratación, que puede hacer que nos sintamos hinchados. Un hinchazón que está propiciada por la forma en la que el hígado metaboliza el alcohol. El proceso del cuerpo para descomponer el alcohol produce químicos altamente tóxicos. Estos químicos activan la inflamación que destruye las células del hígado.

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