Casas Reales

Isabel II se quita el luto y vuelve al trabajo 18 días después de enviudar

La reina ha vuelto a sonreír. A sus 95 años y solo 18 días después de perder a su esposo, el príncipe Felipe de Edimburgo, Isabel II ha reaparecido este martes en una audiencia virtual con diplomáticas de Letonia y Costa de Marfil.

Terminado el luto de dos semanas estipulado por la Casa Real británica, la monarca ha elegido una blusa azulada de flores para la ocasión, además de un marcado labial rojo. Se ha mostrado tranquila y afable durante su entrevista con las dos nuevas embajadoras de Reino Unido, Ivita Burmistre y Sara Affoué Amani, demostrando así su entereza y su sentido del deber.

La madre del príncipe Carlos enviudó hace 18 días. Felipe de Edimburgo falleció el pasado 9 de abril a los 99 años en el Castillo de Windsor, donde se refugió junto a su esposa al comenzar la pandemia de Covid. Diez días después, la familia llevó a cabo un funeral íntimo y sentido, ajustado a las restricciones sanitarias. Desde entonces, Isabel II ha agradecido personalmente todas las condolencias recibidas por parte de líderes mundiales y jefes de estado, además de recuperarse de la pena entre paseos con sus perros y charlas con su nuera, Sophie de Wessex, y la esposa de su nieto Guillermo, Kate Middleton, entre otras.

Lea también - Las lágrimas de la Reina: Isabel II llora en la despedida al Duque de Edimburgo

El pasado 21 de abril, la reina cumplió 95 años y aprovechó la ocasión para agradecer en un comunicado las muestras de cariño recibidas de todas partes del mundo tras la muerte de su esposo: "A mi familia y a mí nos gustaría agradecer todo el apoyo y la amabilidad que se nos ha mostrado estos días. Estamos profundamente conmovidos y continuaremos recordando el extraordinario impacto que tuvo Felipe en un número incontable de personas a lo largo de su vida".

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.