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La madre de Isabel Preysler con Tamara y Julio José: lloró hasta el apuntador

23/02/2019 - 15:28

Tiene noventa y seis años pero al verla es fácil comprender que su hija Isabel Preysler aparente menos décadas de las que tiene, y por qué Tamara, que apunta hacia los cuarenta, parece una adolescente. La madre de Isabel Preysler fue la protagonista absoluta de uno de los episodios de Volverte a ver más emotivos de su historia. El que vivieron con Tamara y Julio José, dos de sus nietos más queridos. Se vertieron lágrimas suficientes para hundir el Titanic

Tamara Falcó, Julio José y su abuela.. Fue un encuentro de los que hacen época. Y además en dos idiomas. Porque Beatriz Arrastia, filipina descendiente de navarros, habla con sus nietos en castellano y en inglés. Era la primera vez que los dos hermanos coincidían en un mismo plató y Tamara estaba algo nerviosa: "Es que mi hermano es más dado a esto, tiene más carrerilla. Tiene carrerón", confesaba a Sobera.

Julio José, más templado comentaba: "Siempre que vengo a España, me encanta venir a mi tierra, una de las razones por la que lo paso mejor es en casa con mi abuela". Tiene una confianza en ella tremenda, y es una de las personas con las que más horas pasa cuando visita nuestro país: "me levanto por la mañana y cuando todo el mundo está dormido, desayuno con ella, almuerzo con ella y me río con ella, a los 96 años la pido consejos. Es maravillosa, es una gran persona, corazón gigante, simpatiquísima y te ríes con ella".

Una emocionada Tamara confesaba que su "conversión" al catolicismos se la debe a Beatriz Arrastia: "Ella iba a misa todos los días, en casa éramos un poco ateos, ni siquiera yo sabía que había misa todos los días, es un ejemplo para mí, gracias a sus rezos consiguió que yo me convirtiera". No rezan el rosario juntas porque Tamara no controla tanto el inglés, pero lo han intentado.

Durante la entrevista con Sobera antes de saber si la abuela había decidido acudir a la cita o no hubo momentos inefables. Como cuando describen la forma de ser de su abuela en relación con su madre: "Nuestra abuela era bastante cañera cuando era joven, ahora con nosotros es la más dulce, de madre era más estricta. Y eso lo ha heredado mi madre". Julio José, cogió carrerilla y sin pensar en las terribles consecuencias añadió. "Mi madre tiene su estilo y le gusta que le hagamos un poquito de caso. pero nunca se lo hacemos". Hay estaba Tamara, más prudente, sin carrerilla y al quite: "Sí le hacemos caso...Nos va a ver y nos va a dar".

Había una pregunta obvia: ¿Cuál era el secreto para que una señora de 96 años tenga semejante figura y semejante piel? No se priva de nada. Tamara nos contó que su abuela "Se infla a churros" y Julio José añadió que "bebe Coca Cola" todos los días.

Lo que opina la madre de Isabel Preysler de todos sus yernos

También nos enteramos de que juegba al dominó con una maestría absoluta, que perdió tres hijos y que vivió momentos duros durante la ocupación japonesa de Filipinas en la Segunda Guerra Mundial. Que su belleza era legendaria entre la alta sociedad de Filipinas y que llama Kung Fu a su nieto porque vio la serie de David Carradine y considera que está muy dotado, como el personaje, para las artes marciales. Y que uno de los ex de Tamara fue apercibido por la superabuela: "había venido a casa, estábamos comiendo, me levanté y la abuela se quedó hablando con él., y él se levantó, y mi ex me dijo ¿sabes lo que ha dicho tu abuela? que a ver cuándo nos casamos".

La llaman Beba, y según su nieta es lo mejorcito para dar una opinión. Cuando hizo su entrada en el plató, al ser preguntada si su hija le había dado consejoso para su debut en los medios se limitó a decir: "Tengo una hija maravillosa, vale su peso en oro". Por cierto, las dos tienen la misma forma de hablar, con un exquisito y delicado acento extranjero que suena muy cosmopolita.

Tamara se emocionó vivamente al hablar con su abuela para darle las gracias por haber sido tan buena con ellos. Julio José le deseó que viviera mil años más con ellos. La respuesta de Beatriz fue esta: "Gracias, qué nietos tengo... Julio es que no sé, siempre es alegre, es que no sé es un hombre que dice las cosas con sus ojos, si quiere algo, si no lo quiere... un gesto que él hace yo ya lo sé, nos entendemos mucho. Tamara es una mujer tan estupenda. Que su padre un día me llamó y me dijo, gracias por ser abuela de Tamara porque le hs enseñado muchas cosas, como ha cambiado su vida, eso me dijo su padre. Le dije gracias Carlos, pero es ella la que ha querido cambiar".

Mucho menos prolija se mostró cuando Carlos Sobera le preguntó un secreto de Estado Preysleriano . Tiene tanta correa como su hija y su nieta. De casta le viene al galgo. Esta fue la pregunta y la respuesta, casi al final del programa:

Carlos: ¿Siempre le han gustado todos los yernos que ha tenido?

Beatriz: Muy a gusto, todos.







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