elEconomista.es

Begoña Villacís y Carlos Baute, el romance nunca contado de la concejala y el cantante: "Sigue siendo espectacular", dice él

11/01/2019 - 0:00

Esta semana Begoña Villacís se convirtió en noticia no tanto por su labor como concejala de Ciudadanos en el ayuntamiento de Madrid como por el anuncio de una noticia que afecta a su vida personal: "Estoy teniendo muy buen embarazo, soy muy afortunada", explicó en rueda de prensa, donde habló de su familia, que la apoya, y adelantó que dentro de poco se le iba a notar la tripita. Y es que, a sus 41 espléndidos años, la brillante abogada es una mujer a la que la vida sonríe: casada y con dos hijas, un bebé en camino y con un relevante papel en la política local y hasta nacional. Pero hubo un tiempo en el que era estudiante, escuchaba a Los Ramones, salía a menudo y era una soltera "espectacular y muy simpática", tal y como recuerda Carlos Baute.

Corrían los primeros días de julio de 2016 cuando los venezolanos Carlos Baute y Lilian Tintori unieron sus fuerzas para manifestarse en Madrid junto a relevantes figuras de Ciudadanos, como Albert Rivera o Begoña Villacís, con el fin de ayudar a sus compatriotas contra el régimen que ya entonces desangraba al país. Lilian es conocida por ser la esposa del político Leopoldo López, condenado a prisión durante el gobierno de Nicolás Maduro.

Pero aquel día de verano en la capital de España a más de uno de los presentes le llamó la atención el encuentro entre el cantante de Colgando en tus manos y la candidata naranja al ayuntamiento de Madrid: "¡No me lo puedo creer!", exclamó con su mejor sonrisa Carlos Baute al mismo tiempo que saludaba a Begoña Villacís, tal y como recuerda el venezolano en conversación con Informalia. "Fue una sorpresa reencontrarnos porque es una gran tipa y la verdad es que hacía años que no la veía", nos cuenta Baute.

Hay que remontarse a los años 2000 para localizar la relación que unió a Baute con la entonces estudiante de Derecho. "La recuerdo con mucho cariño, no fue un romance muy largo pero sí muy bonito", explica el venezolano. "No te sé decir el año exacto, pero ella estaba estudiando, debió ser en el 2001 o por ahí", aclara. "Lo que si sé es que éramos jovencitos y ya era una mujer muy guapa y simpatiquísima", alaba el cantante. "Ahora la sigo admirando y no la vería mal como alcaldesa, desde luego, aunque no me pidan que hable mal de Manuela Carmena, porque en España no me quiero meter en cuestiones políticas", bromea Carlos Baute cuando le decimos que elija entre la actual regidora de la capital y la candidata con la que vivió un romance cuando él tenía 23 o 24 años y ella 20 o 21. "A mí el tema político me apasiona y hablo lo que haga falta de Venezuela, como ya me habéis visto hacer, pero aquí no quiero entrometerme", repite desde la prudencia el cantante. "Eso sí, no tengo ningún problema en decir que a Begoña la veo muy preparada: sabe bien lo que pasa, está muy bien informada y, por cierto, habla inglés perfectamente", afirma con seguridad Baute, que pone por las nubes a la que fuera novieta suya sin dejar de recordar que él hoy, a punto de cumplir los 45, es un hombre felizmente casado y con dos criaturas, igual que Begoña.

'¿Sabe que acaba de anunciar su embarazo?', le preguntamos. "No, no tenía ni idea. Ella tiene dos niñas, eso sí, pero no sabía. Qué buena noticia, me parece maravilloso", comenta con alegría.

Efectivamente, Villacís daba esta semana una rueda de prensa para anunciar su embarazo, del que nacerá su tercer hijo con Antonio Suárez-Valdés. El alumbramiento está previsto para después de las elecciones municipales del 26 de mayo. Begoña Villacís lleva 14 años casada con este abogado especializado en Derecho Militar y de la Guardia Civil. Era la última relación conocida de la candidata de Ciudadanos a la Alcaldía de Madrid, pero no la única.

Tal y como ha confirmado el propio Carlos Baute, y hemos podido comprobar, la política vivió un quelque chose con él a principios de los dosmiles. En esa época, Begoña, que en política dice que es "más de seducir que de imponer", estaba terminando la carrera de Derecho en la Universidad San Pablo CEU (se licenció en 2003, según su currículum) y se ganaba pequeños sueldos trabajando como camarera, azafata y dependienta. Carlos tampoco era la estrella latina que hoy es, aunque ya tenía discos grabados con el productor Emilio Estefan, marido de Gloria Estefan. Era la época en la que el venezolano buscaba hacerse un hueco en España, donde se instaló en el año 2000.

Fuentes del entorno de la política nos confirman que "efectivamente, Villacís y Baute se conocieron por la noche y en una discoteca de Madrid". Cuentan que "la química entre ellos fue inmediata y se intercambiaron los números de teléfono. Quedaron varias veces para verse", comentan a Informalia. Pero aunque el cantante recuerda todo aquello con cariño y como una relación entrañable, la historia no tuvo mucho más recorrido. "Se enfrió rápidamente. A lo mejor no era el momento, porque eran los dos muy jóvenes", nos comentan.

Begoña y Carlos se han visto las caras en más ocasiones. Después de meterse ella en política y conseguir él varios éxitos musicales, coincidieron en varios actos públicos, por ejemplo, en junio de 2016, cuando unieron fuerzas para plantar cara a Nicolás Maduro en la Puerta del Sol de Madrid. Esta manifestación, que tuvo como lema "Rescate Venezuela", fue encabezada por Lilian Tintori, que pedía la excarcelación de su marido, Leopoldo López, preso por oponerse al régimen sudamericano. Allí también estuvo Albert Rivera, que posó para los medios con Tintori, Villacís y Baute.

La candidata de Ciudadanos y el cantante latino encontraron el amor por separado. Begoña se casó con Antonio Suárez-Valdés y, a la espera del nacimiento de su tercer hijo, son padres de Jimena y Paula, de 13 y 12. Carlos se casó en 2012 con Astrid Klisans y tuvo con ella a Markuss y Lienne, de dos y un año.

"Me he acostado con varias fans", reconocía en una entrevista con Risto Mejide en julio de 2017. Y es que el cantante nunca ha tenido miedo a admitir que desata pasiones. Baute confesó entonces no solo que tuvo relaciones sexuales con varias de ellas, sino que se casó con una: "Me he acostado con varias fans, entre ellas mi mujer", dijo en aquella ocasión, siempre con una sonrisa en su cara.

Conoció a Astrid Klisans cuando ella tenía 9 años. Era hija de su abogado y una de sus más leales seguidoras. "Yo le decía que era su novio grande", confesó el cantante. Eso sí, tampoco va de imbatible y también ha reconocido que le han hecho "alguna cobra, sobre todo en discotecas". También cuenta que le gustan mucho las mujeres españolas. "La primera vez que vine a España me quedé enloquecido con las mujeres tan hermosas que hay acá, la mujer española es espectacular", afirma.


PUBLICIDAD








Comentarios 2

#1
12-01-2019 / 03:04
pizpireta
Puntuación 0   A Favor   En Contra

Baute es un gigoló venezolano. Un entretenimiento de mujeres, con nombre y poderosas. Un interesado enfermizo, por mantenerse en España a como diera lugar. Hasta ahora lo ha conseguido

#2
12-01-2019 / 21:12
in
Puntuación 11   A Favor   En Contra

Vaya mierda de titular. Cómo se puede hacer ese daño a familias arraigadas en la actualidad por un noviazgo de hace 20 años.

Señores, no todo vale para que len una mierda de noticia.Le


Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y las mismas no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.