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La historia oculta de Dmitry Rybolovlev, el presidente del Mónaco detenido por corrupción

9/11/2018 - 10:59

El multimillonario ruso Dmitry Rybolovlev (51) fue detenido este pasado martes por corrupción y tráfico de influencias a petición de un juez monegasco. El presidente del equipo de fútbol AS Monaco es uno de los hombres más ricos del mundo con una fortuna de 6.800 millones de dólares, según Forbes, y esconde una historia detrás protagonizada por un carísimo divorcio y sus oscuros vínculos con Donald Trump.

Rybolovlev nació en la ciudad rusa de Pern en noviembre del 1966, en el seno de una familia de padres médicos. Este hecho supuso que se decidiera a estudiar Medicina e interesarse rápidamente por la producción en el área destinado a la industria medicinal. Dmitry aprovechó la caída del bloque soviético y sus ingresos comenzaron a aumentar hasta el millón.

Pero su entrada entre los hombres más poderosos del mundo no llegaría hasta la fundación de Uralkali, el mayor productor de fertilizantes de potasio de Rusia, compañía que le llevó a ser apodado como "el rey del fertilizante". En 2010, vendió su participación en la misma por 6.500 millones de dólares. Un año después, compró el AS Monaco tras alcanzar un buen acuerdo con el príncipe Alberto de Mónaco y el Principado.

Un millonario divorcio

No solo los negocios han llevado a Rybolovlev a la primera plana de los medios. Su vida personal también ha sido noticia en todo el mundo al protagonizar un multimillonario divorcio de su ex mujer y madre de sus dos hijas, Elena, quien le pedía 4.500 millones de dólares en compensación por la separación. Además, le acusaba de adulterio en cadena.

Un tribunal suizo le ordenó pagar dicha cantidad, pero Dmitry recurrió y finalmente 'solo' tuvo que desembolsar 570 millones de dólares, dinero que obtuvo tras deshacerse en subasta de una de las obras que componen su gran colección de arte. Rybolovlev vendío Salvator Mundi, de Leonardo da Vinci, por 450,3 millones de dólares.

Vínculos con el poder y excentricidades

Los vínculos de Rybolovlev con el poder también le han traído algún que otro quebradero de cabeza. De hecho, la compra de una vivienda a Donald Trump en Palm Beach por 100 millones de dólares está siendo investigada por Robert Mueller, el fiscal especial designado para la investigación de la trama rusa del presidente de Estados Unidos. El oligarca ruso, además, es buen amigo de Vladimir Putin.

Las excéntricas compras de Rybolovlev ocupan un importante hueco en su historia personal. El multimillonario pagó más de 300 millones de dólares por el penthouse La Belle Epoque, con vistas al puerto de Montecarlo, y regaló la mítica isla de Skorpios (Grecia) a su hija Ekaterina por su cumpleaños. Compró el territorio a Athina, nieta de Onassis.

Ekaterina, miembro de la junta directiva del AS Monaco, se casó en esta isla en 2015 con el empresario uruguayo Juan Santori, nuevo pre candidato a la presidencia de Uruguay por el Partido Nacional.

Y mientras se aclara su detención y salen a la luz sus asuntos más comprometidos, Rybolovlev se encuentra librando una batalla en los juzgados contra la prestigiosa casa de subastas Sotheby's, ante la que ha impuesto una demanda de 380 millones de dólares, acusándola de ayudar a estafarlo a su ex marchante de arte, el suizo Yves Bouvier.


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