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Secuestran a la sobrina de Gabriel García Márquez y piden cinco millones de dólares por el rescate

5/11/2018 - 16:33

Melissa Martínez García (34), sobrina nieta del escritor Gabriel García Márquez, desapareció el pasado 20 de agosto sin dejar ningún tipo de rastro en el departamento de Magdalena, en Colombia. Más de 77 días después, los secuestradores han solicitado cinco millones de dólares por su rescate.

Según BBC y The Guardian, la desaparición de Melissa Martínez García fue rápidamente notificada a las autoridades, quienes después de cuatro días encontraron su camioneta vacía en la zona de Sierra Nevada de Colombia. Los investigadores trataron en un principio su ausencia como una "desaparición transitoria" y un posible delito perpetuado por "delincuentes comunes", pero el pasado 31 de octubre, la policía confirmó que se trataba de "un secuestro con fines extorsivos" y que los captores solicitan en torno a los cinco millones de dólares, unos 4,3 millones de euros, para liberar a la empresaria. La sobrina-nieta del escritor de Cien años de soledad se graduó en Diseño Gráfico, aunque 'Meli', apodo con el que la conocen en su entorno, se dedicaba a la administración de una finca familiar, situada en las cercanías de Santa Marta, donde hace tres meses fue interceptada por un grupo de delincuentes.

La hipótesis que cobra más fuerza es que la joven fue secuestrada por un grupo político o ligado a una organización de narcotráfico. El portal Las 2 orillas publicó hace casi un mes que "La Sierra es la última escala de la cocaína antes de partir al extranjero. Ellos se mueven por la zona de influencia por donde desapareció Melissa Martínez".

A pesar de estas suposiciones, el encargado de la brigada antisecuestro y extorsión de Colombia ha insistido en que no existe una banda criminal que se la relaciones con el rapto.

Los dirigentes del sector bananero, al que representa Martínez y su padre adoptivo, se han llevado la causa de 'Meli' a lo personal, ante la sospecha de que lo relacionen con el negocio. Además, han solicitado un mayor seguridad para sus trabajadores. Uno de los dirigentes comentó según El Heraldo : "Esto no deja de preocuparnos. Es un secuestro y es delicado. No es el robo de una motobomba o un aspersor". 

Igualmente, el padre adoptivo de la desaparecida, Miguel Lemus afirmó en la revista Semana que su hija fue secuestrada por motivos económicos. Lemus expresó que : "Con los empleados de la finca, ella ha sido una mujer de buen trato y una dulzura propia de su juventud. En el análisis de estos motivos, creemos que su desaparición tiene un propósito monetario". 

Por su parte, el resto de la familia ha preferido mantenerse al margen, y no hablar sobre el asunto, puesto que no quieren entorpecer la investigación.

La madre de Melissa Martínez, ha rogado clemencia por medio de las redes el pasado mes de septiembre, donde comentó a través de un vídeo: "Por favor, le pedimos a las personas que la tienen que no le hagan daño, que le permitan regresar a su casa". Por aquel entonces, la investigación se sumergió en un completo silencio y hasta finales de octubre las autoridades no informaron de que existía una conversación entre la familia, la policía y los secuestradores. El general Fernando Murillo manifestó que: " Este es un caso que ha resultado bastante difícil. En las dos únicas llamadas que se han recibido pidieron cinco millones de dólares". Además aclaró que :" hay un grupo especial en función de rescatar sana y salva a esta persona". La declaración demostró que la recuperación de la sobrina nieta del escritor es prioridad para el Gobierno de Ivan Duque, quien el pasado 26 de agosto, decidió retrasar una consulta anti-corrupción, para hacerse cargo del secuestro de Melissa.

De la misma forma, otros políticos han llamado a colaborar con la búsqueda de Martínez, ofreciendo una recompensa de 100 millones de pesos, en torno a 28.000 euros, a quienes entreguen pistas verdaderas. Por otro lado sus amigos y compañeros no han parado con su indignación en Twitter, mientras que familiares cercanos optaron por retratarla como una "chica reservada, silenciosa, de pocos aunque muy buenos amigos", con la intención de generar empatía con respecto a su desaparición.







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