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La infanta Cristina se refugia en su familia política

8/08/2018 - 9:57

La hermana del rey Felipe VI vive su primer verano sin la compañía de su marido, Iñaki Urdangarin, encarcelado desde el pasado 18 de junio en la prisión de Brieva, en Ávila. Ante la ausencia de su esposo, la infanta Cristina se ha apoyado en sus hijos, con quienes viajó hace unos días a visitar los grandes Lagos de Minnesota, en Estados Unidos.

En la expedición que cruzó el charco también se encontraban su cuñada y sus sobrinos, lo que demuestra que su familia política está siendo muy importante a la hora de superar la complicada situación que vive. De hecho, tras volver de tierras estadounidenses el lunes, la hija de los reyes eméritos tiene previsto poner rumbo a Bidart, como cada verano, donde le esperan el resto de miembros de la familia Urdangarin.

Pero antes de llegar a esa localidad del País Vasco francés, Cristina podría realizar una parada en Brieva para visitar a su marido en prisión. No sería la primera vez que se encuentra con él. Según desveló Informalia, la Infanta visitó a Iñaki el domingo 24 de junio, una semana después de que el ex duque entrara en la cárcel.

Tras esta posible parada, Cristina y sus hijos se trasladarán a Bidart en busca de la paz y la tranquilidad que les aporta este lugar en el que la familia Urdangarin pasa desapercibida. Serán días para disfrutar y relajarse en compañía de los suyos. Desde hace años, Bidart se ha convertido en un refugio imprescindible para el matrimonio. Allí se 'exiliaron' cuando Mallorca y sus vecinos se volvieron en su contra. En aquella ocasión, se alojaron en la residencia que alquilaba desde hace años la madre de Iñaki, Claire Liebaert.

Ahora, la Infanta vuelve al origen y se apoya de nuevo en el clan de Urdangarin, ante la imposibilidad de viajar a Palma de Mallorca para reunirse con su familia de sangre. Pese a que Cristina mantiene un fuerte vínculo con su madre, doña Sofía, y su hermana, la infanta Elena, quienes siempre le han apoyado, lo cierto es que la relación con su hermano, Felipe VI, es prácticamente inexistente. Aún sangra la herida provocada por la decisión del Rey de desposeer del título de duques de Palma tanto a ella como a su esposo. Con Letizia, la relación es aún peor.

Por todo ello, la hija de los Eméritos apurará sus últimos días de vacaciones con la familia de su marido y, tras los mismos, regresará a Ginebra con sus hijos aunque, eso sí, no dejará de visitar a Iñaki a la prisión, haciendo caso omiso a las recomendaciones de la Casa Real, desde donde le aconsejaban no pisar la cárcel en la que su esposo pasa sus días más tristes.


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