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Mario Vargas Llosa vuelve a casa con Isabel Preysler, donde ya nada será lo mismo

22/06/2018 - 11:33

La noche de este miércoles, los peores fantasmas volvieron de madrugada a la Avenida de Miraflores número 38, una de las mejores mansiones de la elegante urbanización de Puerta de Hierro.

Mario Vargas Llosa sufría una aparatosa caída que obligó a Isabel Preysler a llamar a la ambulancia y acompañar al escritor a la clínica Ruber de la calle Juan Bravo, la misma a la que en otra noche fatídica tuvo que acompañar a Miguel Boyer, al que también encontró tirado en el suelo, la madrugada del 28 de febrero de 2012.

Boyer ingresó en la Ruber sin conocimiento y en estado crítico. Víctima de un derrame cerebral, nunca volvería a recuperarse. Boyer tenía entonces 73 años, Mario Vargas Llosa cumplió en marzo 82. El ex ministro de Economía no podía quejarse, estaba inconsciente y además nunca volvió a hablar correctamente.

Camino de la Ruber, el premio Nobel, se quejaba de un fuerte dolor en el glúteo derecho y también le dolía la cabeza, donde más tarde le diagnosticaron un traumatismo cráneo encefálico, al parecer leve. A pesar de estas notables diferencias entre un incidente y otro, a Isabel Preysler le han sonado las alarmas. Sus casi cuatro años de intenso romance con el escritor ya no serán lo mismo.

Vargas Llosa regresa este viernes a la casa de Isabel, después de 24 horas de observación en la clínica pero le han recomendado reposo y atenciones. ¿Demasiados viajes, demasiado ajetreo, demasiados intentos de vivir y parecer unos novios nolmales y llenos de vitalidad?

Por la cabeza de Isabel ha pasado en estas última horas su propia imagen tirando de la silla de ruedas de un señor achacoso de 82 ó quizá 83 años. Según las leyes de la Naturaleza, esta caída de don Mario se puede repetir cualquier día. ¿Y después? En esta ocasión, hasta puede servir para una exclusiva en el jardín explicando que todo ha sido un susto. Como aquel posado de Isabel y Miguel en Hola, contando que estaban encantados porque la convalecencia de Boyer iba de viento en popa, cuando la realidad era que apenas podía articular palabra.







Comentarios 2

#1
24-06-2018 / 09:35
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Si es que no se puede una enrollar con abuelitos.....tía, después de 3 maridos, dedícate a vivir la vida ya tú sola sin compromisos!!!

#2
24-06-2018 / 09:40
Puntuación 2   A Favor   En Contra

Con la edad de la Preysler y con la situación económica que maneja, a buena hora cargo yo con un señor de 82 años por muy premio Nobel que sea.......o con uno como máximo de 60, o sola como Dios!