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Strauss-Kahn: de presunto violador y proxeneta a magnate en Marraketch

12/06/2018 - 11:41

Este martes se cumplen tres años desde que la Justicia francesa absolvió al exdirector de Fondo Monetario Internacional de las acusaciones de proxenetismo, poniendo fin a una pesadilla en la que sus encuentros sexuales con prostitutas, camareras y demás quedaron al descubierto. Ahora, alejado de los escándalos, Strauss-Kahn ha recuperado su poderío desde Marraketch.

A sus 69 años, el que fuera ministro de economía en Francia reside en la capital de Marruecos junto a su cuarta esposa, Myriam l'Aouffir, y desde allí dirige su empresa, con sede en Casablanca. Se llama Parnasse International, él es administrador único, obtuvo 3,6 millones de euros de beneficio neto en el año 2016 y desempeña un papel importante en el desarrollo de varias economías de países africanos: dirige desde el 2016 la promoción del plan Túnez 2020, ha firmado un contrato con Togo, para el que ha conseguido un préstamo del FMI, y negocia otro con la república del Congo. Sin duda, los contactos que consiguió durante su época en el FMI siguen activos.

Hace ya seis años desde que Dominic Strauss-Kahn fuera acusado de violación por parte de una camarera del neoyorquino hotel Sofitel. La guineana Nafissatou Diallo afirmó que el entonces director del FMI la había obligado a practicarle sexo oral en su habitación. Tras pasar más de dos meses en prisión, el fiscal de Manhattan reconoció que la camarera había ofrecido un relato inconsistente y retiró los cargos de violación. Poco antes, Strauss-Kahn había llegado a un acuerdo millonario con la denunciante, a la que habría pagado seis millones de euros según Le Monde.

Aquello solo fue la punta del iceberg de una vida repleta de excesos (sobre todo en el terreno sexual) que destruyeron la imagen pública del político. En 2012 fue acusado de proxenetismo (causa de la que quedó absuelto en 2015) y anunció su divorcio de Anne Sinclair, una acaudalada periodista francesa.

Poco después conoció a Myriam l'Aouffir, una experta en comunicación de 50 años nacida en Rabat que le dio la estabilidad que necesitaba. Se dieron el "sí, quiero" el 7 de octubre de 2017 y desde entonces llevan una discreta existencia en Marraketch, donde se instalaron hace ya unos meses.







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