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Soraya Sáenz de Santamaría: la Wonder Woman de Rajoy pierde sus poderes

1/06/2018 - 11:28

De muchas cosas se puede acusar al PP, pero no de no haber potenciado la igualdad de género en sus gobiernos recientes. Y ello a pesar de que recurrió ante el Tribunal Constitucional en junio de 2007 el articulado referente a las condiciones de paridad exigidas en las candidaturas electorales. Las ministras del PP nos dejan, pero siempre quedará una impronta difícil de olvidar. Dolores de Cospedal, Dolors Montserrat, Fátima Ibáñez, Isabel García Tejerina y sobre todo Soraya han sacado las castañas del fuego a Rajoy pero sobre todo la 'vice' verdadera Wonder Woman del Gobierno saliente

Soraya Sáenz de Santamaría

"Ser mujer y joven es una combinación explosiva", decía la Dustin Hoffman femenina del Gobierno cuando solo era la portavoz parlamentaria del PP, hace nueve años. Soraya es la pequeña gran mujer que, al contrario que el actor norteamericano de El Graduado, ha interpretado un papel que se le quedaba corto. La única que, tal vez si Rajoy hubiera dimitido a tiempo, habría podido salvar el honor del partido de Génova. Ella, que tantas veces dio la cara por su señorito, libre de toda sospecha de corrupción, por una cuestión de fechas, en relación al caso Gürtel, la gran visir del político gallego, ha terminado por achicharrarse junto a él. Tiene 46 años que no aparenta, un pelo magnífico, una dentadura de la que no se muestra muy orgullosa e intenta ocultar al sonreír, y una inteligencia muy por encima de la media de los miembros del Gobierno.

Su memoria es tan prodigiosa como la de Mariano Rajoy (la oposición aprobada por Soraya, de Abogada del Estado, está considerada más difícil que la de Registrador de la propiedad) pero, al contrario que él, exhibe a menudo empatía, ingenio y una brillantez que demuestra en sus comparecencias ante la prensa. Cualquiera de sus compañeros, cuando comparen al alimón con ella, quedaban oscurecidos ante su poderío y su rapidez mental.

Cuentan que ha ido perdiendo fuelle. Al final, afirman los que la han tratado, ya no ha sido ella. Es más, su jefa de gabinete le cambió la imagen por completo hasta convertirla en lo que siempre quiso que fuera. Aquella foto que hizo para Yo Dona con el fotógrafo Luis Malibran, luciendo su bonito y trabajado empeine de bailarina, la reflejaba tal y como es: iconoclasta, rebelde y sensual. No le hizo gracia porque salió en la portada del periódico, pero esa foto le hacía justicia.

Nada que ver con el look de profesora que lucía en los últimos tiempos. Abogada del Estado y profesora, ha ejercido con dignidad el puesto de vicepresidenta y Ministra de la Presidencia y para las Administraciones Territoriales. El look más apropiado para ella habría sido el de castañera por todas las que ha tenido que sacarle del fuego a su jefe. Íntima amiga de Ferreras, de laSexta, ella ha sido la mujer del Gobierno en Atresmedia, donde, dando espacio a Podemos, había conseguido perjudicar al partido de Pedro Sánchez.

Pero la estrategia era muy arriesgada y ha terminado por pinchar el globo del gobierno del PP. Era la denominada teoría del Sandwich: debilitar al PSOE con todos los medios a su alcance. El tiro le ha salido por la culata. Ahora no será todopoderosa, no se codeará con los grandes magnates, los jefes de IBEX o de la Comunicación en España, pero a cambio podrá disponer de más tiempo para disfrutar de su marido, Iván Rosa Vallejo, con quien reside en un chalet cercano al pirulí, muy cerca de la residencia de la Infanta Elena.

La casa tiene varias plantas y una superficie de 231 metros cuadrados sin apenas jardín pero con una pequeña piscina. Su marido trabaja para Telefónica, donde sus conocimientos de Portugués -su padre es de origen luso- son muy apreciados por su utilidad en el mercado brasileño. Ahora Soraya veá más a su hijo, el pequeño Iván, al que siempre le ha leído cuentos. No se cogió la baja que le correspondía tras su nacimiento. La mujer a quienes los malvados denominaban "la niña de Rajoy", ha sido casi su madre. Ahora tendrá tiempo para recuperar su vida y cuidar su matrimonio, sobre el cual, según llegó a afirmar Federico Jiménez Losantos, hubo negros nubarrones de crisis. Y todo porque un día, con unos amigos, Soraya estuvo cantando en un karaoke a las cinco de la mañana el Como una ola de Rocío Jurado mientras su marido estaba en casa cuidando de su hijo. ¡Carpetovetónico!







Comentarios 3

#1
01-06-2018 / 13:13
Juampoyas
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Me alegro, la que habéis liado desgraciados.

Espero que desaparezca el PP

#2
01-06-2018 / 18:00
sanchistasnoganaroncomicios
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aunqe todas las portadas hablan de primerasdamas pero la que tiene relevancia son lasvices,la valenciano la soraya, en esta eracastejon la bescansitarobles

#3
04-06-2018 / 11:27
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menudo asco de publirreportaje,