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Ana Botín, primera socia española de la historia del club de golf Augusta National

20/03/2018 - 17:15

La presidenta del Banco Santander acaba de ser admitida en el club de golf Augusta National, uno de los más exclusivos del mundo y donde se alzó con el triunfo su ex cuñado, Severiano Ballesteros. La hija del fallecido Emilio Botín se convierte así en la primera española en acceder en a la sede del Masters y en la próxima edición podremos verla con la chaqueta verde que acredita esta condición.

El club, que no admitía a mujeres entre sus socios hasta el año 2012, ha comunicado a través de su página web que Ana Patricia Botín (58) se convertirá en la cuarta mujer y la primera española en la historia en ser socia de Augusta National.

La vida de Ana Patricia siempre ha estado ligada a este deporte. Su padre, Emilio Botín, fue presidente del Real Golf de Pedreña, el campo creado para la reina Victoria Eugenia. Desde pequeña, Ana practicaba golf y, de hecho, quedó dos veces campeona de España infantil en los años 1974 y 1975.

Por motivos profesionales, Botín tuvo que reducir sus horas de entrenamiento y, por consiguiente, dejó de participar en torneos, aunque siguió perfeccionando su juego de la mano de profesionales como su ex cuñado 'Seve' y la capitana olímpica Marta Figueras-Dotti.

Su pasión por este deporte también le ha llevado a seguir las competiciones en directo: era habitual verla junto a su familia en el Open Británico cuando competía Severiano o en algún torneo español, donde disfrutaba de los Pro-Ams, partidos entre profesionales y seguidores, con sus grandes ídolos. Este año dio el salto al PGATour y jugó en el mítico Pebble Beach.

Augusta National cuenta aproximadamente con algo más de 300 socios y la mayoría de ellos están relacionados con en el mundo de los negocios y la empresa. Como curiosidad, no funciona como un club social al uso, ya que es el club el que invita a los candidatos a acceder a su lista de selectos miembros y no al contrario.

La presidenta del Banco Santander ha conseguido el carné de socio de Augusta por su trayectoria profesional y su influencia en el mundo del golf, ya que ser miembro de este club no es una cuestión de dinero, ni de edad, ni de méritos golfísticos, sino que es una mezcla de todo. El ejemplo de ello es Bill Gates, que intentó sin éxito entrar durante años y tras varias negativas, el club terminó por admitirle.







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