Actualidad

Los Franco no devolverán el Pazo de Meirás "así como así", según uno de los herederos

  • Hablamos con uno de los herederos

Mucho se ha hablado estos días de la reunión que han tenido los hijos en Carmen Franco en el que fuera el domicilio de su madre en la calle Hermanos Bécquer de Madrid. Pero hemos podido saber que no han sido varias las citas de los herederos para tratar del reparto de los bienes legados por su madre y no una sola.

Trascurridos los 15 días hábiles de la muerte de Carmen Franco Polo, los hijos ya conocen sus últimas voluntades y lo que tratan ahora, dentro del respeto por las decisiones que tomó la matriarca, es distribuir los bienes, o gestionar el futuro de algunas propiedades.

Carmen Franco, y ahora sus herederos, son propietarios de todo el edificio de la calle Hermanos Bécquer, una calle de alto valor inmobiliario que hace esquina con la de Serrano, arteria principal del barrio de Salamanca y la llamada Milla de Oro, la zona más cara de Madrid.

Las viviendas y locales comerciales del edificio de los Franco están alquilados, y el piso en el que vivía la hija del general, de más de 500 metros cuadrados, tiene un alto valor en el mercado inmobiliario del lujo, en torno a siete millones de euros. En caso de ser alquilado, rentaría unos 7.000 euros mensuales, por encima del 5% anual.

Dentro de la vivienda, en donde ahora mismo sólo permanece el personal de servicio, hay muchas antigüedades de gran valor, además de una biblioteca importante, recuerdos y documentos de Franco y su familia. "Ésos los repartiremos entre nosotros", explica uno de los herederos. "Lo estamos haciendo todo tranquilamente y estamos muy de acuerdo en todo, pero no hay nada decidido todavía, no hay prisa", añade.

Lo que al parecer tienen muy claro todos ellos es que no cederán el pazo de Meirás a la Xunta, como piden grupos políticos nacionalistas y partidos de izquierda gallegos. El Partido Popular, liderado por el presidente Núñez Feijóo, empieza también a reclamar. "No vamos a ceder así como así algo que es legalmente nuestro". Una decisión legítima pero que encenderá de nuevo la polémica en torno a esa propiedad. Según se argumentó en su momento, fue regalada por el pueblo gallego al Caudillo de España por suscripción popular. Pero tras la muerte de Franco, se consideró en cambio un chantaje colectivo y forzado.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud