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Viudo, tacaño y nazi: así era Ingvar Kamprad, el fallecido fundador de Ikea

29/01/2018 - 13:13

Ha muerto a los 91 años víctima de una neumonía pero ha dejado su legado, una fortuna de 39.500 millones de euros, a buen recaudo. Sus cuatro hijos, tres biológicos y una adoptada, serán los encargados de recoger el testigo de su padre, un hombre austero que colaboró con los nazis, algo que él definió como "el gran error de su vida".

Ingvar Kamprad falleció este sábado a los 91 años en su casa de Smaland, la comarca rural sueca en la que nació. Descendiente de inmigrantes alemanes, comenzó vendiendo cerillas a sus vecinos con cinco años y terminó convertido en la octava mayor fortuna del mundo con un patrimonio de 39.500 millones de euros que heredará su familia. Kamprad se había casado en dos ocasiones: con Kerstin Wadling, con quien adoptó a su primera hija Annika Kihlbom; y con Margaretha Stennert, con quien tuvo a sus tres hijos, Peter, Jonas y Mathias, quienes dirigen la compañía desde 1986, cuando su padre decidió jubilarse.

Kamprad enviudó en 2011, el mismo año que las cartas personales del fallecido activista fascista Per Engdahl desvelaron que el magnate del Ikea había sido un "activo miembro nazi" hasta principios de los años 50. Él salió al paso asegurando que había sido "el gran error de su vida" y escribió una sentida carta de disculpas para todos sus empleados judíos.

Vivió en Lausana, Suiza, durante 40 años para evitar los impuestos y es que era conocido como un hombre muy tacaño. De hecho, él mismo aseguró que compraba la ropa de segunda mano en mercadillos, jamás había cambiado su vehículo Volvo, utilizaba varias veces la misma bolsita de té, volaba en turista y recortaba los cupones de descuento.







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