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Similitudes y diferencias entre las bodas de Cayetana de Alba y Alfonso Díez y la de Esther Doña y Carlos Falcó

  • Revistero

La duquesa de Alba tenía 85 años cuando contrajo matrimonio (el tercero para ella), con Alfonso Díez mientras que el marqués de Griñón se ha casado con solo 81. Sin embargo, la comentada diferencia de edad entre Cayetana y el funcionario palentino era de solo 24 años, cuando la que separa a Carlos Falcó de Esther Doña es de 40. También hay que tener en cuenta que la madre de Eugenia Martínez de Irujo no se divorciaba de sus maridos, sino que se le murieron, mientras que el papá de Tamara Falcó se ha tenido que divorciar tres veces para poder convertirse en marido de la joven modelo malagueña. A la boda de Cayetana asistieron sus seis hijos mientras que a la del marqués, solo 2 de sus cinco vástagos. Y es seguro que la duquesa no vendió la exclusiva de su boda; no sabemos si Esther y Griñón lo han hecho. Sin embargo, hay grandes semejanzas entre ambos casamientos, y no nos referimos solo a la nobleza de los protagonistas de más edad o a que se celebraran el palacios como Dueñas o El Rincón.

Hola

La fiesta nupcial de los marqueses de Griñón nos recuerda a la de la duquesa de Alba y Alfonso Díez. Y no sólo por la gran diferencia de edad entre unos y otros contrayentes. La imagen del marqués, copa en mano, con gesto flamenco, en la línea del "estamos muy agustito" de Ortega Cano, bailando finalmente por bulerías con Esther, nos trae a la memoria los pasos que se marcó Cayetana en plena calle el día de su boda, mientras Alfonso Díez la sostenía, por si acaso.

La exclusiva de los Griñón en Hola era más que predecible pero tiene algunas particularidades en cuanto a los que no salen en la foto. Los invitados de relleno propios de Hola están todos. Desde el morbo de Mar Flores saludando a Javier Merino, que se ha echado una novia magistrada, seguramente de tanto visitar los Juzgados, a Fiona Ferrer y Mónica Martín Luque, Marina Castaño, perejiles de todas las salsas, Kalina de Bulgaria y Kitín, para dar el toque royal al reportaje, y la polifacética Carmen Martínez Bordiú, que combina bien con todos los ambientes porque es nieta de Franco, ex novia de empresario y estuvo casada con un Borbón (y es madre de otro).

Rosa Clará, autora de los dos modelos que regaló a la novia, y Emiliano Suárez, que le prestó las joyas, salen en la foto porque entran en el paquete. La próxima semana, Esther será la madrina de la nueva tienda de Rosa Clará en Santander. Todo estaba atado y bien atado.

Cuentan que Roseta del Valle, la periodista de Hola que coordinó la boda desde dentro, llamó después a algunas de las invitadas para avisarles que saldrían en el reportaje si no tenían inconveniente. Lo llamativo son las ausencias, los que no aparecen pero sí estaban y son los que daban interés y categoría a la fiesta. Como Aldara y Duarte Falcó de la Cierva, los hijos menores del marqués, únicos que estuvieron en el lío, Alvaro Falcó Chávarri, Miriam Lapique y Alfonso Cortina, o el duque de Alba, un invitado cuya blanca cabellera no vemos ni de lejos en ninguna foto (¿asistió finalmente?). El hermano de Esther, policía municipal en Málaga, también brilla por su ausencia, como la hermana concejala o las amigas de juventud de Esther, algo dolidas al parecer por no haber sido invitadas.

En una foto sobre una mesa aparece el cartel Eméritus, pero eso no quiere decir que estuviera destinada al rey Juan Carlos, amigo de Griñón, como alguien podía pensar. Se trata de la publicidad de uno de los vinos del marqués, así bautizado. Esta fiesta es la mejor promoción para el aceite y los vinos de Carlos Falcó.

Hablando de imágenes publicitarias, Nieves Álvarez sustituye a Isabel Preysler en Porcelanosa y la vemos inaugurando la nueva tienda de la marca en Lugo. ¿Empieza la decadencia de Isabel, a la que vemos solamente en actos académicos con Vargas Llosa? Apostamos que Preysler prepara contraataque periodístico. Al tiempo.

Por fin, las primeras fotos juntos de Megan Fox y el príncipe Harry. En Londres se habla ya de compromiso oficial, pero el productor Trevor Engelson, ex marido de la actriz, no se resigna y saca tajada de su historia en forma de serie televisa cuyo argumento es un hombre abandonado por su esposa que le deja por un príncipe.

La mejor prueba de que el amor engorda está en Marina Danko y su novio Fabio, el multimillonario con el que ha rehecho su vida, una vida que la ex de Palomo Linares y el magnate reparten entre Mónaco, donde te ponen foie hasta para desayunar, y Lugano, con platos típicos que van de la fondue a toda clase de pasta. Y de vez en cuando, como vemos en la revista, vienen a Madrid a ponerse morados y parecen muy felices, pero así cualquiera guarda la línea.

Lecturas

La desenfrenada vida sexual de Chabelita Pantoja y sus amantes supera todas las expectativas. Y no es maldad, lo cuenta ella misma, exclusiva mediante. Esta vez ha vuelto con aquel sujeto que la hizo madre cuando apenas era una niña, la puso verde y se casó después con una famosuela para sacarse una pasta, aunque el matrimonio duró sólo unos días. Chabelita también se montó una boda con otro en una playa del Caribe y para torturar al pobre chico, le iba contando con pelos y señales los detalles de los cuernos que le iba poniendo con otros. Ahora lo niega. Isa Pantoja se despacha a gusto contra quien aún es su marido. Ella le llama "rata" y "parásito", y él califica a Isa de "guarra", un espectáculo que tiñe de clase y glamour a la revista Lecturas, la que ha pagado por el sainete. ¿Qué más se puede añadir? ¡Ah, sí!, que el próximo año se dedicará a diseñar ropa con su madre.

Como el que no quiere la cosa, Paz Padilla se ha convertido en personaje de la prensa rosa. No es guapa, no es joven, la atacan sus colaboradores en el plató pero sus historias personales llegan a la gente. En su casa de siete hermanos comían pan duro del día anterior untado de mantequilla y a la cama. Vendía carbón y recogía algodón como Vivien Leigh en Lo que el viento se llevó. Pero ha salido adelante, se desvive por su madre, es una buena actriz y a la gente le caen bien los famosos sin pretensiones que conservan cierta dosis de humildad.

Menos atractiva es la nueva historia de amor de Julián Contreras presentando a su novia suiza, la mujer de su vida y de la que ha estado más enamorado, aunque lo mismo dijo en su día de Carmen Ordóñez. Asegura estar saliendo de la ruina económica, aunque esta exclusiva no vale los 450.000 euros de la deuda que tiene encima. Como Chabelita, Contreras tiene planes artísticos, quiere ser guitarrista, aunque en su día también intentó ser cantante y ni con la ayuda de Carmen y todos los amigos de la jet madrileña, andaluza y demás farras consiguió vender un solo disco.

Pilar Eyre rebaja las expectativas del regreso de María Teresa Campos a televisión. La aparición de la mamá de Terelu y Carmen Borrego en una gala de Gran Hermano, ha sido sólo una visita, le cuenta la propia Campos a la periodista. Tampoco hay señales del programa con el que María Teresa volvería por la puerta grande. Parece que la cosa va para muy largo. Mientras tanto, Telecinco le va dando miguitas para entretener su espera.

Semana

De regreso agridulce califica esta publicación la aparición de Teresa en el plató de Supervivientes. La revista le dedica la portada y habla claro del impasse al que la tiene sometida Paolo Vasile, a la espera del programa que le habían prometido entes del problema cerebral. Mientras, su hija Carmen Borrego se iba al bingo con sus amigos de Sálvame, y Terelu y el escritor Kike Calleja, coautor de la biografía de su follamiga y conocida, firmaban ejemplares de su libro en Málaga.

Después del fiasco del peinado recogido que le duró a la reina pocos minutos y acabó deshaciéndose en pleno Teatro Real, Letizia se ha cortado la melena para no repetir errores y estrenó look y vestido de Carolina Herrera en Palma de Mallorca. En una ocasión, en Zarzuela decidieron restringir a la prensa social las invitaciones a los actos de palacio porque esos periodistas hablaban más de los vestidos de la reina que de la importancia del evento en sí. Sin embargo, Letizia nos lo pone en bandeja. Sus cambios constantes de imagen y vestuario siguen pareciendo propios de actrices y celebrities que por su oficio deben llamar la atención. Al fin y al cabo la monarquía un guión, lo de Letizia es un papel, y su trabajo es ir a estrenos.

Juan Betancourt y Rocío Crusset continúan con sin confirmar su romance. Pero el actor cubano y la modelo pasean por Madrid y este verano en La Habana cogidos de la mano como dos enamorados. Hay quien duda de la relación atribuyéndole al atlético cubano otros gustos amorosos, pero las fotos están ahí y dicen más que mil maldades. Ahora que se ha hecho con el merecido título de Guapo Oficial de Master Chef celebritie seguro que le van a acosar más los fotógrafos. Se dejará.

Diez Minutos

Antonio David está hecho polvo. Y no sólo por un percance que le hace cojear, más las demandas de Rociíto que le sentarán en el banquillo. También asegura el semanario que ha metido en un buen lío a su mujer, Olga, en cuyas cuentas disimulaba sus ingresos televisivos mientras se declaraba insolvente. Este chico no es ni la sombra del aquel aguerrido guardia civil que llevaba al altar a la hija de Rocío Jurado y Pedro Carrasco. ¿Pero de qué les sirve a Rocío Carrasco y a Fidel Albiac frotarse las manos de gusto  si son tan infelices como él?

Como contraste, los dos últimos bikinis del post verano derrochan buena forma, salud y tipazos. Los de Maribel Verdú, 42 espléndidos años en las playas de Marbella, sola y meditando sobre su próxima película. Y Soraya Arnelas, en la costa gaditana de Conil, con su novio y la niña de ambos. Las fotos trasmiten alegría de vivir y normalidad, que no es poco .

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