elEconomista.es

Isabel Preysler y Esther Doña, las 'chicas Griñón', enfrentadas en la guerra nupcial

10/04/2017 - 8:15

Isabel Presyler y Mario Vargas Llosa, de 81 años, han empezado sus vacaciones de Semana Santa escuchando este domingo la ópera de Wagner Las Walkirias en el Festival de Pascua de Salzburgo, que cumple medio siglo desde su creación por Herber von Karajan.

En la función de gala Isabel, de 66 años, lució un vestido largo de silueta sirena en tono violeta, con decoraciones de pedrería y motivos florales bordados en el mismo tono. El modelo lleva el sello de Pronovias, con quien Isabel tiene un compromiso publicitario, semejante al que ha firmado también con los joyeros de Rabat.

Hace unos días, Esther Doña, emparejada legalmente con el marqués de Griñón, Carlos Falcó, segundo marido de Preysler, lucía un vestido de fiesta de Rosa Clará en la gala Global Gift en el Teatro Real de Madrid.

Pronovias y Rosa Clará son las dos casas de moda nupcial más importantes de España y compiten en el mercado a golpe de talonario, pagando fortunas por vestir a novias famosas y tener como imagen a celebridades nacionales y extranjeras para sus trajes de fiesta.

Es una rivalidad de hace muchos años. Rosa Clará empezó a trabajar junto a Alberto Palatchi, dueño del imperio Pronovias. Una relación que acabó mal y derivó en una competencia feroz y una enemistad manifiesta.

Pronovias y Rosa Clará se disputaron hace unos meses, con cifras de muchos ceros, vestir de novia a Esther Doña para la boda que podría celebrar este 2017 con Carlos Falcó. Parece que en los tira y afloja, después de conversaciones secretas con uno y otro, ganó Rosa Clará, aunque hay quien sospecha que a Isabel Preysler no le hubiera gustado nada que la cuarta esposa de su ex marido, se vistiera de novia con la firma que la tiene contratada y su opinión tuvo sus efectos. Es la guerra entre marcas nupciales, paralela a la carrera que libran también Isabel y Esther.

A la actual pareja de hecho del marqués de Griñón le gustaría ser Isabel Preysler. Esther Doña, de 40 años, lo ha querido desde el minuto uno. Llegar a tener su fama, ser la más cotizada y mejor pagada por firmas tan importantes como Porcelanosa, los joyeros Suárez, Rabat o Ferrero Rocher y sobre todo, haberse labrado una carrera propia, más allá de la de sus importantes maridos.

Esther quiere ser Preysler pero le falta haber sido la esposa de personajes de alto nivel como Julio Iglesias, Griñón (ahí está) y Boyer. O tener hijos tan famosos como sus padres (Enrique Iglesias, Tamara o Ana Boyer). Y también conseguir que las familias de sus ex maridos la acepten, que la alta sociedad la quiera sentar a su mesa. Cenar con el príncipe Carlos, hablar un inglés perfecto, acaparar las portadas de Hola desde hace más de 40 años. Y para rematar, tener un pasado como el de la filipina, trasparente y en ascenso, frente al nebuloso currículo de la malagueña.

Pronovias y Rosa Clará desfilarán en pocos días en la semana de la moda nupcial de Barcelona. Clará abre la pasarela. Pronovias la cierra siempre con una fiesta espectacular. ¿Asistirán Isabel y Esther Doña a uno y otro desfile? ¿Tendremos anuncios de estas damas coincidiendo  con esos momentos ¿Quién ganará en expectación y flashes?


PUBLICIDAD


Otras noticias

Contenido patrocinado







Comentarios 0