elEconomista.es

Fran Rivera pone a la venta su finca familiar por 7 millones de euros pero no se la compran

23/03/2017 - 14:19

El Recreo de San Cayetano, cortijo cercano a Ronda que ha pertenecido a los Ordóñez desde que fue construido a principios del siglo XX, está a la venta según ha manifestado el propio hijo de Carmina, bisnieto del primer propietario. En esa finca se casó Fran Rivera con Lourdes, allí están las cenizas de Orson Welles y allí se escapa el hijo de Paquirri con su mujer para mantener viva la pasión, según ha dicho la diseñadora.

Es falso que Kiko Rivera quiera vender Cantora a sus hermanos, como publicó La Razón hace días, por 7 millones de euros. El propio hermano del Dj, Fran, negó siquiera que se haya puesto en contacto con él para hablarlo. "Jamas en la vida, ni se ha comentado, ni se ha hablado, ni es una cosa que en un momento dado, o sea no existe ni ha existido, ni existirá esa posibilidad", sentencia tajante el diestro. Pero es que además, preguntado en el programa en el que colabora qué haría si Isabel Pantoja le ofreciera la tierra que fue de su padre, Paquirri, a un precio razonable, tampoco compraría Cantora. "No, ya no la siento nuestra", dijo en Espejo Público

"Yo tengo mi finquita y estoy encantado con ella", dijo. Pero es que no solo no compra Cantora, es que el primogénito de Paquirri y Carmina estaría dispuesto a deshacerse de El Recreo por un buen precio: "Si alguien quiere venir a comprarla por 7 millones de la vendo ahora mismo", dijo, convirtiendo la pantalla de Antena 3 en una especie de Idealista.

No obstante, Fran reconoce que sí estaría encantado de pujar por las cosas que hay en la que fuera morada de su padre: "Yo compraría lo de dentro", asegura el diestro. En la finca hay aperos que los Rivera reclaman a Isabel Pantoja, capotes de paseo, botines, chaquetones, crucifijos, diversos pares de gemelos, trajes de luces y algunas medallas religiosas. El marido de Lourdes Montes aclara que no se trataría de comprarlo: "Si es mío, yo no puedo comprar una cosa que es mía. Comprar eso me dolería mucho", señaló.

La venta de El Recreo, por la que pide 7 millones de euros, implicaría dejar el hotel rural que gestiona junto a su hermano Cayetano (la finca de Fran y Cayetano Rivera se llama precisamente El Recreo de San Cayetano.

Está ubicada a diez minutos de la ciudad malagueña de Ronda: consta de un cortijo en una superficie de 10 hectáreas tapizadas de olivar, árboles frutales y huerto, y una piscina. Tiene capacidad para 10 personas en cinco habitaciones dobles en suite, tres con camas dobles y dos con camas king size.

Pertenece desde siempre a los Ordóñez, desde su construcción y allí nació y vivieron Cayetano Ordóñez, y después el famoso torero Antonio Ordóñez, abuelo de Fran, padre de Carmina. En El Recreo de San Cayetano están las cenizas de Orson Welles, ya que el director de Ciudadno Kane fue buen amigo de la familia de Carmina y estuvo muchas veces hospedado en la finca, hoy hotel de los hermanos Rivera.

El premio Nobel Ernest Hemingway, a quien en los Ordóñez llamaban Papá Ernesto, pasó grandes temporadas en esa finca. El propio Fran Rivera se casó con Lourdes Montes, el 14 de septiembre de 2013 y ahí es donde ahora se escapan buscando intimidad después de ser padres de Carmen para mantener la llamada de su amor, según ha confesado la propia diseñadora.

El capricho de pasar un fin de semana en el lugar cuesta 1.400 euros, a 700 euros la noche (exigen dos como mínimo). A pesar de estos precios o tal vez por ser muy altos, la sociedad que administra la finca (Recreo Museo) presentó en 2015 un saldo negativo de 36.572,74, según datos del Registro Mercantil. 

Antonio Ordóñez dejó El Recreo de San Cayetano en propiedad para sus cuatro nietos, pero quiso que el usufructo vitalicio fuera para su viuda: Pilar Lezcano, con quien el torero contrajo matrimonio después de enviudar de Carmen González Lucas. Los hermanos Rivera Ordóñez, tras sonados desencuentros, llegaron a un acuerdo económico con Lezcano para recuperar la propiedad pero la encontraron en tal estado de deterioro que les obligó a hacer costosas reformas. Ahora, según ha dicho Fran, usted puede poseer ese lugar, testigo de tantas historias: ¿el precio? Siete millones de euros.







Comentarios 0