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Debbie Reynolds, la madre de Carrie Fisher, fallece un día después que su hija

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Debbie Reynolds falleció la pasada madrugada, apenas un día después que su hija, Carrie Fisher. El drama y la tragedia vuelven a hacer acto de presencia en Hollywood con el fallecimiento de la legendaria actriz de 84 años cuando se encontraba con su hijo, Todd, preparando el funeral de su primogénita. Según TMZ, la intérprete sufrió un derrame cerebral y fue trasladada a un centro médico aunque nada se pudo hacer por salvar su vida.

La actriz de 84 años saltó a la fama siendo muy joven tras protagonizar Cantando bajo la lluvia. A partir del musical, se inició una larga trayectoria profesional con decenas de trabajos en la pequeña y gran pantalla. Se casó en 1955 con Eddie Fisher, que la abandonó cuatro años después para contraer matrimonio con Elizabeth Taylor, un divorcio que fue todo un escándalo porque el matrimonio se produjo seis meses después de que Liza enviudara de Mike Todd, el mejor amigo de Eddie.

En 1960, Reynolds volvió a casar, esta vez con Harry Karl, un magnate del calzado que la dejó en la ruina por sus problemas con el juego. En 1984, Debbie pasó por tercera vez por el altar, esta vez con Richard Hamlet, un matrimonio que acabó una década después.

La complicada relación de la protagonista de La Guerra de las Galaxias y su madre dio lugar al libro autobiográfico de Carrie Fisher, Postales desde el filo, que fue llevado al cine por Shirley MacLaine y Meryl Streep. De esta obra se desprende la compleja relación entre el mito de Hollywood y Carrie, y de cómo la hija entró una espiral de destrucción mucho antes de que fuera lanzada al estrellato gracias a la saga galáctica.

En una entrevista conjunta en el programa de Oprah Winfrey, Debbie confesó que uno de los peores momentos de su vida fue cuando su hija descubrió que padecía un trastorno bipolar, una enfermedad con la que tendría que lidiar de por vida. Madre e hija estuvieron más de diez años sin dirigirse la palabra. "Eso fue lo más difícil de todo. Muy doloroso, me rompió el corazón", dijo en aquel momento Reynolds a la revista People.

"Ella está con Carrie", dijo su hijo Todd Fisher, que comentó a TMZ cómo echaba su madre de menos a su hermana tras el fallecimiento de esta el pasado 27 de diciembre tras haber sufrido días antes  un infarto masivo en el avión que la traía de vuelta a Los Ángeles.

Apenas le dio tiempo de llorar la muerte de su hija. Este miércoles publicábamos las palabras de Debbie Reynolds sobre Carrie. A sus 84 años, compartió en Facebook: "Gracias a todos los que han abrazado los dones y virtudes de mi amada e increíble hija", escribió. "Agradezco vuestros pensamientos y oraciones que ahora la están guiando a su próxima parada", con amor, la madre de Carrie.

Fisher murió este martes, días después de haber sufrido un ataque al corazón mientras viajaba de Londres a Los Ángeles. Su hija, la actriz de 24 años Billie Lourd, publicó una declaración a través de un portavoz anunciando la muerte de su madre. "Con profunda tristeza, Billie Lourd confirma que su amada madre Carrie Fisher falleció a las 8:55 de esta mañana", dijo el comunicado. "Ella fue querida por el mundo y el mundo la echará mucho de menos. Toda nuestra familia agradece los pensamientos y oraciones".

Eddie Fisher, el padre de Carrie (fallecido en 2010), junto a su hija y Debbie Reynolds, en 1956. Él fue uno de los cantantes más conocidos en la década de los 50. Se divorció de Debbie para casarse con Liz Taylor. Más abajo, Carrie y su madre en dos épocas distintas.

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