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Carla Pereyra: así es la argentina que ha vuelto a hacer padre a Simeone

30/09/2016 - 9:43

La argentina Carla Pereyra, flamante mamá de Francesca Simeone, tiene ahora 29 años recién cumplidos, y llegó a España hace ocho con el fin de seguir aquí su carrera como modelo. Su noviazgo con Joaquín Cortés la puso en las revistas. La relación apenas duró un año pero haber sido novia del bailarín y su belleza bastaron para que se convirtiera en una de las concursantes de Supervivientes en 2010. También salió con un diputado del PP. Desde hace casi tres años es la pareja del entrenador del Atlético de Madrid, al que ha dado su primera niña después de los tres varones que el técnico tuvo con Carolina Baldini: Giovanni, Gianluca y Giuliano.

Antes de unirse al club colchonero, la modelo ha buscado el amor pero no es un camino fácil. Salió con el bailaor Joaquín Cortés en 2008, su idilio apenas duró un año pero lo vivieron con mucha intensidad. Los que les rodeaban aseguraban que la argentina era la mujer que iba a hacer sentar la cabeza al seductor que volvió loca a Naomi Campbell. Pero rompieron.

Ambos iban a asistir a la boda de Fiona Ferrer, donde Carla sería dama de honor, y antes de la celebración, Cortés la llamó para dejarla y decirle que lo suyo no podía ser. Pero el nivel de fama le llegaría a Carla Pareira cuando llegó al reality Supervivientes en 2010.

No fue el suyo un gran papel. La modelo suplicó a la audiencia que la echaran porque no podía aguantar más. La nominaron en directo por ser una de las peores concursantes y salió expulsada esa misma noche junto a Javier Quiñones y Bea la legionaria, un ex gran hermana.

A pesar de su estrepitoso fracaso, una vez en la calle rentabilizó como mejor pudo su esfuerzo y protagonizó una portada en la revista Interviú con 13 kilos menos debido a los sacrificios y al hambre que pasó en la isla.

Por entonces salía con el político Alejandro Ballestero, al que confesó haber echado mucho de menos durante su estancia en el programa. El ex diputado del Partido Popular, que había sido presidente de las Nuevas Generaciones del partido en Toledo, conquistó el corazón de la argentina, haciéndola sentirse "tranquila y feliz". Su relación no duró mucho y Carla no debió acabar muy bien. Esto decía la modelo al romper: "Necesito un caballero con la mente abierta. Me da igual si es barman, torero o diputado".

Ballestero no era precisamente un muerto de hambre cuando salió con Carla. Hoy es recordado no sólo por su paso por el Congreso de los Diputados con el PP, donde estuvo de 1996 a 2001, sino porque fue exconsejero y uno de los principales accionistas (hasta 560.000 euros en participaciones) de Zinkia, la compañía creadora de los dibujos animados Pocoyó, donde también hizo negocios Juan José Güemes, yerno de Carlos Fabra y que fue consejero del Gobierno de Esperanza Aguirre. Zinkia entró en preconcurso de acreedores dejando un importante agujero en las arcas públicas, a pesar de lo cual  Ballestero fue recolocado bajo el Gobierno del PP en una empresa pública y nada menos que como presidente, Sainsel, compañía que depende de Navantia y contratista del ministerio de Defensa.

La relación de Carla Pereyra con el exnovio de Shakira, Antonio de la Rúa, a quien la colombiana dejó colgado por Piqué, no fue nunca confirmada. Tras el desengaño amoroso con la cantante, se publicó que de la Rúa se echó en los brazos de Carla. Nunca hubo imágenes que corroboraran un idilio entre ambos pero sí les fotografiaron cogidos de la mano y abrazados durante una noche de fiesta.







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