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Durao Barroso, destrozado por la muerte de su esposa

24/08/2016 - 17:15

El que fuera presidente de la Comisión Europea atraviesa el momento más duro de su vida. El pasado 18 de agosto su esposa, Margarida Sousa, falleció en su residencia de Lisboa. Tenía 60 años, padecía Fibromialgia y en 2014 hizo pública su lucha contra un cáncer de útero del que supuestamente estaba curada.

Al parecer, la gravedad de su estado era prácticamente secreta incluso para su círculo más cercano, al que ha pillado por sorpresa este fallecimiento. El funeral se llevó a cabo en la Basílica da Estrela, la iglesia de mayor postín de Lisboa, y acudieron destacados miembros de la política lusa, como el actual Presidente de la República Portuguesa, Marcelo Rebelo de Sousa, o su antecesor en el cargo, Anibal Cavaco Silva, junto a su esposa Maria, gran amiga de la difunta. Todos ellos arroparon a José Manuel Durao Barroso (60), inconsolable ante la pérdida de la que ha sido su compañera de vida.

Se conocieron a los 19 años en la universidad. Ambos militaban en el partido de extrema izquierda (Partido Comunista de los Trabajadores Portugueses) y ella, a la que apodaban "Caperucita Roja", ya era famosa por su dulzura y su lucha por los más necesitados. A los cinco años, la pareja se casó en la Sé de Lisboa y tuvieron tres hijos varones: Luís, Guilherme y Francisco.

Margarida ha sido una excelente compañera para un hombre que ha llegado a las más altas esferas políticas: Primer Ministro (2002-2004), Presidente de la Comisión Europea (200-2014) y, desde el pasado mes de julio, asesor y encargado del 'tráfico de influencias' en el banco Goldman Sachs, un puesto por el que le han llovido las críticas en las últimas semanas. Nada hacía sospechar que la angustia de Durao Barroso durante esos días era otra.







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