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Lequio define a Mar Flores: "Seguía con Fernandez Tapias porque le iba a regalar una casa"

  • Asegura que ella mantuvo la relación con el empresario por interés

Lequio dice que para describir a Mar Flores y saber cómo es lo mejor es contar esta historia: "Ella estaba con Fernández Tapias y conmigo al mismo tiempo. Entonces me empezó a gustar mucho y después de casi un año yo le dije que por favor dejara a Tapias porque yo no aguantaba esta historia de que llegaba a mi casa a las doce de la noche después de haber estado en la cama de Tapias. Entonces ella me decía tal cual: 'Alessandro, un mes más, que me regala la casa'. Entonces pasaba el mes y me decía: 'Otro mes, por favor, que me la regala'. Una casa en el parque del Conde de Orgaz. No se la regaló porque yo le reventé el chiringuito". Así relata el italiano su experiencia y añade que es básica para entender cómo es la madre de los cuatro hijos del empresario Javier Merino, del que se acaba de separar.

Mar Flores y Javier Merino han hablado -sin cobrar un euro- a través de un comunicado y después han seguido hablando para insistir en lo primero que dijeron: se separan pero todo es muy civilizado y no hay terceras personas por parte de ninguno. No hay por qué dudar de su palabra, aunque la ex modelo y hoy empresaria aseguraba hace pocas semanas que su matrimonio iba estupendamente.

Hubo un tiempo sin embargo, hace casi 20 años, cuando Mar aún era una madre veinteañera, en el que en vez de un comunicado tranquilo y apacible el escándalo rasgó la vida de Mar Flores. Fue cuando se publicó la irrepetible portada de Interviú con Lequio y ella en la cama de un hotel, siendo ella pareja del gran jinete y aristócrata Cayetano Martínez de Irujo, hijo de la duquesa de Alba.

A pesar de su juventud, la de Usera ya había saboreado anteriormente las mieles del amor pero también la amargura de una relación terminada. Con apenas 20 años fue novia o algo así del cantante y presentador Bertín Osborne, hoy tan de moda. Luego, su primer marido, el italiano Carlo Constanzia de Costiglione, con el que se casó en 1992, no era precisamente una garantía de futuro para el hijo que habían tenido. 

Tras este fracaso cambió de italiano y se encaprichó de Alessandro Lequio, quien se enganchó con esa relación. Mar fue amante de Lequio a la vez que era la novia oficial del empresario y vicepresidente del Real Madrid, Fernando Fernández Tapias. Como tanta gente: la diferencia fue el extraordinario impacto mediático de la infidelidad, fotografiada, comentada y difundida hasta el infinito. La historia de aquella fotografía que fue la portada de Interviú más comentada de la historia, podría contarla mejor que nadie su cuñado por aquel entonces, el marido de su hermana Marián Flores, o sea, Kiko Matamoros.

Actriz ocasional, el mejor papel de su vida lo interpretaba en la vida real, cuando se acostaba con el multimillonario Fernández Tapias -su novio- para luego irse a la cama con Lequio. 

Tertuliano con Ana Rosa Quintana, Alessandro ha sido incapaz de contenerse y ha puesto los puntos sobre las íes para definir a su ex amante, al menos para describir cómo era Mar cuando su pasión secreta inundaba sus vidas: "Mar ha hecho y hará lo que sea para proteger su futuro y el futuro económico de sus hijos", decía en Telecinco Lequio. "Mar es una mujer que no da salto sin red. Lo que haya hecho, lo ha pensado y planificado mucho", asegura su ex amante.

En contra de las versiones dadas por los protagonistas de la separación, Lequio insiste en otras razones para la ruptura: "Se especula con dos teorías. Una es la de la existencia de una tercera persona y la otra una estrategia para proteger los bienes de Merino, que habrían pasado a nombre de Mar. Yo creo que las dos teorías pueden ser ciertas y compatibles", dice el italiano.

Javier Merino, que ha ganado un juicio pero está pendiente de otros problemas con Hacienda, ahora está en la casa, la separación ya está firmada y parece que él está al cuidado de los niños y de sus negocios. Han firmado la separación no judicialmente. Se trata de un acuerdo personal entre ellos lo que han firmado, un acuerdo por los niños.

Otras fuentes cercanas al círculo de amistades de Mar afirman que es verdad que hacía mucho tiempo que hacían vidas muy separadas, que probablemente él viene a resumir en eso de "somos muy distintos". Mar es mucho más de estar haciendo cierta vida social, salir mucho: hace poco se fue a esquiar con los niños, mientras que Merino es un hombre más hogareño. 

Por otra parte, Mar de alguna manera económicamente se había empezado a independizar porque había dejado todo su trabajo para dedicarse a su familia. Ella se había independizado, estaba trabajando en temas de moda, tiene un blog y se le notaba, dicen algunas amigas que la conocen de cerca, "un poco triste y desanimada". Al parecer ella había comentado con un pequeño círculo de amistades que estaban atravesando una crisis, pero que creía que la podían superar.

Javier ha dicho que la casa donde viven los niños va a ser la casa de los niños, que ahí puede estar Mar. También se asegura que ahí va a vivir Mar, y que lo que pasa que ahora Mar está de viaje. Mar se ha ido a casa de su hermana Marián a pasar unos días pero también ha estado fuera.

Ana Rosa en su programa de televisión afirmó este miércoles que a la que le ha pillado por sorpresa todo ha sido a Mar y que la decisión la toma él casi unilateralmente. 

Lequio describe a  Merino como "un hombre que siempre ha existido en la vida de Mar, incluso hace 20 años". Alessandro dice que Javier "siempre ha sido un hombro que ha estado muy presente en su vida". Pero cree que nunca ha sido el amor de su vida de Mar. "Ha sido un apaño que le ha venido muy bien en una época", explica. 

En las últimas sesiones de fotos en las que ha participado, podemos comprobar que la modelo de 46 años está más delgada de lo que suele ser habitual en ella.

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