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La hermana 'embajadora' de Guardiola: por qué peligran sus 7.000 euros al mes

2/03/2016 - 9:46

El Constitucional y Francesca Guardiola, hermana mayor de Pep, 'no se llevan bien'. De hecho, hace días se supo que el Alto Tribunal había suspendido las competencias de la Consejería de Exteriores de la Generalitat, donde trabaja ella, un organismo que, dicho de manera simple, pretendía contar con una especie de ministro de Exteriores catalán, y con embajadores en medio mundo. Francesca, cuyo nivel de inglés es excelente -incluso cursó un máster de teatro en Londres-  tal vez hubiera sido una buena embajadora de la Generalitat en la capital británica, y hubiera podido incluso estar algo más cerca de su hermano, que deja el Bayern y se muda a Manchester. Pero de momento la 'decisión arbitral' no permite que Cataluña se gaste dinero en embajadas, aunque la alineación la proponga una Guardiola. Incluso hay medios que afirman que peligra el puesto de trabajo de Francesca.

Desde junio del año pasado, momento en el que fue ascendida de subdirectora de Relaciones Exteriores a directora, Francesca tenía una misión concreta en este departamento: se trataba de establecer una nueva red de 'embajadas' catalanas en el extranjero (unas 15 entre Estados Unidos, Europa y Marruecos), un proyecto enmarcado dentro del plan del Presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, para lograr la independencia de Cataluña. Sus objetivos eran los de "dirigir, impulsar y mantener la relación e interlocución con las delegaciones de naturaleza bilateral del Govern en el exterior".

Con la suspensión cautelar por parte del Alto Tribunal de las actividades de esta Consejería, durante por lo menos cinco meses, el puesto de la hermana mayor de Pep pierde una parte muy importante de su contenido. El sueldo de la 'embajadora' Guardiola es de 80.590 euros al año, casi 7.000 euros al mes. Si bien es verdad que esa cantidad. pública y legítima, puede parecer desorbitada, nadie duda que la motivación económica de la hermana de un señor que acaba de fichar por el Manchester City por alrededor de 25 millones de euros por temporada, convirtiéndole en el entrenador mejor pagado del planeta. Pero como es sabido, Pep no es solo un reconocido y solicitado entrenador. De hecho, Francesca no es la única de su familia que ha mostrado su respaldo al plan independentista catalán: recordemos que el propio Pep no ha ocultado nunca su simpatía por el movimiento. Incluso figuraba en la lista de Junts pel sí en la provincia de Barcelona en las elecciones catalanas de septiembre de 2015, aunque en un puesto testimonial, propagandístico, de muestra de apoyo y sin posibilidades de salir elegido. De hecho, si hubiera logrado su asiento, denería haber renunciado a su acta o a los milones de City...

Aunque Francesca estudió Filología en la Universidad de Barcelona e hizo un máster en Gestión Cultural, la actividad profesional de Francesca siempre ha estado ligada al mundo de la política. Entre 2006 y 2011 fue responsable de Relaciones Institucionales del Parlamento de Catalunya, donde llevaba trabajando desde los 19 años. Posteriormente ejerció como subdirectora general de Relaciones Exteriores en la Secretaría de Asuntos Exteriores y de la Unión Europea.

Pero es que además Francesca está literalmente casada con la política: contrajo matrimonio con el exdiputado de Convergencia Democrática de Catalunya, Ramon Camp. Desde luego es culé, pero también es una gran aficionada al teatro. De hecho, cursó un posgrado en Artes Teatrales en una prestigiosa escuela de Londres. Uno de sus actores favoritos era Alan Rickman, el entrañable profresor Severus de Harry Potter fallecido el 14 de enero, y al que rindió homenaje en su cuenta de Twitter.

Francesca es la mayor de los cuatro hermanos, además de Pep y ella están Olga y Pere, y todo forman una familia muy unida. De hecho, en la despedida de Pep del Barcelona Fútbol Club, en mayo de 2012, todos los hermanos le estuvieron arropando en el terreno de juego al igual que sus padres, de los que Francesca habla con mucho cariño, ya que considera que a pesar de ser de orígenes humildes (su padre era constructor y su madre trabajaba en una fábrica de textil hasta la crisis del sector) supieron sacar a los cuatro hijos adelante. Además de inculcarles el concepto del trabajo, rigor y exigencia.

Francesca asegura que nunca se ha servido el título de 'hermana de'. "Nunca lo pongo en mi currículo. Llevo muchos años de carrera profesional y el cargo que ostento me lo he ganado yo. No creo realmente que ser la hermana facilite o no. Tengo que reivindicar que la que trabaja en esto soy yo", ha declarado en alguna ocasión.







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