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Pauline Ducruet: el piercing en el pezón o cuando el escándalo se lleva en los genes

29/02/2016 - 12:08

Cuando ella tenía apenas dos años, a su padre le pillaron en una piscina haciendo el amor con una cabaretera. A la larga, el escándalo acabó con la relación de Ducruet y la princesa Estefanía de Mónaco. Ahora es Pauline la que enciende la mecha de la rebeldía y la provocación apareciendo en topless y con un piercing en el pezón.

El escándalo está en los genes de Paulina Ducruet. Eso lo sabe todo el que guarda en su memoria las terribles imágenes de su padre engañando a su madre en una piscina. Ya los embarazos (sobre todo el primero) y la boda entre Estefanía y el guardaespaldas supuso uno más entre los temblores que afectan al principado, y que no son precisamente sísmicos sino más bien cáusticos para la sangre azul.

La prensa italiana, especialmente atenta siempre a los Grimadi y sus desventuras aunque estén al otro lado del planeta, retratan a la hija de Estefanía de Mónaco haciendo topless en una playa de Australia. Como era de esperar, el desnudo ha revolucionado tanto a italianos y franceses como a monegascos.

La revista Diva e donna titula "El escándalo de la hija de Estefanía", el reportaje: Pauline, de 21 años, disfruta de la playa ataviada con escueto bikini estampado.  Su trasero y su pecho no están tapados. Este inocente momento, tan habitual para muchas jóvenes, es considerado en el caso de la princesa como un problema para la casa real del principado.

"El príncipe Alberto en un aprieto por la foto hot de su sobrina" o "Es todo tan diferente a los días de Rainiero y Grace Kelly" son frases utilizadas por los medios. Pauline además luce un piercing en el pezón derecho, tal vez el único detalle de modernidad que diferencia la jugada de Pauline de la que en su día hizo su madre, Estefanía de Mónaco, tan amiga de exhibir su cuerpo en la Costa Azul que fue portada hasta de Interviú.

Pero es poco probable que Estefanía se contagie del aire de escándalo que pretenden endosar a su hija. La pequeña de Grace Kelly atesoraba mucho antes de que naciera la hoy protagonista un rico anecdotario sin piercings en los pezones (que sepamos) pero sí con tatuajes y hasta una carrera de cantante tan abochornante como el peor de los reportajes.

Pro de todas las fases de la vida de la princesa y madre, lo más fuerte fue la boda que 'causó' el nacimiento de nuestra protagonista de hoy. Daniel Ducruet, el que fuese su guardaespaldas y relación más conocida, llenó junto a Estefanía más páginas de revistas a mediados de los 90 de las que pueda ocupar Pauline en toda su vida haga lo que haga.

En abril de 1990 se supo que Estefanía de Mónaco estaba embarazada de su guardaespaldas, Daniel Ducruet. Unas fotos de ambos tomadas en Portugal habían destapado la relación con Ducruet. Su padre, Reiniero, le había quitado una designación mensual equivalente a 24.000 euros de hoy.

No es probable que Estefanía castigue a Pauline por esto. Cuando ella mantuvo su amor por Ducruet y su padre la dejó sin dinero, ella vendió la exclusiva de su embarazo y entonces su padre y su hermana Carolina la volvieron a castigar apartándola definitivamente de los actos.

Louis Ducruet nació en 1992 y Pauline en 1994. El nacimiento de la niña llevó a Rainiero a autorizar la boda con el guardaespaldas.

Cuando Pauline tenía dos años, se publicaron unas fotografías del padre de la niña haciendo el amor en una hamaca al borde de una piscina con Fili Houteman, una profesional exuberante y poco discreta. Estefanía intentó perdonarle pero al final claudicó. Años después Ducruet confesó que Estefanía había sido la mujer de su vida.


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