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Rosa María Sardá, de baja por una "afección pulmonar"

13/11/2015 - 11:56

Rosa María Sardà se ha visto obligada a cancelar por motivos de salud dos representaciones que tenía previstas para este fin de semana bajo la dirección de Lluís Pasqual en Barcelona. La hermana mayor del popular periodista Javier Sardà padece a sus 74 años una delicada enfermedad pulmonar agravada por su adicción al tabaco. Fuentes cercanas a la familia de la protagonista de Ocho apellidos catalanes han confirmado a Informalia que existe preocupación por la situación de la actriz.

"Por motivos ajenos a Temporada Alta, el espectáculo CrecEnUnSolDéu dirigido por Lluís Pasqual e interpretado por la actriz Rosa Maria Sardà, queda suspendido". Es el comunicado que ha difundido la empresa que produce la función y que avanza la cancelación de la obra que iba a representarse este fin de semana en el Teatre Lliure. Según la nota difundida por los responsables del espectáculo, "la actriz Rosa Maria Sardà no podrá llevar a cabo las representaciones de la obra CrecEnUnSolDéu, programadas los días 14 y 15 de noviembre en el Teatre de Salt en la programación del FTA por recomendación de su médico, al no estar recuperada totalmente de una afección pulmonar", reza el comunicado.

La actriz Rosa María Sardá, que cumplió 74 años el pasado 30 de julio, padece una enfermedad agravada por su adicción al tabaco. Como adelantó Informalia a finales de agosto, tanto en su entorno personal como en el profesional existe una preocupación por su estado de salud. Su presencia en la segunda parte de Ocho apellidos Catalanes (la segunda parte de Ocho apellidos vascos), que se estrena en una semana, llegó a ser cuestionada pero finalmente pudo hacerla gracias a su motivación, profesionalidad y espíritu de sacrificio. Un miembro del equipo de rodaje explica que ver a la cómica en acción es "una impresionante lección de coraje".

Xavier Sardá recogía a principios de este verano en el Parlament catalán, en nombre de su hermana Rosa María, el premio de honor Miramar. El galardón reconocía la trayectoria de la actriz en TVE. Sardá dijo que su hermana estaba lesionada. Era el 25 de junio y Rosa María estaba a punto de terminar el rodaje de la segunda parte de Ocho apellidos vascos.

El director de la película española más taquillera quiso contar con la cómica para la segunda entrega a pesar de que la salud de Rosa María podía poner en riesgo la continuidad de los rodajes. Él sabía que la actriz no estaba bien pero también que Rosa María tenía una gran ilusión por participar en el proyecto.

En efecto, la extraordinaria profesionalidad y el espíritu de sacrificio de Rosa María Sardá pudieron más que la enfermedad y, cuando el pasado 11 de mayo, Emilio Martínez Lázaro se puso de nuevo tras la cámara, Rosa María estaba subida en el carro junto a Clara Lago, Dani Rovira, Karra Elejalde o Carmen Machi, así como las nuevas incorporaciones del casting, como Berto Romero o Belén Cuesta. A finales de noviembre, cuando se estrene la película, podremos disfrutar de nuevo de su humor y de su capacidad interpretativa.

El 3 de julio acabó el rodaje y Clara Lago, compañera de Rosa María, explicó que todo había ido muy bien. "Mi sensación es que hay una buena película. Con el guión apuntaba, de entrada, pero en el rodaje lo he visto claro. Las incorporaciones son canela fina", declaró la protagonista de la cinta. Y era verdad. Durante casi dos meses, en jornadas de rodaje duras, seis días a la semana y en distintas localizaciones, Martínez Lázaro exprimió a equipo y actores. Arrancaron en Cataluña el 11 de mayo: del Baix Empordà, Girona, a Madrid y Sevilla.

Sin embargo, no todo fueron buenas noticias. Fuentes del equipo de la película confirman a Informalia que desde el principio, incluso desde antes de comenzar el rodaje, hubo preocupación por la salud de Rosa María Sardá, hasta el punto de que se temió en algunas ocasiones que la actriz no pudiera finalizar sus sesiones. "El problema es el tabaco", dice una fuente de la productora. "Rosa María es consciente de la gravedad de su estado pero es incapaz de dejar de fumar", asegura, a la vez que pone en relieve la inmensa capacidad de trabajo de la cómica catalana en cualquier circunstancia: "Ella fuma y le sienta fatal, pero es capaz de trabajar por encima de todo. En alguna ocasión que prefiero no precisar fuimos testigos del grado de sacrificio que suponía para ella sacar adelante alguna de las escenas en las que interviene. Pero siempre sorprende: ver a Rosa María en acción es una clase de interpretación pero también es una impresionante lección de coraje", concluye una persona que asistió a los rodajes.

Por otra parte, Informalia se ha interesado por la salud de Rosa María en fuentes cercanas a la familia de la actriz. Efectivamente, hemos podido constatar en su entorno más cercano que existe una preocupación por su salud, agravada, como adelantaba un miembro de la producción, por su incapacidad para vencer la adicción al tabaco. Al parecer, la actriz padece un enfisema pulmonar desde hace algún tiempo. A principios de 2013, la conocida actriz y presentadora Rosa María Sardá pasó por el quirófano para ser operada. No trascendieron entonces las causas y motivos que llevaron a la cómica a requerir la intervención quirúrgica, pero su entorno se sintió ya entonces muy preocupado durante por su estado de salud.

"Está muy bien, en buenas manos y con mucho ánimo". Fueron las palabras las palabras de Xavier Sardá a los periodistas sobre la salud de su hermana mayor, la actriz Rosa María Sardá. El periodista aludió por última vez al estado de salud de su hermana durante la presentación en el Festival de Vitoria de su nuevo programa en Discovery Max, y después de que Informalia adelantara que Rosa María tuvo dificultades para terminar el rodaje de Ocho apellidos catalanes.

El esfuerzo de Rosa María por sacar adelante su trabajo en Ocho apellidos catalanes   ha sido alabado por su compañero de reparto: "Rosa es una profesional como la copa de un pino", declaró el cómico malagueño en el estreno de Atrapa la bandera, cinta de animación en la que pone su voz al villano de la historia. El andaluz trató entonces de quitarle hierro a la delicada situación de Sardá con el humor que le caracteriza: "Está más sana que una manzana". Sin embargo, fuentes familiares confirman a esta redacción que el enfisema pulmonar que padece la barcelonesa desde hace años se ha agravado por su incapacidad de vencer su adicción al tabaco.







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