Actualidad

Paz Padilla confiesa si está dispuesta a volver a encontrar el amor tras dos años de haber enviudado

La ex presentadora de Sálvame ha hablado a corazón abierto con María Casado en Las tres puertas. Durante su entrevista, la cómica ha desvelado cómo se encuentra dos años después de haber enviudado y si está dispuesta a volver a enamorarse.

"Cuando él se va pienso 'no se merece que yo me hunda, me amaba mucho, yo sé que si me hundo él se sentiría muy triste y tampoco puedo hundirme por mi familia, tengo que ser un ejemplo para mi hija'", comenzaba explicando.

Lea también: Paz Padilla destapa la realidad de su trabajo en 'Sálvame': "Yo era un soldado, hacía lo que me tocaba"

Perder a su marido Antonio, que falleció en julio de 2020 víctima de un cáncer, fue algo muy difícil de digerir para Paz Padilla: "Había días que yo me metía en la cama a llorar y a llorar a solas, y en silencio porque yo no quería que él me viera llorar, ni mi familia ni mi niña, porque nadie me podía consolar, solo te consuela el saber que él te amaba y que él se iba no porque quería irse, él se iba amándome y yo le decía que se fuera pero amándole". 

Sobre si está dispuesta a volver a enamorarse, la madre de Ana Ferrer ha sido clara: "Hay gente que cree que el amor es enamorarse, de encontrar una pareja. Yo veo el amor incondicional, blanco, compasivo, generoso, que te llena, que respiras y dices 'ay que cosa tan bonita' y eso lo puedes sentir viendo una puesta de sol, o con unas cervecitas con los amigos, o viendo a tu hija como crece, o escribiendo, o con un hombre que te acaricia y te besa. ¿Yo porque voy a negarme a volver a vivir eso?".

De hecho, la humorista, de 52 años, explica que para ella volver a amar a otra persona no tiene nada que ver con dejar de amar a Antonio: "Mi madre, que tuvo 7 hijos, quería a los 7, ¿qué pasa, porque tiene 7 no quiere al primero? El amor no se dosifica, si viene una persona que me quiera y me haga volver a sentir lo que yo sentía será diferente porque no habrá dos amores iguales".

Además, asegura que le sigue recordando a diario: "Yo lloro todos los días. Pero he aprendido que aceptar no es olvidar, y que aceptar es recordar, y recordar es recordar con amor, no con angustia. Yo he sido tremendamente feliz con mi madre y mi Antonio, o muchos amigos que no están. Aquí hemos venido a perderlo todo, vamos a perderlo todo, si no nos vamos nosotros antes".

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin