Actualidad

Ángela, la ex de Mainat, se repite en su vuelta a los juzgados: de su "nunca le inyecté insulina" a sus otros 'bucles'

Ángela Dobrowolski, ex mujer del productor de televisión Josep María Mainat, ha regresado este viernes 1 de abril a los juzgados de Barcelona, donde el juez le ha comunicado oficialmente el auto de procesamiento por intentar asesinarlo en julio de 2020, al ver indicios de delito tras concluir la investigación.

Con una melena de color naranja, con retraso y en patinete. Así ha sido la llegada de la alemana a su cita con la justicia. Ha confesado que su versión de los hechos no ha cambiado "ni un punto ni una coma".

Ángela se ha acogido a su derecho a no declarar ante el juez, al conocer que será juzgada por intento de homicidio o asesinado en grado de tentativa y también por revelación de secretos, después de haber accedido al correo electrónico de Mainat y descubrir que la quería dejar sin su millonaria fortuna tras su divorcio.

La ex del productor se ha sincerado con la prensa, insistiendo una vez más en su inocencia. "Me repito que mi versión de los hechos no ha cambiado en nada", ha insistido. Además, ha dejado caer que su ex marido "está vivo a día de hoy", como justificación de que no tenía intención de matarlo.

La alemana ha evitado dar respuestas concretas sobre lo que pasó en la noche en que Mainat casi pierde la vida, salvo a la pregunta de qué fue lo que le administró ese día: "Yo nunca le he dado insulina, nunca ha habido insulina en nuestra casa. Lo que hacía mi ex marido a solas no lo sé". No solo lo ha negado todo, sino que ha persistido en su relato de que le salvó la vida con un básico "eso es un hecho indiscutible".

El momento más polémico ha llegado con las llamadas a la ambulancia. Los investigadores sostienen que ella tardó 30 minutos en dar el aviso, sin embargo la alemana ha defendido su versión de los dos minutos: "Cuando yo me entero que él está mal pasan aproximadamente dos minutos y medio. El único retraso que hubo, el único, y yo tuve mala conciencia por ello fue por el segundo shock. Cada persona que haya estado en esa situación, que haya tenido que atender a una persona en una situación en la que le induce pánico, tiene un shock y ese fue el único retraso".

Esa noche, las cámaras instaladas en la casa registraron hasta 13 visitas de la alemana a la cocina. Un continuo entrar y salir, que también ha justificado como algo habitual en "una noche en can Mainat".

En la sentencia de divorcio de la estudiante de medicina y el productor queda reflejado que él le ha cedido el uso de una casa valorada en millón de euros y además le pasa una pensión mensual de 4.100 euros, de los cuales, ha dicho la alemana que solo ve "el salario mínimo". Además, Mainat mantiene la custodia y patria potestad de sus dos hijos menores de edad. Una circunstancia que Ángela ha denunciado porque lo considera "un régimen ilegítimo, no justificado y perjudicial" para sus hijos, a los que no ve, dice, desde antes de Navidad.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin