Actualidad

Ana María Aldón resurge tras pararle los pies a Ortega Cano: "Me sentía como una prostituta recogida de la calle"

Ana María Aldón ha dado un golpe en la mesa. Profundamente dolida con gran parte de su familia política por los ataques que ha recibido desde que forma parte de la vida de José Ortega Cano, ha desvelado que se quiso quitar "de en medio" por culpa de ellos.

La ex frutera ha reconocido que el toque de atención que le dio públicamente a su marido tras los rumores de crisis y no sentirse, en cierto modo, respaldada por él "ha surtido efecto": "Me he sentido menospreciada por mi marido", reconoce este miércoles en Lecturas.

Ahora se siente con más fuerza para poner en su sitio a la familia de él, la que tanto daño le ha hecho, según ella. También contra todos los que han hecho comentarios despectivos sobre ella por formar una familia con el viudo de Rocío Jurado.

"Me afectó pasar de ser anónima a ser juzgada por cada cosa. Te hacen pública, y empiezan a dispararte con una gran cantidad de barbaries. Me sentía como si fuese una prostituta recogida de la calle", lamenta. "La gente me llamaba 'la frutera' en tono despectivo, por no llamarme 'la putera'", añade, en el mismo sentido. 

Especialmente le dolió "que pusieran en duda la paternidad de mi hijo". El torero y ella tuvieron al pequeño José María en 2013: "No lo voy a perdonar jamás", asegura contra los que la cuestionaron. Sin embargo, a su marido le agradece que nunca dudara de ella. No dice lo mismo de su familia política: "Nunca me hizo dudar ni de la paternidad. Siempre sentí su apoyo. No el de su entorno". 

Está profundamente dolida con su cuñada Conchi, con la que hace unos días tuvo un encontronazo en directo. Todo esto le ha hecho rememorar los angustiosos momentos que vivió por culpa de su familia política: "Estuvieron a punto de cargarse mi vida. Un día cogí el coche que no podía más... Me acababa de quedar embarazada, ¿y tener que aguantar yo tanta injusticia? Me quería quitar de en medio. No podía vivir así. No podía vivir así", confiesa.

Lo pensó todo en esos momentos: "Lo que viniera primero. Si venía un camión, un camión. Y si venía un terraplén, un terraplén". En entrevista, la más dura hasta la fecha, reitera que lo que más le dolió fue que le pidieran una prueba de paternidad: "No lo voy a perdonar". ¿Cómo le sentarán estos comentarios públicos al diestro?

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin