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Cayetano Martínez de Irujo, con el mundo rural: "Yo nací en lo más alto, bajé al barro mundano y por mi esfuerzo volví a subir"

El hijo de la fallecida duquesa de Alba hace un profundo análisis de la complicada realidad que atraviesa el sector agrícola en España, que desborda, dice, "los límites de la subsistencia". Dice que la manifestación del mundo rural del pasado domingo en Madrid fue "fruto de la desesperación".

Arranca el autor su carta abierta al ministro de Agricultura, Luis Planas, en El Mundo, exponiendo de dónde viene, hablando de sus orígenes y de sus privilegios: "Yo nací en un singular palacio, en una familia que forma parte de la columna vertebral de España. He tenido el privilegio de tener unos padres ejemplares". La muerte de su padre, Luis, en 1972, cuando el duque tenía 9 años supuso "la tristeza y confusión" de su vida "hasta hace unos años". Cayetano Martínez de Irujo habla de su madre, Cayetana, con devoción, "como una mujer histórica, cuya huella y recuerdo siguen intactos siete años después de su fallecimiento".

Después de este preámbulo, el duque de Arjona se sitúa en el epicentro de uno de los patrimonios de su familia: la agricultura. "Les aseguro que yo nací en lo más alto, que bajé al barro mundano y por mi propio esfuerzo, sacrificio y trabajo volví a subir a lo largo de mi vida adonde estoy hoy en día". En este escenario, el de campo, se coloca el autor. Conocedor del sector agrícola, el jinete denuncia la difícil situación actual y señala varias causas: "El precio del carburante, los abonos, los productos fitosanitarios, los piensos para animales, la importación de productos de terceros países (naranjas, frutas, almendras...) con competencia desleal consentida, los precios fijados por las grandes distribuidoras y grandes almacenes y los intermediadores".

Cayetano expone en el diario tres medidas urgentes "para paliar los graves problemas del momento", como respuesta a la multitudinaria manifestación de trabajadores que tuvo lugar el pasado domingo en Madrid, "fruto de la desesperación". En primer lugar, "devolver los precios a la normalidad". En segundo lugar, "equilibrar la cadena alimentaria de forma que todo el mundo gane en su justa medida y no se manipulen los precios". En este sentido, Cayetano apunta: "No se puede aceptar, por ejemplo, que un agricultor venda su naranja a 0,12 euros el kilo y en el lineal se encuentre a 1,40". En tercer lugar, "el Gobierno debe compensar económicamente esta situación de forma temporal, hasta que se vaya resolviendo por partes".

El duque lanza esta opinión en su escrito: "Estoy frontalmente en desacuerdo con la intervención de partidos políticos en esta y cualquier manifestación. De derechas, izquierdas o centro". Y continúa: "Empaña y politiza la realidad y el sufrimiento de la gente del sector manifestante, como lo ha hecho también en la huelga de transportes".

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