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Rodrigo Rato se considera una víctima e insinúa que hubiera sido mejor matar al inspector de Hacienda

Esta semana, a Rodrigo Rato le han felicitado por dos razones. El viernes 18 de marzo cumplió 73 años, y al día siguiente era San José, Día del Padre. Es posible que le llamaran sus tres hijos, fruto de su matrimonio con Ángeles Alarcó, su primera mujer: Gela (32), Ana (27) y Rodrigo (24), que han preferido vivir alejados del ruido mediático generado por los escándalos y procesos judiciales de su padre en los últimos años.

Ahora Rato dice que lo peor de estar en la cárcel "es el coste para tu familia",  y se queja de que las penas por robar el dinero a Hacienda son "desproporcionadas". El ex ministro le recuerda este domingo a Salvador Sostres en Abc que "en nuestro Código Penal, tiene menor castigo hacer desaparecer al inspector de Hacienda que las penas que te puedan caer por el delito del que te acuse". 

Se queja de haber sido víctima de la pena del telediario, de los escraches y linchamientos: "La caza de brujas, cuando te toca, es muy desagradable. La justicia española es muy generosa con la libertad de expresión y poco respetuosa con los derechos del individuo", dice Rodrigo Rato. "Se vierten juicios sumarísimos, se filtran dosieres tributarios, sumarios secretos", apunta. El ex vicepresidente del Gobierno cree que si hubiera sido otro no habría ido a la cárcel: "Nunca se tuvo en cuenta que había devuelto todo el dinero antes incluso de iniciar el proceso judicial. A todos les bajaron la pena y a mí no. Se ve que mi foto entrando en Soto del Real era necesaria".

El ex vicepresidente del Gobierno ha sido muchas cosas pero para una gran cantidad de la población es un delincuente. Cuando la Justicia golpea así contra una personalidad que ha llegado tan alto, el mazo mediático es irremediable. Da igual que ante de que le metieran en la cárcel fuera vicepresidente del Gobierno de España y ministro de Economía durante los gobiernos de José María Aznar, o gerente del Fondo Monetario Internacional hasta su dimisión el 19 de junio de 2007, o que dirigiera Bankia entre 2010 y 2012, y o que fuera consejero asesor de Telefónica.

La imagen que se impone por encima de todas es aquella del 16 de abril de 2015, cuando fue detenido y puesto en libertad, tras varias horas de registro de su domicilio por la Agencia Tributaria, por los supuestos delitos de fraude, alzamiento de bienes y blanqueo de capitales.

No obstante, pasaron dos años hasta que el 23 de febrero de 2017 fue condenado a cuatro años y medio de cárcel, por un delito continuado de apropiación indebida entre 2003 y 2012, en el caso de las tarjetas black. El 3 de octubre de 2018 el Tribunal Supremo ratificó la sentencia de la Audiencia Nacional y el 25 de octubre Rato ingresó en la prisión de Soto del Real. Esa es la otra foto de su vida, aunque él sin duda elegiría otras. 

Este madrileño de sangre asturiana ya vivió la angustia de la cárcel cuando su padre fue encarcelado en los años 60 por evadir dinero de España. Rodrigo Rato es bisnieto de Faustino Rodríguez-San Pedro y Díaz-Argüelles (abogado, ministro, diputado, senador y alcalde de Madrid durante el reinado de Alfonso XIII) e hijo del empresario Ramón de Rato Rodríguez-San Pedro. Como decíamos, el padre del ex vicepresidente fue a prisión en 1967 por evadir dinero a Suiza a través de su Banco Siero. ?La operación policial terminó con la detención de Ramón y su hijo Ramón Rato Figaredo cuando se encontraban en la boda de su hija María de los Ángeles Rato Figaredo con Emilio García Botín, sobrino de Emilio Botín, en los salones del antiguo Hotel Castellana Hilton. Tres años después fue indultado por Francisco Franco y tuvo que pagar una multa de 176 millones de las antiguas pesetas. Rodrigo tenía entonces 17 años. Por parte de madre, Aurora Figaredo Sela, también pertenecía a una familia rica, propietaria de industrias y con títulos nobiliarios.

Estudió Rodrigo Rato en los jesuitas de Chamartín en el Colegio Nuestra Señora del Recuerdo y comenzar la universidad en el ICADE, se licenció en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid en 1971. Exactamente el mismo recorrido académico que Pablo Isla, a quien Rato hizo Director General de Patrimonio. Eso sí, el primer ejecutivo de Inditex había sacado con el número uno la oposición de Abogado del Estado.

Rato prefirió hacer las américas y tirar del poderío económico de su familia, que no tuvo problema en pagarle un máster en Administración de Empresas por la Universidad de Berkeley (California). Su padre le prometió que le regalaría un Porsche al terminarlo, y así fue. Rodrigo mantenía una relación con Carmen Gayarre, con la que, a pesar de estar comprometido, rompió nada más regresar a España.

Rodrigo Rato conoció en sus veranos asturianos a la que sería la primera mujer importante de su vida, Ángeles Alarcó (65). Se encontraron por primera vez en el año 1974 y se casaron por la iglesia en 1987. Tras pasar por el altar, Gela (como la llaman cariñosamente sus más allegados) y Rodrigo se mudaron a un chalé de más de 300 metros cuadrados situado en el  barrio madrileño de El Viso. Abajo, Gela y Rato en 1997, durante la boda de la infanta Cristina con Iñaki Urdangarin.

Gela es licenciada en Filología Francesa y cuenta con un máster en Administración de Empresas por el IE, así como con un programa de desarrollo directivo con especialidad en Sector Público. Apasionada del mundo del arte, Gela regentó una tienda de antigüedades en el barrio de Salamanca mientras ocupaba diferentes puestos de responsabilidad en empresas privadas como Coca-Cola o Aguas de Fuensanta. El matrimonio duró 15 años y su ruptura se hizo oficial en la boda de Ana Aznar y Alejandro Agag en El Escorial en septiembre de 2002, ya que al enlace él acudió solo y ella fue junto a Jaime Mayor Oreja y su mujer.

Católico divorciado

Hace poco más de un año y medio, Rato obtuvo el tercer grado que le permitió salir de la cárcel mediante control telemático, y hace un año le llegó la libertad condicional tras el visto bueno de la Audiencia Nacional. Desde el 25 de octubre de 2018 cumplía una condena de cuatro años y medio de prisión por apropiación indebida. Con su salida de prisión recuperó su vida conyugal con su segunda mujer, la periodista Alicia González, corresponsal de Economía Internacional de El País, con la que se casó en 2015, tras 15 años de relación.

Alicia y Rodrigo empezaron a salir cuando ella trabajaba en el departamento de Prensa del Ministerio de Economía y él estaba casado con Ángeles Alarcó, expresidenta de Paradores. Unas fotografías durante sus vacaciones en Mallorca en 2015 sacaron la relación a la luz. El 9 de septiembre de 2016 contrajeron matrimonio.

La boda llegaba después de década y media de relación con la periodista económica. Cuando Rato fue nombrado presidente del Fondo Monetario Internacional, en 2004, ella residía con él en Washington. Y cuando el comenzó el ocaso procesal, social y político de su amado Alicia siguió a su lado.

... Y en la pobreza

Hacienda embargó todos los bienes y rentas del exministro de Economía. Se acabaron los lujos, los viajes a lugares paradisiacos, la vida social o los yates en Mallorca. Pero les quedan algunos amigos, que les prestan un barquito si hace falta o una casita en Navafría, donde Alicia González posee en propiedad una pequeña parcela.

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Comentarios 6

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navegante, la izquierda predica pero no da ejemplo.
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Señor Rato, no hay excusas que valgan, esas excuasa ya las da el soe cuando mete la mano en la caja, y no son condenadaos por ser de izquierda, sí usted pesaba hacer lo que hizo lo debió de hacer en el soe, y no hubiera sido condenado.

Como para hacer estafa estaba en el partido equivocado no debe de lamentarse, y hay que aceptar su condena a todas luces justa y eso que nunca se puede comparar lu suyo con lo de los eres, puestos le robaron los dineros a los parados, y en mayor cantidad y se han marchado de rositas, pero nson la izquierda, los de 100. Años de honradez.

Puntuación 4
#1
Poca cárcel
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Le tenía que haber caído cadena perpetua, o prisión permanente revisable, como se llama aquí en España..

Puntuación 2
#2
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Y Rato estafó a los pequeños ahorradores, que tenían su humilde "colchón" con los ahorros de toda su vida!!!

Puntuación 9
#3
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Si, si, pobre hombre..... Poco, para lo que hizo......

Puntuación 6
#4
Nicaso
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La verdad es que se ensañaron un poco con este hombre, no me extraña su queja.

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#5
yomismo
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Al 1. Que dices cuñado, si el partido de la corrupción es el PP, estaba en el partido adecuado, el partido de los cuatreros, todo en b, hasta las obras de la sede del partido. La derecha es para partirse el culo, sacan al máximo exponente de la corrupción de derechas en este país, y solo se le ocurre decir que si fuera de izquierdas no estaría condenado. Pues claro que no estaría condenado, porque si fuera de izquierdas sería una persona decente, el problema es ese, ser de derechas, que solo se piensa en el negocio, sin importar nada más.

Puntuación 3
#6