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Borja Prado, el amigo de Berlusconi, Pedro Sánchez y Florentino que no irá al polígrafo de Sálvame

Es hijo del que fuera valido de todo un rey Juan Carlos y  desciende de Cristóbal Colón. El padre del flamante presidente de Mediaset fue Manuel Prado y Colón de Carvajal, y era, como él, descendiente del descubridor de América. Borja Prado Eulate, a sus 66 espléndidos años, podría ser un personaje de esos a los que destroza Telecinco en prime time escudriñando las andanzas que les relacionan con la aristocracia o las Familia Real. Historia no le falta. Pero no le veremos en Sálvame. 

Fue hace tres años, cuando salió de Endesa, una de las personas más envidiadas de España gracias a su finiquito de 13 millones de euros. Pero ya antes de saberse que se llevaba esa cantidad por salir de la eléctrica tenía  enemigos.

Muchos tocaron a clarín tras su defenestración en la cotizada después de  tras diez años de mandato. ¿Su pecado? Dicen que "mirar siempre por sí mismo y ser el mejor conseguidor de España".

Borja Prado, el español de más confianza de Silvio Berlusconi, presidirá la filial de Mediaset y, aunque ese puesto en la cotizada no es ejecutivo, sin duda el descendiente del descubridor de América tendrá más intervención en la compañía que seguirá pilotando su amigo Paolo Vasile que la que hasta ahora ejercía Alejandro Echevarría.

Prado ha estado ligado desde hace décadas al grupo mediático de su querido Berlusconi. Actualmente dirige el fondo de capital riesgo Península Capital (con cerca de 3.000 millones de euros bajo gestión), y tiene una participación del 15% en el banco de inversión Key Capital.

Es conocida la historia de amor de Borja Prado con otros magnates italianos y sus negocios en España. Buen ejemplo es lo que pasó de 2009 a 2019, después de que Acciona vendiera su 25% de acciones a Enel (matriz de Endesa), y el grupo italiano asumiera el control del 92% de la compañía, y años después vendiera el 22% del capital para quedarse con el 70% actual.

En diciembre de 2015 fue implicado en una supuesta red de espionaje interno para controlar a varios ejecutivos de la eléctrica, en especial el consejero delegado de Endesa, Andrea Brentan, y el director general de la empresa en Latinoamérica, Ignacio Antoñanzas. Las escuchas pretendían tener acceso a los dispositivos móviles y ordenadores para obtener información privilegiada.

Pero Prado importó una de las principales entidades financieras italianas antes de liderar una de las grandes empresas del Ibex 35. En 2007 ya había abierto la oficina de Mediobanca en España, plataforma de inversores transalpinos en España. Borja estuvo implicado en la compra de Endesa por parte de Enel y de Acciona. En 2014, abandonó sus funciones directivas al generar conflictos de interés entre la eléctrica y la entidad, ya que Mediobanca asesoraba a la compañía española.

Florentino Pérez, presidente de ACS y Real Madrid, tiene a su amigo filoitaliano un fuerte vínculo para cerrar importantes acuerdos con compañías transalpinas como Autostrade per l'Italia (ASPI) por parte de ACS, operación que no terminó por concretarse ya que los accionistas de Atlantia prefirieron la oferta de Cassa Depositi e Prestiti (CDP) por 9.300 millones de euros.

Prado asesoró a Florentino Pérez en el proyecto de la Superliga europea, plan que la Justicia europea mantiene en cuarentena mientras los merengues, la Juve y el Barça Juventus pelean contra UEFA.

Prado llega a Mediaset con Telecinco perdiendo fuelle contra Antena3, con las plataformas de streaming como HBO o Netflix robando cuota y, dicen, con un modelo de televisión agotado, en el que no cabe reducir más los costes. 

Borja nació para triunfar. Pero esta historia no la contará Jorge Javier Vázquez en Telecinco, y eso que tiene amigos tan de crónica rosa como Jaime de Marichalar o su ex mujer, la infanta Elena

Bien aconsejado, Borja Prado Eulate se lanzó al mundo de los negocios en la UBS, una de las entidades bancarias más opacas e importantes de Suiza. También trabajó para Lazard y Rotschild... Nada que un joven con sus apellidos y los contactos de su padre no pudiera conseguir. Las relaciones familiares son un valor añadido en el mundo de la banca donde la potencialidad para conseguir clientes es importantísima. Mucho más que los títulos universitarios. Que se lo digan a su íntimo, el ex duque de Lugo. 

Borja Prado lo sabía. Tras acabar la carrera de Derecho en Madrid se trasladó e Nueva York para ampliar sus estudios especializándose en Relaciones internacionales y Comercio Exterior. Hijo de la marquesa de Zuya, Paloma Eulate y Aznar, cimentó la confianza de sus clientes en sus apellidos aristocráticos y en su cercanía a la Familia Real.

Financió la guardería de la infanta Elena, es amigo de María del Monte y de Ana Obregón (fueron a su boda)

Gran amigo de la Infanta Elena, a quien financió la guardería en la que se embarcó e impartió clase, la famosa Mico's , su boda en 1990 con María del Pinar Benitez Toledano, madre de sus tres hijos, fue todo un acontecimiento social. Asistieron Mario Conde, con quien hizo en su momento algunos negocios, Juan Abelló, la familia Pemán, la cantante María del Monte y hasta el matador de toros Paco Ojeda. No podía faltar Ana Obregón, con quien mantenía por aquel entonces una enorme amistad.

El enlace tuvo lugar en Medina Sidonia, no en vano la novia pertenece a una de las familias con más raigambre de Jerez de la Frontera (Cádiz). La amistad con los toreros se justificaba por su condición de ganadero de reses bravas. Es propietario del hierro Torrealta. La adquirió en el 2013. Antes había sido de su madre. El empresario, muy aficionado a los toros, refrescó sangres con tres de los hierros de más renombre en aquel momento: Garcigrande, Victoriano del Río y Santiago Domecq.

No viene en su Wikipedia, elaborada por un experto que ha eliminado decenas de hechos muy relevantes de su biografía, convertida en un curriculum blanco e inmaculado que cabría en una hoja. Tras ser relevado de su puesto de presidente de Endesa el próximo mes de abril, con un finiquito de 13 millones de euros, podrá dedicarse a su trabajo de consejero dominical en Mediaset. Berlusconi tiene un altísimo concepto de él. El pasado mes de abril, la junta general ordinaria de accionistas de Mediaset España aprobaba la vuelta de Borja Prado, presidente de Endesa, como nuevo consejero externo dominical. A finales del año pasado, renunciaba a su puesto como consejero independiente. Su salida se debió solo a que había agotado el plazo legal para seguir ejerciendo este puesto.

Siempre se ha llevado bien con los italianos. Gracias a la unión entre la entidad donde trabajaba, Mediobanca (Roma), con Enel se produjo la entrada de la eléctrica italiana en Endesa. La Empresa Nacional de Electricidad se sometió a los intereses italianos. Ahora, tras los servicios prestados le han dado de lado.

Sintonizó con Pedro Sánchez, que le devuelve ahora su poder mediático

Cuando salió de Mediobanca, ya le augurábamis un futuro prometedor en algún sitio si el PSOE ganaba las elecciones. Porque sintinizó con Pedro Sánchez. Ahora, con la máquina de picar carne que es Mediaset, recupera el poder mediático que tenía cuando estaba en Recoletos (Expansión, Telva).

Es, dicen, un auténtico encantador de serpientes, y tiene la habilidad para negociar de un curtido tratante de ganado, de los que ponían palos a las orejas de las mulas para mantenerlas tiesas. Y sin embargo, dicen, no es, ni de lejos, tan inteligente como su padre, quien llegó a pisar la cárcel por lealtad a la Corona y a don Juan Carlos de Borbón. Con él estuvo distanciado en los últimos días de su vida por culpa de su segundo matrimonio.

Madridista, gran amigo de Florentino Pérez, se define como monárquico y  un hombre muy familiar que ha hecho siempre lo imposible por cenar todos los días en casa, aunque tuviera luego que marchar por asuntos de trabajo y volver muy tarde. Ahora dispondrá de más tiempo para los suyos, aunque dos de sus hijos, el mayor, de 30 años, y el mediano, de 27, han abandonado el nido. Uno se fue a Estados Unidos y otro a México. Solo la pequeña seguía en casa. Es católico practicante y estudió no solo en el colegio Los Rosales (el de Felipe de Borbón y sus hijas), sino también en el Retamar, perteneciente al Opus Dei.

Evidentemente, nunca fue de la Obra, aunque tiene amigos que sí lo son. Así es Borja Prado, capaz de poner una vela a Dios y otra al Diablo si es preciso, con tal de hacer negocios. Esta historia no saldrá en Sálvame y puede que hasta dejen de meterse con la Familia Real en Mediaset si el nuevo presidente lo pide. Es una lástima que Borja Prado no se someta al polígrafo porque podría salvar el solo la crisis de audiencia de la cadena. De momento, tenemos las memorias de su padre. No lo cuenta todo pero dan pistas.

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