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El estremecedor relato de Ana Obregón: "Aless me pidió perdón por ser un hijo 'defectuoso"

La actriz ha concedido su entrevista más desgarradora este lunes. Sentada junto a Bertín Osborne en Mi casa es la tuya, ha repasado entre lágrimas el calvario que supuso el cáncer de su hijo Aless, que murió en mayo de 2020 tras casi dos años de lucha. "Lo que me mata es la fuerza y el sentido del humor que tuvo siempre. Una vez me dijo: 'Mamá, perdóname por ser un hijo defectuoso'. Era un tipo extraordinario, se merecía estar aquí", ha contado Ana Obregón.

Fue en el hospital Ramón y Cajal donde, tras tres meses de dolores y en una visita a urgencias, los médicos diagnosticaron un Sarcoma de Ewing, un cáncer raro que afecta a gente joven y del que no se sabe demasiado. Aless necesitaba una terapia de protones que tenían en Nueva York y allá que se fueron: "No les dije nada a nadie, les dijimos que íbamos a trabajar... hasta que nos pilló la prensa. Mis padres se lo tomaron fatal pero me daban ánimos, mis hermanas venían cuando podían, Alessandro también...".

Cuenta que estuvieron de hotel en hotel hasta que alquilaron un apartamento: "Recuerdo noches tremendas, había que vigilarle mucho la temperatura porque si subía había que irse pitando al hospital. Pasé muchas noches en los pasillos de urgencias, agarradita a su cama", recuerda. "A los cinco meses, le hacen una resonancia y nos dicen que se ha reducido en un 90% el tumor y me dice Aless. Yo me eché a llorar... Pudimos volver a España, porque lo que nos quedaba se podía hacer aquí. Nos fuimos a Barcelona, donde estaba el especialista en sarcoma. Las quimios son muy duras, le dejaban tres días sin poder comer, ni moverse... Te matan todas las defensas. Él nunca se vino abajo".

La presentadora ha hecho un inciso para agradecer la labor de Amancio Ortega: "Yo pude ir a Nueva York para darle a mi hijo la prototerapia, hubiera vendido mi casa, mi coche, me hubiera prostituido por salvar a mi hijo. Pero hay gente que no tiene esa capacidad económica y gracias a los 280 millones que donó Amancio Ortega, se ha traído una máquina de esas a España, para darle una oportunidad a la gente". 

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En enero, un TAC revela que no hay restos tumorales, pero en tumor regresó siete meses después. "Ahí se hundió. Empezaron otra vez las quimios pero no hicieron nada, así que ingresó, le hicieron dos operaciones... El tumor estaba en el abdomen. En marzo, ahí ya me dijeron que había poco que hacer, y nos fuimos a Barcelona en una ambulancia, porque él estaba en la cama, lleno de tubos, ya no podía comer ni nada. Las noches eran horribles, ni la morfina le calmaba, se moría de dolor...", ha recordado entre lágrimas. "Cogimos un apartamento en abril, yo solo iba dos horas para ducharme porque Aless siempre me quería tener cerca, le daba seguridad... ¡Qué mierda Bertín, cómo sufrió, joder, cómo sufrió...! Sufrió muchísimo. Daría mi vida porque hubiera sido un accidente de coche".

El 13 de mayo de 2020

"Un puto lunes, yo estaba duchándome en el apartamento y me llamó Alessandro. Me dice: 'Ana, van a sedarlo'. Cuando llegó el oncólogo, él seguía sonriendo. Esa noche estuvimos a su lado, cogiéndole de la mano y se fue... y yo me fui con él", ha dicho rota de dolor. "Yo quiero que la gente sepa lo fuerte que fue mi hijo, y lo valiente, y su padre siempre estuvo conmigo. Yo me quedé abrazada a él mucho tiempo, hasta que se lo llevaron, y ahí dejé de ser fuerte, ahora me está costando mucho serlo".

Ana ha desvelado que recibió las llamadas de los eméritos: "Nos llamó el rey Juan Carlos para dar el pésame y se lo agradezco, la reina me llamó a mí, estuvo muy cariñosa pero no sé ni lo que le dije, y ya no me acuerdo de nada más". A partir de ahí, Ana vivió en la penumbra: "Yo me morí, estuve seis meses metida en mi cuarto, el mundo se para, me costó cuatro meses volver a hablar.. No pedí ayuda porque mi hijo me dio una lección de valentía brutal y si él pudo, yo también quería salir sin pastillas. Yo me perdono la vida todos los días. Me parece tan injusto estar aquí y que él no esté".

Ana encuentra consuelo en el recuerdo de Aless: "Me manda fuerzas, he creado una fundación y me voy a centrar en ese tumor, voy a seguir su legado y eso me motiva un poco. El duelo es el precio que pagas por haberte atrevido a amar tanto". Y añade: "A la vida le pido volver a nacer, volver a una vida sin él, porque todavía no lo he conseguido".

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