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Raphael y su gran noche en el estreno de 'Raphaelismo': arropado por Natalia, sus hijos y su nieta

El artista de Linares, pletórico en el preestreno de su serie documental, avanzó que este 2022 está "a full" de trabajo. En la alfombra roja, en Madrid, contó con el incondicional apoyo de Natalia Figueroa, de sus hijos y de su nieta mayor, con quien posa por primera vez en un photocall.

Llega a Movistar + Raphaelismo, la docuserie sobre la vida del cantante de Linares, con motivo de su 60º aniversario sobre los escenarios. La producción, que se estrena el jueves 13 de enero, construye un retrato íntimo de uno de nuestros artistas más universales, pero también aborda sus sombras más oscuras: su adicción al alcohol, que provocó su trasplante de hígado.

En el preestreno, en Madrid, estuvo arropado por su mujer, Natalia Figueroa, y por sus tres hijos, Manuel, Jacobo y Alejandra. En esta gran noche para el artista, se unió también su nieta mayor, Manuela, de 18 años, hija de Alejandra y Álvaro de Arenzana, de quien se separó hace dos años. En la foto interior, de izquierda a derecha, Manuel, Alejandra, Natalia, Raphael, su nieta Manuela y Jacobo.

Alejandra Martos habló de su madre, Natalia, como "el pilar de la familia". La periodista y escritora no quiso separarse de su marido, quien hablaba con orgullo de su larga carrera en la música como "un viaje maravilloso". Raphael destacó, sobre todo, la disciplina y el tesón durante toda su vida consagrada a la música. "Tengo panico a quedarme sin voz; es lo único que a mí me puede apartar de este mundo", son palabras del protagonista de la serie de Movistar en una entrevista para La Razón.

"Me metí en el alcohol por gilipollas"

La colección de etiquetas que acumula Raphael arranca en el 'David Bowie' español, pionero indie e icono pop. El de Linares habla sin tapujos de su pasada adicción al al alcohol y cómo enfermó hasta precisar un trasplante de hígado: "Fue consecuencia dura y merecida de mi gran gilipollez", relató a El Mundo. "Hay que decirlo: me metí en el alcohol por gilipollas. Porque yo lo único que quería era dormir. Empezó en los aviones", añadió al citado diario.

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