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Lita Trujillo, la fascinante historia de la otra 'viuda' de Jaime Ostos: "Él la seguía llamando", dice su entorno

Mari Ángeles Grajal es la viuda de Jaime Ostos, la mujer que le quiso, estuvo con él y le cuidó hasta el final. Pero hay otra mujer que llora en silencio y apartada de las exequias y los homenajes públicos. Se llama Lita Trujillo.

Completamente desolada tras el repentino fallecimiento de Jaime Ostos el pasado sábado, cuando se encontraban disfrutando de unas vacaciones en Colombia con amigos, Mari Ángeles Grajal, la viuda, ultima los detalles del traslado a España de los restos mortales de su marido para que todos aquellos que querían al emblemático torero, de 90 años, puedan darle su último adiós. La familia ha anunciado que la fecha del funeral en memoria de Jaime se celebrará el próximo 20 de enero en la Iglesia de Santa Bárbara de Madrid.

En la madrugada del domingo, los restos mortales del diestro eran incinerados en Bogotá y sus cenizas serán trasladas a nuestro país en las próximas horas, después de que la neumóloga hiciera los trámites necesarios, con la ayuda de varios amigos que se encontraban con ellos cuando Jaime falleció a causa de un infarto mientras dormía una siesta. 

Este martes por la noche, Mari Ángeles vuela de Bogotá a Madrid con los restos mortales del gran amor de su vida. Está prevista su llegada a mediodía del miércoles al aeropuerto a Bajaras, donde estarán esperándola su hijo Jacobo y la hija que Jaime tuvo con Consuelo Alcalá, Gabriela Ostos.

A pesar de que todavía se están ultimando los detalles de la capilla ardiente del mítico torero, sí ha trascendido que recibirá un homenaje en la plaza de toros de La Maestranza, donde la urna con sus cenizas dará la vuelta al ruedo por última vez como a él le hubiera gustado. 

La otra 'viuda'

En unas declaraciones sobre su vida sentimental, Jaime Ostos, fallecido el pasado 8 de enero en Bogotá, a los 90 años, reconoció que era un hombre infiel, "dada mi condición de torero", como si el ADN de los matadores de toros levara implícita su irremediable afición a las mujeres.

El diestro fue un hombre muy atractivo, muy valiente en su profesión y tuvo un éxito enorme con damas importantes, independientemente de su matrimonio con Consuelo Alcalá y el último, con la doctora María Ángeles Grajal.

Pero, al margen de sus esposas, durante 20 años, entre 1973 y 1993, vivió un apasionado romance con Lita Trujillo, la actriz de Hollywood, de origen israelí, que trabajó en películas con los grandes del cine de la época, como Paul Newman, Joseph Cotten, Glenn Ford, Anthony Quinn o Steve McQueen, con quien vivió una intensa relación.

Su carrera podía haber seguido en ascenso pero su encuentro con Ramfis Trujillo, hijo del sanguinario dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo (el que Vargas Llosa retrata en La fiesta del chivo), hizo que dejara el cine para ser la esposa de un multimillonario exiliado, primero en Paris y finalmente en España.

La muerte de Ramfis en 1969, en un accidente de coche, en el que también perdió la vida la duquesa de Alburquerque, dejó a Lita Milan, su nombre de familia, en estado de shock y sola con dos hijos pequeños.

Pero su belleza, su fortuna y su personalidad fascinante  la convirtieron en una mujer deseada por hombres conocidos y poderosos, como Luis Miguel Dominguín, durante 9 años su amante de ida y vuelta. Y otros cuyos nombres ella nunca ha querido desvelar.

Hasta que el rejoneador Ángel Peralta le presentó a Jaime Ostos en 1973. Fue el suyo un amor apasionado, intenso, con altos y bajos, agridulce pero con la llama siempre encendida. "Lita fue el gran amor de Jaime Ostos", cuenta a Informalia un íntimo amigo del torero. "La relación nunca terminó. Jaime la llamaba mucho, la seguía llamando. En marzo de 2020, pocos días antes de la pandemia, todavía Jaime llamaba a Lita para proponerle que se casaran en Israel. Le decía que era la única mujer a la que de verdad había amado", aunque estuviera todavía con Mariángeles Grajal: "Lita era su obsesión, siempre lo fue y no le importaba repetirlo".

Una relación especial, diferente, como era Jaime Ostos, fallecido este domingo en Bogotá, a los 90 años. Y como es Lita Milan, una de las mujeres más bellas del Hollywood de los años 50 y 60.

Dicen que a sus 88 años (su edad exacta es incógnita) su fortuna se ha evaporado y que vive en un piso alquilado en Madrid, en una zona próxima al Bernabéu que le ayudan a pagar sus amistades.

La larga vida de Lita Trujillo es fascinante y sin duda habrá película, y en ella saldrá Jaime Ostos. Hija de un comerciante húngaro y un ama de casa austriaca, su biografía comienza en Jaffa (no en Tel Aviv), en el Israel al que había llegado su familia. Cuenta con doble nacionalidad norteamericana y dominicana, podría ser israelí si lo solicitara. Iris Lía Myriam Menshell llegó después, aún una niña pequeña, al barrio neoyorquino de Brooklyn. Primero fue bailarina, corista y modelo publicitaria. Después se hizo actriz.

En Los Ángeles conoció a Rafael Leónidas Trujillo, Ramfis, cuando Lita ya había estrenado su primera película, Yo, gángster. Después compartió escena con Paul Newman, en El zurdo; o con Anthony Quinn, en El regreso del forajido, quien trató de seducirla, sin conseguirlo; y con Steve McQueen, con quien sí tuvo un quelque chose como ya hemos contado.

Ramfis andaba detrás de Kim Novak (Vértigo), cuando vio a Lita y empezó a cortejarla. Le enviaba a diario flores tropicales acompañadas de notas con declaraciones de amor. Y estuvo así tres meses. Ramfis la invitó a su yate, de 175 metros de eslora, un palacio flotante donde se bailaba merengue con orquesta a bordo hasta el amanecer. Ramfis, según ha contado Lita en alguna ocasión medio en broma, la secuestró con ayuda de sus guardaespaldas y la llevó estando algo mareada a su embarcación, justo antes de que comenzara una película. Después la llevó a Santo Domingo, se divorció de su primera mujer, y acabó casándose con Lita.

Tras unos años en Santo Domingo, París y después de la muerte del dictador, Lita y el hijo del sátrapa dominicano compraron un chalé en La Moraleja, en Madrid. Tuvieron dos hijos, Ricky y Ramsés. A la puerta del chalé tenían varios coches. Lita usaba un Rolls Royce y su marido, un Ferrari. Con él se estrelló cerca de su domicilio al chocar violentamente con el Jaguar de la Duquesa de Alburquerque. Ambos fallecieron en el accidente, acaecido en 1970, un funesto 28 de diciembre. Ramfis fue enterrado en El Pardo, donde reposan asimismo los restos de su padre.

Se le calculaba a Ramfis Trujillo cuando murió una fortuna de 650 millones de dólares (de 1970), aunque Lita no era la heredera sino sus hijos, los dos de Lita y otros seis de su primera unión.

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