Actualidad

Sara Carbonero estalla y prepara demanda contra quienes la retrataron besándose con Kiki Morente

Nunca le ha gustado ser objetivo de las cámaras. Ni durante su relación con Iker Casillas (40) ni después, aunque Sara Carbonero (37), que es muy lista, sabe perfectamente cuál es el papel de sus compañeros de la prensa. Aun así, últimamente está sobrepasada y bastante cabreada. Su ruptura con el futbolista la situó en el punto de mira y mucho más su nueva relación con Kiki Morente (32), con el que, por cierto, se está dejando llevar. De ahí que las últimas fotografías publicadas de ambos por Lecturas, dentro de un restaurante, intimando con el cantante, le hayan molestado y mucho. 

Tanto es así que, según indican a Informalia, desde el entorno de la periodista nos confirman que está estudiando tomar medidas contra la revista porque lo considera "inadmisible". Esas imágenes fueron tomadas desde la calle y por tanto ahí no hay problema. Pero ella considera que en este caso se vulnera su intimidad, puesto que el restaurante estaba en altura y no a pie de calle, por tanto ajeno a los ojos de los transeúntes.

Lea también: La felicitación de Sara Carbonero a su hijo mayor, 'Mico', por su octavo cumpleaños: "Somos infinitos"

Sara se está cuidando muy mucho de que no la fotografíen con Kiki. De hecho, según nos cuentan, ya ha tenido un par de episodios en los que, al considerar que las fotografías que les habían tomado traspasaban los límites de la legalidad, se ha puesto en contacto con los medios para anunciar medidas legales si vieran la luz.

En esta ocasión le ha pillado por sorpresa la publicación de las fotografías y estudia interponer una demanda. Es cierto que en las imágenes no se ve nada del otro mundo. Aunque se venden como si estuvieran comiendo a besos, la verdad es que las imágenes no se ve gran cosa, apenas un casto beso en la mejilla entre Carbonero y el hermano de Estrella Morente, pero suficiente para demostrar que siguen viéndose y que están juntos, algo que ya se sabía porque en ningún momento se ha dicho lo contrario.

Ella nunca se ha escondido y no está dispuesta a hacerlo porque es una mujer joven, separada y con muchas ganas de vivir después de que un cáncer de ovarios (y el infarto del padre de sus hijos) le diera una buena bofetada de realidad, pero no quiere que sufran las dos personas más importantes de su vida, sus niños, Martín y Lucas. Por ellos está dispuesta a todo, hasta silenciar sus relaciones, al menos públicamente.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin