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La mujer de Boris Johnson es "adicta" a las fiestas: y las hicieron cuando estaban prohibidas por el Covid

Mientras Reino Unido vivía en 2020 bajo presión de un segundo confinamiento por la pandemia de la Covid-19, el primer ministro 'hizo la vista gorda', permitiendo la celebración de un evento en el Número 10 de Downing Street. Ante las acusaciones, el conservador se defiende y asegura que todas las normas se cumplieron.

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Boris Johnson y parte de su equipo habrían roto las normas Covid el año pasado al permitir la celebración de una fiesta en en la emblemática sede de Gobierno británico. Unos días antes de Navidad, cuando Londres entraba en el nivel 3 de restricciones, algunos miembros de su staff habrían bajado la guardia y se habrían tomado unas concesiones a modo de brindis navideño. Según fuentes de Daily Mirror, que publica la información, hubo copas de vino y hubo regalos navideños de amigo invisible. Todo este chin-chin de copas en un contexto pandémico de un país confinado en sus casas.

Alrededor de "40 o 50" personas, "codo con codo", se habrían reunido en este evento pre-navideño, en una sala de tamaño medio, según apunta la fuente al diario.

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"Fue una pesadilla Covid", zanjó el mismo informador. Estos destalles de la reunión salen a la luz ahora, que la máxima autoridad sanitaria del país, el Dr. Jenny Harries, lanza un aviso de prevención ante la inminente Navidad: menos contactos sociales y menos socializar. Todo con el objetivo de doblegar la curva de contagios. Aun así, Johnson descarta la idea de restringir las fiestas con el mensaje popular de "no queremos que la gente cancele estas celebraciones".

Para más detalles, el rotativo británico publica que el año pasado, en medio de las restricciones por la pandemia, no sólo se celebraron en el 10 de Downing Street "muchos eventos", sino que también "había fiestas" en su piso con su esposa, Carrie Symonds: "Carrie es adicta a las fiestas".

El líder de los laboristas ha entrado en la polémica: "El primer ministro no ha negado que las fiestas se celebraron. Ha dicho que no se infringió ninguna norma. Las dos cosas a la vez no pueden ser verdad".

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