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Tamara Falcó desvela el mensaje que le envió su padre desde el hospital antes de morir

La figura de Carlos Falcó, fallecido por Covid-19 el 20 de marzo de 2020 a los 83 años, fue recordada este miércoles desde TVE, en el programa Lazos de Sangre. En el documental sobre el marqués de Griñón intervinieron tanto Tamara Falcó (40) como Isabel Preysler (70). En el plató, además, estuvo presente su viuda, Esther Doña (43), felizmente enamorada desde hace meses del magistrado Santiago Pedraz (63).

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Tamara, la nueva marquesa de Griñón por deseo de su padre, recordó, entre otros asuntos, cómo fueron los últimos días de vida de su progenitor: "Mi padre va al hospital un jueves, le cogen muestras y le mandan a casa y el sábado le llaman y dicen que tiene neumonía. Mi padre era incansable, pero no nos coge el móvil. Mi hermana le convence para que se ponga el termómetro y tiene fiebre".

Después, los hermanos tomaron la decisión de llevarle al hospital: "Mi hermano Manolo le gestiona una ambulancia para que llegue hasta ahí y le lleva a un hospital. Ahí, él mismo se asusta…", confesó. El propio Carlos, no muy amigo de hospitales, pensó incluso que sería lo mejor para él, especialmente teniendo en cuenta la complicada situación sanitaria que el mundo atravesaba en aquel momento por la pandemia: "Que mal se tenía que encontrar para ir a un hospital…", añadió Tamara.

Ya una vez en el centro, Carlos les envió un mensaje cargado de esperanza que se ha quedado para siempre en el corazón de ella: "Desde el hospital manda un mensaje positivo en plan: no hay nada como la salud pública, me han dado unos sándwiches estupendos y tengo unas vistas a un parque… Un mensaje para que no nos preocupásemos, como si estuviera en el Ritz". 

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Sin embargo, a medida que pasaban los días, su padre fue perdiendo fuerzas, tal y como apreciaban al otro lado del teléfono: "Cada vez que hablábamos con él, mi padre iba perdiendo más y más la respiración, le costaba y le costaba terminar una frase. Fue todo muy rápido".

Así las cosas, detalló cómo fueron sus últimos días de vida desde la soledad del hospital: "Él entró un domingo por la noche y el miércoles le estaban llevando a la UCI, lo que no sabía es que mi padre ya le habían entubado y sedado y que ya no iba a responder. Sobre todo en esa situación que no puedes ir a verle. Es angustioso… Sobre todo, el viernes cuando me llama mi hermana Sandra para decirme que ha fallecido…". 

Cuando le dieron la fatídica noticia, se apoyó en su hermana Ana Boyer (32), que en ese momento se encontraba a su lado cogiéndole la mano: "Me dan la noticia. Ese abrazo… Mi hermana Ana se puso a llorar conmigo. Hay una sensibilidad especial porque ella también había perdido a su padre, ella sabía lo que eso significaba", añadió.

Por su parte, Isabel también habló de cómo recibió su hija la noticia y de cómo se volcaron con ella para que sobrellevara de la forma menos traumática posible el dolor: "El golpe de su padre fue muy duro y estábamos en confinamiento entonces, tuvo todo el apoyo de la familia", sentenció.

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