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La vida "happy" de Luis Enrique que empaña las lágrimas del pasado

Dos años después del fallecimiento de su hija Xana, el seleccionador de nuestro equipo nacional de fútbol afronta los retos que le presenta la vida con el optimismo de quien se sabe fuerte ante la adversidad. Luis Enrique asegura que se siente "happy", feliz, e incluso bendice que nuestro combinado trabaje bajo presión. Su mujer, Elena Cullel, y sus hijos, están con él como una piña.

Esa presión a la que la Roja se enfrentará este jueves en su partido contra Grecia, y en el choque del próximo domingo contra Suecia. El entrenador asturiano ha recuperado el gracejo y la ironía de antaño, y se muestra optimista ante los dos importantes compromisos futbolísticos en los que España se juega clasificarse directamente para el Mundial de Qatar.

Dicen que lo ha pasado muy mal, que la muerte de la pequeña Xana, que tenía nueve años cuando se fue de este mundo, víctima de un cáncer cruel, le dejó destrozado, pero que su fortaleza y perseverancia le ayudaron a ver la vida de manera más positiva con el paso del tiempo.

A sus 51 años, su fe mueve montañas, y su vigor se transmite a sus jugadores. No ve empresas imposibles, se crece ante los problemas, es un ejemplo de superación personal, y todos esperamos que en los dos partidos transcendentales que le esperan en estos cuatro días, vuelva a saborear los éxitos a los que nos tiene acostumbrados. Luis Enrique es un referente nacional de confianza y positivismo, de eso no cabe la menor duda.

El 29 de agosto de 2019, Luis Enrique comunicó públicamente que su hija había muerto después de varios meses combatiendo un osteosarcoma, un durísimo cáncer que afecta a los huesos y que es especialmente agresivo en los niños. Entonces empezó una nueva vida. El ex barcelonista dejó un recuerdo en las redes sociales dedicado a su pequeña fallecida cuando se cumplió el primer aniversario de su muerte. Sin palabras, sólo con emoticonos: dos corazones azules y una estrella en el centro, representando a sus hijos Sira, Pacho y, por supuesto, Xana.

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