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Los mensajes subidos de tono de Carlos Falcó a Esther Doña: "Vaya cuerpazo, el más sensual que he visto"

Las memorias sentimentales de Esther Doña (43) por fin salieron a la luz este miércoles 27 de octubre. En Informalia fuimos los primeros en dar cuenta del libro. En esta publicación, la socialité rescata algunos de los mensajes que Carlos Falcó, el marqués de Griñón, le enviaba por Whatsapp cuando tenía intención de conquistarla.

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El libro, titulado La vida de un gran hombre a través de mis ojos, está editado por Planeta. Hace unos meses sonaba para ser una de las obras del año, pero el romance destapado por Informalia a finales de julio entre la marquesa viuda de Griñón y el magistrado Santiago Pedraz cambió las expectativas del libro, hasta el punto de que Planeta no ha querido hacer la gran presentación que habían planificado con la presencia de la autora.

No obstante, no dejan de llamar la atención algunos de sus extractos. Entre ellos, los mensajes que el aristócrata le enviaba a Doña para cortejarla: "Querida Esther: la vida depara sorpresas al doblar cualquier esquina o cruzar una puerta, como me ocurrió anoche al entrar en Dom Vinos. Aunque tanto tu primo como su restaurante son muy singulares, lo que no esperaba en absoluto era encontrar una persona tan especial como tú alineada entre los invitados que esperaban frente a la cocina. 'Quién es? ¿De qué nacionalidad? ¿Qué demonios hace aquí'?", expone Esther en el libro. 

A los pocos días de coincidir por primera vez, la sorprendió de nuevo con otro mensaje: "Me acabo de despertar, y he visto tu nueva foto de perfil. ¡Uau! Me recuerdas a Madama Butterfly. Precisamente el finde anterior fui con mi hijo Duarte a París a ver la obra. Después, cenamos con la soprano. Cantó maravillosamente. No sé cómo cantas tú, pero eres mucho más guapa", rescata la malagueña. 

Los mensajes entre los dos continuaron: "Perdona, no sé por qué te cuento todo lo que pienso... Me inspiras una confianza increíble para haber estado juntos solo unas horas probando vinos... Contigo me pasan cosas que jamás me habían ocurrido. ¿Serás una maga? (...) Los hombres también necesitamos alimentar nuestro ego y que nos mimen de vez en cuando". 

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Doña, en su obra, asegura que ella le daba "largas" a él. No obstante, trataba de contestar sus mensajes: "Yo debo reconocer que soy un tipo exigente. No me conformo con cualquier cosa", le envió él. Ella subió el tono: "¿Tienes quien te anime estos días? Me imagino cómo estarás con tantas mujeres guapas acosándote", a lo que el marqués respondió: "¿La verdad? Nunca he tenido problemas. Pero el que lo estropea soy yo: pongo el listón demasiado alto. Tengo mucho carácter y no me conformo con cualquier cosa. Seguro que a ti te pasa lo mismo".

El flirteo continuó, según Doña, con mensajes como este: "Vaya cuerpazo tienes en la fotografía de perfil, no sé si lograré dormirme. ¿Significa 'deseadme'? Porque lo consigue?". Tras mostrar estas palabras en su libro, Esther explica lo indignada que se sintió entonces: "Me lo tomé muy mal. ¿Acaso creía él que yo ponía fotos o las dejaba de poner para despertar deseo en cualquier hombre? Yo me valgo a mí misma". 

El padre de Tamara, Manolo y Xandra también se preocupaba por su amada en cualquier momento del día: "Ten cuidado si vas conduciendo. Te quiero entera, con esas facciones de virgen sevillana, como la Macarena". También le lanzaba piropos como estos: "Quiero ser tu perdición completa".

Carlos, además, trataba de cautivarla con poemas: "¿Leíste mi poesía de la pasada noche? Solo era una poesía, no pretendía ruborizarte. Quería expresar lo mucho que me gustas por fuera y por dentro". A juzgar por los mensajes que Esther muestra, el ex marido de Isabel Preysler estaba locamente enamorado de ella: "He suspirado de placer cuando me has confirmado que te encantaba bailar... Ayer perdí al menos dos kilos, tengo que perder varios más. El problema es que me encanta comer, aunque solo alimentos de calidad y saludables. ¿Sabes una cosa? Nunca en mi vida he chateado con nadie. ¿Qué me estará pasando?". 

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Días después, Carlos le pidió un favor, de acuerdo a los mensajes que Doña expone: "Estoy buscando esa foto a la que le dediqué de madrugada una poesía loca y no la encuentro. ¿Me la envías?". Ella se la reenvió y él le respondió: "Qué maravilla, ya entiendo mi poesía. Es el cuerpo más sensual que he visto hasta ahora. A veces defino los grandes vinos como una mujer bella, vestida elegantemente. Me he emocionado viendo tu vídeo desfilando en Málaga". 

En otra conversación, Falcó no tiraba la toalla: "Estoy encantado, ilusionado, voy a luchar por que lo nuestro salga adelante. Porque eres una mujer extraordinaria, con las ideas claras, alguien casi imposible de encontrar, y yo he tenido la inmensa suerte de conocerte cuando menso lo esperaba. Voy a misa y rezaré por ello. Además, creo que tú y yo nos lo merecemos", recoge Doña en su obra. 

El debate sobre la edad de Doña

Según los mensajes que la malagueña expone, Carlos también hablaba con sus amigas sobre ella: "Me preguntó mi amiga por tu edad. Le dije que eras muy joven en tu forma de ser, con independencia de tus años". Ella le contestó: "¿Me estás intentando sacar la edad? Ja, ja, ja. No tengo problema con eso, puedes preguntar directamente". Él, insistió: "'En cualquier caso', seguí diciéndole, 'es demasiado joven para mí, así que no te preocupes'". Y me doy cuenta de que también eres demasiado lista para mí. Pensándolo bien, no me conviene el tema". 

A pesar de todo, Falcó siguió erre con erre: "Churchill decía que cada cual tiene la edad que cree tener". Ella, respondió: "Sigues con el tema. ¿Por qué no preguntar directamente? Nací en diciembre de 1977. En un par de meses tendré treinta y ocho. Vamos, en la recta de los cuarenta, qué horror", recoge Doña. 

Para él, que su enamorada estuviera cerca de los cuarenta era una bendición: "No veo el horror por ningún lado. Tienes una edad maravillosa. Me has quitado el sueño, tía. Tienes exactamente la edad que me temía, así que me voy a dormir un tanto triste. Toda la noche pensando... 'qué pena', ' no encontraré otra parecida', 'si solo tuviera siete años más, iba a por ella...'".

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