Actualidad

Don Juan Carlos y las 10.000 botellas de vino que tiene a 7.500 kilómetros de Abu Dabi

El Emérito echa de menos España y tal vez por eso esté a punto de volver a su país. Entre las muchas razones para que padre de Felipe VI extrañe su patria y su palacio, está la gran bodega de Zarzuela, de la que disfrutaba cuando le apetecía. Sin duda, en Abu Dabi, donde reside desde hace 14 meses, no le faltan los mejores vinos, dada la generosidad con la que los jeques agasajan a sus huéspedes. Pero no es lo mismo.

En junio de 2014, tras abdicar en su hijo Felipe VI, don Juan Carlos celebró el final de su reinado con vino de su fabulosa bodega, uno de los tesoros secretos de Zarzuela. Mandó el monarca que le abrieran un gran Reserva de 1925, de 700 euros la botella (se puede comprar por menos): Castillo de Ygay, de las bodegas marqués de Murrieta. 

Curiosamente, ese título nobiliario no lo otorgó ningún Borbón. Fue Luciano de Merrieta, un militar ayudante del general Espartero, quien inventó el vino de Rioja en 1840. En agradecimiento, el rey Amadeo de Saboya le nombró marqués de Murrieta  el 20 de octubre de 1872 y así nació la que es la bodega más antigua de La Rioja. La empresa bodeguera pasó de generación en generación hasta que un empresario gallego con experiencia en albariños y décimo conde de Creixell, Vicente Cebrián-Sagarriga, decidió invertir en ella y recuperar su esplendor. A su muerte, en 1996, su hijo Vicente Dalmau asumió la dirección con tan solo 25 años. Precisamente el castillo de Ygay es a sede de las bodegas, que, tras una costosa remodelación, fue reinaugurada por el rey don Juan Carlos aquel año 2014. 

La bodega del palacio de la Zarzuela cuenta aproximadamente con 10.000 botellas. La propia doña Letizia, que entiende de vinos aunque no los frecuente, en una de las escasas ocasiones en las que ha ido de cacería, filtró la cifra en un comentario que luego trascendió. La experta en nutrición Marta García dice que la madre de Leonor y Sofía prefiere la kombucha al alcohol. Se trata de una bebida probiótica que fortalece el sistema inmunológico y que algunos califican como el elixir de la inmortalidad.

Pero volvamos al vino. Años más tarde de aquella revelación de Letizia en la citada cacería, el primo de la reina, David Rocasolano, aportó detalles de la gran vinacoteca borbónica. El pariente díscolo de la reina visitó el palacio antes de dejar de hablarse con su prima, tras la publicación del polémico libro titulado Adiós, Princesa. En la obra explica aquella jornada suya en Zarzuela con detalle y, aparte de ver habitaciones, despachos y demás estancias prohibidas para la mayoría de los súbditos de Felipe VI, estuvo en la bodega. "Paseamos por un laberinto de anaqueles pisando arena de playa, paladeando el aroma noble y sobrio del roble y contemplando el fabuloso espectáculo del vino". El propio Felipe de Borbón le explicó los detalles de ese paraíso a Rocasolano. "Es arena de playa. La traemos del Índico porque reúne las condiciones perfectas para mantener la humedad", asegura que le dijo en soberano. Cuando salieron, y siempre según la versión del primo de Letizia, el monarca le advirtió: "Sé discreto con esto de la bodega. No lo cuentes por ahí". 

La enóloga salmantina Eva María Alonso fue quien cuidó de los caldos reales durante años. Fue la sumiller de don Juan Carlos. la periodista Berta Baz, de La Gaceta de Salamanca, explicó que la amistad de la experta y el Emérito comenzó gracias a un amigo empresario que se la presentó al hijo de don Juan. 

En su libro La cocina de Palacio, la historiadora María del Carmen Simón Palmer cuenta que en marzo de 1908 Alfonso XIII ya disponía en su bodega privada de 10.346 botellas. Se detalla que el bisabuelo de Felipe VI tenía exactamente 1.762 botellas de Marqués de Riscal, 1.648 botellas de cahpagne Pommery Cordon-Rouge y 848 de Cognac. También explica que se reponían siempre las existencias. En aquel 1908 el presidente del Gobierno era Antonio Maura. Desde entonces han han ocupado ese puesto muchos primeros ministro, hemos pasado por una república, una guerra civil, una dictadura y llevamos más de cuatro décadas de Democracia, con dos reyes constitucionales. Pero la bodega sigue ahí.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin