Actualidad

Rocío Carrasco, en barbecho: la estrategia para salvar la segunda parte de su docuserie

Como todo el mundo sabe, el barbecho es un sistema de cultivo que consiste en dejar de sembrar la tierra periódicamente para que se regenere. Pues a Rocío Carrasco, Telecinco la ha barbechado para regenerar su audiencia después de tenerla desaparecida una temporada tras el empacho que nos endosaron.

Lea también: Por qué Rocío Carrasco diría que Elena Furiase no es muy limpia

Fue la revelación de la primavera pasada. Su docudrama por capítulos rompió los audímetros, sobre todo en algunas de las entregas. Rocío Carrasco se convirtió en el personaje del momento a sus 47, mucho más que con otros de sus trabajos televisivos, que no le han faltado a la hija de Rocío Jurado incluso desde antes de que falleciera su madre, amén de sus exclusivas tanto en la época en la que estuvo con Antonio David Flores como después. Por ejemplo, las diversas portadas que cobró y protagonizó en Hola anunciando su boda con Fidel Albiac como el propio enlace, 'redecorado' con invitados 'postizos' ante la clamorosa ausencia de casi toda su familia, incluyendo sus dos hijos, para que la publicación pudiera lucir un reportaje gráfico por el que pagó una fortuna. Tal fue el caché que se embolsaron Albiac y la heredera de La más Grande que hay quien cree que el 'botín' obtenido por aquella portada fue, en realidad, lo que animó al sevillano y a la hija de Pedro Carrasco a oficializar su relación después de veinte años juntos.

Pero nunca tuvo Rocío Carrasco, personaje clásico del corazón desde que su madre la parió, una repercusión tan brutal y sostenida como con el docudrama: todo el mundo hablaba de ella, en prensa, en radio. Dividió de nuevo las dos Españas. Hasta la ministra de Igualdad se pronunció sobre su historia. Tal fue el fenómeno que La Fábrica de la Tele, productora de la docuserie, decidió tirar de la hija de La Más Grande para reflotar Sálvame, cuya audiencia empezaba a resentirse. La presentaron en julio, a bombo y platillo: "Será nueva colaboradora", "Vendrá todas las semanas", "Tendrá una sección propia de denuncia"… Pero la audiencia le dio la espalda.

Lo que empezó como una denuncia pública por la supuesta mala vida que le dio el presunto maltratador, Antonio David, terminó también siéndolo para su hija, Rocío Flores, cuando mostró su sentencia por haber pegado una paliza a su madre siendo una adolescente. Pero Rocío Carrasco no se quedó ahí, porque además anunció que después del verano pasaría factura a los miembros de su familia materna. Atrás había quedado la idea original de contar el martirio sufrido a lo largo de su vida para intentar pasar página y poner en su lugar al ex guardia civil. Y ya de paso, volver a trabajar en la tele.

La audiencia dejó de comprarle su discurso y después de tres semanas sin los resultados deseados, desapareció. Cada día que ella hacía su sección y hablaba de Antonio David o de su hija, la audiencia bajaba con respecto a los días que no iba. Así que de aquel "vendrá todas las semanas" se pasó a la repentina desaparición de su sección. Lo de que se había ido "de vacaciones" no se lo creía ni Paolo Vasile. Pero desde la cadena lo justificaron con esa ridícula excusa. Según ha podido saber Informalia, la realidad es bien distinta: "Rocío no ha vuelto a Sálvame, aunque no se descarta que lo haga de manera intermitente, porque la audiencia la abandonó. Tras el escándalo de su relato y su fulgurante protagonismo llegó un momento en que parte de la opinión pública no solo dejó de creer en ella sino que mostró cierto rechazo hacia la hija de Rocío Jurado", indican a este medio. Y surgió la Marea Azul a favor de Antonio David y Rocío Flores. El enfrentamiento con su ex, entendible tras su relato, dejó de serlo tanto cuando Carrasco no mostró ningún interés en reencontrarse con sus hijos. Y concretamente con su hija. Ahí empezaron las críticas y los comentarios en redes sociales.

Desde la cadena de Vasile y la productora "se dieron cuenta de esta situación y enseguida tomaron medidas: había que apartar a Rocío si no querían quemar la segunda parte del documental". Un producto promocionado a bombo y platillo, en el que Carrasco prometía contar la verdad de su familia, su mal rollo con sus tíos y su inexistente relación con Ortega Cano, el viudo de su madre. Y el desembolso económico había sido importante. Se habló de que Rociíto ya había cobrado dos millones de euros, aunque desde La fábrica de la tele se desmintió. El primer paso era esconder a Rocío, otra vez, del mundo mediático, para volver bien entrado el otoño con todas sus fuerzas. Y así se ha hecho.

Rocío Carrasco no se ha dejado ver en todo el verano y solo ha acudido a Telecinco para promocionar la segunda parte del documental. De hecho, este también lo han 'escondido'. Estaba previsto, al menos así se dijo, que se emitiera en septiembre, pero de un tiempo a esta parte se empezó a hablar del próximo otoño. La respuesta de la audiencia al producto Rocío Carrasco no ha sido la esperada y ha trastocado todos los planes que tenían antes del verano. El principal, contar con Rociíto cada semana en el plató de Sálvame.

comentarios1WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin

Comentarios 1

En esta noticia no se pueden realizar más comentarios

A Favor
En Contra

Pensáis que el dinero es lo más importante?

Sacar trapos sucios y obviar a los hijos parece que no es importante.

Puntuación 3
#1